02 Febrero 2004 Seguir en 
Un hombre y una mujer murieron ayer a la mañana, cuando el automóvil fue literalmente aplastado por un camión, en la ruta 38, a la altura de Acheral.
Al Ford Orion, en el que viajaban María Ferreyra, de 59 años, y Mario Herrera (49), le pasó por encima la rueda de un camión cisterna. Ambos murieron en el acto. A las 6.30 del domingo, la mujer conducía el auto, patente AKN 577, desde Concepción, donde vivía Herrera, hacia la casa de ella en Aguilares. Un kilómetro al sur de Acheral, chocó de frente con el camión que conducía Mamerto Sánchez, de 49 años. El auto quedó en la banquina oeste con el capot y con la cabina aplastadas, mientras que el camión de la empresa YPF se detuvo junto a las vías ferroviarias que corren paralelas a la ruta. Los socorristas tardaron varias horas en sacar los cuerpos.
El camionero resultó ileso y quedó demorado en la comisaría de Acheral. Hoy deberá declarar en la fiscalía de Concepción. El hijo de Sánchez, quien vive en la localidad de Frías, Santiago del Estero, conducía otro camión y venía detrás del de su padre.El joven le dijo a la Policía que el auto se cruzó de carril. Su padre habría hecho juego de luces, pero la mujer no lo habría advertido y se estrelló contra el camión. "Todavía no sabemos si estaban alcoholizados, pero los cuerpos ya fueron entregados a las familias", explicó el subcomisario Ramón Sosa.
Soledad Rosa vive muy cerca de la ruta, a pocos metros del lugar en donde ocurrió el accidente.
Ayer por la tarde, ella se quejaba porque el camión todavía estaba cargado con gasoil y sólo había un policía vigilando el lugar. "Puede explotar y parece que a nadie le importa. Estuvo todo el día con una cinta alrededor y un sólo policía controla que nadie se acerque", expresó la mujer. En el momento del accidente estaba lloviendo con fuerza.
Al Ford Orion, en el que viajaban María Ferreyra, de 59 años, y Mario Herrera (49), le pasó por encima la rueda de un camión cisterna. Ambos murieron en el acto. A las 6.30 del domingo, la mujer conducía el auto, patente AKN 577, desde Concepción, donde vivía Herrera, hacia la casa de ella en Aguilares. Un kilómetro al sur de Acheral, chocó de frente con el camión que conducía Mamerto Sánchez, de 49 años. El auto quedó en la banquina oeste con el capot y con la cabina aplastadas, mientras que el camión de la empresa YPF se detuvo junto a las vías ferroviarias que corren paralelas a la ruta. Los socorristas tardaron varias horas en sacar los cuerpos.
El camionero resultó ileso y quedó demorado en la comisaría de Acheral. Hoy deberá declarar en la fiscalía de Concepción. El hijo de Sánchez, quien vive en la localidad de Frías, Santiago del Estero, conducía otro camión y venía detrás del de su padre.El joven le dijo a la Policía que el auto se cruzó de carril. Su padre habría hecho juego de luces, pero la mujer no lo habría advertido y se estrelló contra el camión. "Todavía no sabemos si estaban alcoholizados, pero los cuerpos ya fueron entregados a las familias", explicó el subcomisario Ramón Sosa.
Soledad Rosa vive muy cerca de la ruta, a pocos metros del lugar en donde ocurrió el accidente.
Ayer por la tarde, ella se quejaba porque el camión todavía estaba cargado con gasoil y sólo había un policía vigilando el lugar. "Puede explotar y parece que a nadie le importa. Estuvo todo el día con una cinta alrededor y un sólo policía controla que nadie se acerque", expresó la mujer. En el momento del accidente estaba lloviendo con fuerza.







