27 Enero 2004 Seguir en 
Kassel, Alemania.- La Fiscalía exigió ayer la cadena perpetua por asesinato con móvil sexual para el llamado el "caníbal de Rotemburgo", quien mató, descuartizó y se comió gran parte de los órganos de otro hombre.
El fiscal Marcus Köhler aseguró que el acusado, el informático de 42 años Armin Meiwes, mató a su víctima, un ingeniero un año mayor que él, entre otras razones para deleitarse posteriormente con la grabación en video y admirarse a sí mismo como carnicero de seres humanos. Köhler consideró además que Meiwes mató también para sentirse poderoso y mejorar su amor propio. Por ello, según dijo, lo ocurrido es un acto altamente condenable, y no un homicidio a petición de la víctima, como exige la defensa. En la misma sesión, el abogado defensor Harald Ermel afirmó que el acusado llevó a cabo sólo un homicidio a petición de la víctima, y exigió por ello que se le aplique una "pena adecuada".
Para un delito similar, la mayor pena contemplada en las leyes alemanas es de cinco años de prisión. Ermel señaló que su cliente no es una persona violenta y consideró que este no actuó por ansias de dominio sino para calmar sus anhelos forzosos de carne humana.
El fallo
La sentencia será dictada el viernes. Ante el tribunal, Meiwes justificó sus actos y aseguró que sólo mató al ingeniero con su consentimiento y le preparó una bonita muerte. Al mismo tiempo, dijo que lamentaba lo ocurrido y pidió ayuda a Dios. "Me arrepiento de todo lo que he hecho", aseguró. El acusado dijo que sigue teniendo fantasías caníbales, pero que no quiere matar a ninguna persona más. (DPA)
El fiscal Marcus Köhler aseguró que el acusado, el informático de 42 años Armin Meiwes, mató a su víctima, un ingeniero un año mayor que él, entre otras razones para deleitarse posteriormente con la grabación en video y admirarse a sí mismo como carnicero de seres humanos. Köhler consideró además que Meiwes mató también para sentirse poderoso y mejorar su amor propio. Por ello, según dijo, lo ocurrido es un acto altamente condenable, y no un homicidio a petición de la víctima, como exige la defensa. En la misma sesión, el abogado defensor Harald Ermel afirmó que el acusado llevó a cabo sólo un homicidio a petición de la víctima, y exigió por ello que se le aplique una "pena adecuada".
Para un delito similar, la mayor pena contemplada en las leyes alemanas es de cinco años de prisión. Ermel señaló que su cliente no es una persona violenta y consideró que este no actuó por ansias de dominio sino para calmar sus anhelos forzosos de carne humana.
El fallo
La sentencia será dictada el viernes. Ante el tribunal, Meiwes justificó sus actos y aseguró que sólo mató al ingeniero con su consentimiento y le preparó una bonita muerte. Al mismo tiempo, dijo que lamentaba lo ocurrido y pidió ayuda a Dios. "Me arrepiento de todo lo que he hecho", aseguró. El acusado dijo que sigue teniendo fantasías caníbales, pero que no quiere matar a ninguna persona más. (DPA)







