24 Julio 2015 Seguir en 
La Corte Suprema de Justicia de Tucumán concretará hoy la primera permuta de magistrados de la historia del Poder Judicial. En virtud de ese mecanismo sancionado por la Legislatura el 13 de abril pasado, María Alejandra Balcázar ocupará la vocalía de Emilio Páez de la Torre en la Sala V de la Cámara Penal. Este juez, a su vez y en el mismo acto, se integrará a la Sala IV en sustitución de Balcázar. El juramento en los nuevos cargos está programado para este viernes a las 12, en la sala de acuerdos de la Corte, sin invitados.
La ley que habilita la permuta y el traslado de jueces fue sancionada a instancias del alto tribunal, y como consecuencia de la crisis que involucra a Balcázar y a sus pares de la Sala IV: María del Pilar Prieto y Wendy Kassar. En febrero, la primera de esas camaristas dijo en la Corte que sus compañeras la habían agredido y violentado. Además, les endilgó la presunta comisión de irregularidades durante el trámite de causas penales. La denunciante expresó por escrito: “el 30 de diciembre, Kassar comenzó a insultarme manifestándome que soy una ‘cagadora’; que el personal de la sala se debería haber retirado y que, por mi culpa, no se podía ir; que era una ‘cagona’; que temía a la Corte y que si no me animaba a estar sentada en esta silla, ‘me ponga una mercería’”.
Luego, Prieto expresó que Balcázar acosaba y violentaba a los empleados, y los sacaba de sus tareas “hasta para hacerse pelar una naranja o encender el aire acondicionado”. A comienzos de marzo, otra discusión entre las vocales culminó con la visita de la ambulancia al tribunal, y el pedido de traslado del secretario Miguel Flores, el prosecretario Abel Eduardo López y el relator Guillermo Puig.
La presentación de Balcázar dio pie a la apertura de un sumario administrativo cuya instrucción quedó en manos del ministro público Edmundo Jiménez. La Corte asimismo citó a las protagonistas del conflicto para recordarles sus deberes y exigirles -auditoría en mano- soluciones. Pero la crisis prosiguió e, incluso, tuvo un capítulo en plena celebración de un juicio oral.
La ley que habilita la permuta y el traslado de jueces fue sancionada a instancias del alto tribunal, y como consecuencia de la crisis que involucra a Balcázar y a sus pares de la Sala IV: María del Pilar Prieto y Wendy Kassar. En febrero, la primera de esas camaristas dijo en la Corte que sus compañeras la habían agredido y violentado. Además, les endilgó la presunta comisión de irregularidades durante el trámite de causas penales. La denunciante expresó por escrito: “el 30 de diciembre, Kassar comenzó a insultarme manifestándome que soy una ‘cagadora’; que el personal de la sala se debería haber retirado y que, por mi culpa, no se podía ir; que era una ‘cagona’; que temía a la Corte y que si no me animaba a estar sentada en esta silla, ‘me ponga una mercería’”.
Luego, Prieto expresó que Balcázar acosaba y violentaba a los empleados, y los sacaba de sus tareas “hasta para hacerse pelar una naranja o encender el aire acondicionado”. A comienzos de marzo, otra discusión entre las vocales culminó con la visita de la ambulancia al tribunal, y el pedido de traslado del secretario Miguel Flores, el prosecretario Abel Eduardo López y el relator Guillermo Puig.
La presentación de Balcázar dio pie a la apertura de un sumario administrativo cuya instrucción quedó en manos del ministro público Edmundo Jiménez. La Corte asimismo citó a las protagonistas del conflicto para recordarles sus deberes y exigirles -auditoría en mano- soluciones. Pero la crisis prosiguió e, incluso, tuvo un capítulo en plena celebración de un juicio oral.







