“Al sacarme de la Sala IV, la Corte resguarda mi integridad”

La jueza Balcázar dijo que fue atacada por sus ex compañeras por querer trabajar mejor Por primera vez, dos magistrados permutaron sus cargos. Páez de la Torre integrará tribunal con Prieto y Kassar

LOS DOS MAGISTRADOS DE LA PRIMERA PERMUTA. Páez de la Torre y Balcázar ayer, en el Palacio de Justicia. la gaceta / foto de inés quinteros orio
LOS DOS MAGISTRADOS DE LA PRIMERA PERMUTA. Páez de la Torre y Balcázar ayer, en el Palacio de Justicia. la gaceta / foto de inés quinteros orio
25 Julio 2015
Con la permuta de cargos perfeccionada ayer, la primera de la historia del Poder Judicial, la Corte Suprema de Justicia de Tucumán pretende resolver el conflicto enquistado en la Sala IV de la Cámara Penal de esta capital. Así, María Alejandra Balcázar, la vocal que denunció a sus ex pares María del Pilar Prieto y Wendy Kassar, pasó a la Sala V. En el mismo trámite, Emilio Páez de la Torre, que integraba ese estrado, juró en el lugar que dejó vacante Balcázar.

A diferencia de los juramentos de nuevos magistrados, que tienen lugar en el salón “Juan B. Alberdi” y suelen estar colmados de público, la ceremonia de la primera permuta transcurrió en la sala de acuerdos de la Corte, con la presencia de Páez de la Torre, Balcázar y de unos pocos participantes más. Los cinco miembros del alto tribunal asistieron al acto: Antonio Gandur (presidente), René Goane, Antonio Estofán, Claudia Sbdar y Daniel Posse.

“Al sacarme de la Sala IV, la Corte resguardó mi integridad psicofísica”, opinó Balcázar cuando todo había acabado. Muy cerca de ella estaba su nueva compañera de estrado, Juana Juárez, que sonreía y pronosticaba una excelente convivencia (la tercera vocalía de la Sala V está vacante; aspiran a ese despacho los ternados Gustavo Romagnoli, Juan Carlos Nacul y Fabián Adolfo Fradejas). “Es un cambio positivo. Mi objetivo siempre fue mejorar la prestación del servicio de justicia y, justamente por eso, fui atacada. En la Sala IV reclamaba trabajar mejor y que había irregularidades. Y, en definitiva, recibí malos tratos y viví malos momentos”, reflexionó.

Por su parte, Páez de la Torre dijo que él trabajaba en el Poder Judicial y le daba lo mismo prestar servicio en cualquier sala. “No me ofrecí (a permutar), sino que la Corte me lo pidió”, comentó. Páez de la Torre vaticinó una convivencia armónica con Prieto y Kassar: “yo no voy a tener problemas en la Sala IV”.

El mecanismo de la permuta y el traslado de jueces fue sancionado por la Legislatura este año, a propósito del conflicto de la Sala IV. En febrero se supo que Balcázar, que asumió en junio de 2014, había denunciado la existencia de anomalías en el trámite de causas, y develado desavenencias de alto voltaje con Prieto (jueza desde la época del gobernador Fernando Riera) y Kassar (juró como magistrada en abril de 2014). Estas, a su vez, acusaron a Balcázar de hostigar al personal. Pese al esfuerzo de la Corte por acercar a las juezas enfrentadas, la crisis continuó e, incluso, complicó a los funcionarios judiciales Miguel Flores, Abel Eduardo López y Guillermo Puig.

Las diferencias y denuncias cruzadas derivaron en la apertura de un sumario administrativo cuya instrucción quedó a cargo del ministro público Edmundo Jiménez. Fuentes del alto tribunal informaron que la investigación interna consta ya de nueve cuerpos. Además, trascendió que Jiménez habría solicitado una sanción leve (llamado de atención) para las tres juezas implicadas y la absolución de los funcionarios. Pero un sector de la Corte analiza la posibilidad de endurecer la pena para Prieto, Balcázar y Kassar, cuyo caso superó los estándares corrientes de los tribunales colegiados que funcionan como matrimonios mal avenidos.

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