24 Enero 2004 Seguir en 
Kassel, Alemania.- El ansia de poder y de dominio fue uno de los motivos que llevaron al "Caníbal de Rotemburgo" a matar, a descuartizar y a comer parte de los órganos de otro hombre, según un psiquiatra que declaró ayer en el juicio.
El psiquiatra Georg Stolpmann contradijo así al acusado, el informático Armin Meiwes, de 42 años, quien en el proceso afirmó que si cometió el crimen fue para unirse para siempre a otra persona. Stolpmann es el segundo experto que atestigua que Meiwes es completamente imputable, aunque señaló que sufre una anomalía psíquica grave. De las estimaciones de los expertos depende si el acusado será ingresado en un psiquiátrico o si sólo puede ser condenado a una pena de prisión. Bajo anomalía psíquica grave se entiende un amplio espectro de alteraciones, como problemas de personalidad, neurosis o desviaciones sexuales, que podrían influir en la imputabilidad de un crimen.
Consciente
Sin embargo, Stolpmann consideró que fue "un acto planeado, preparado y dirigido hacia el fin", y señaló que en ello no se vio afectado ni la capacidad de autocontrol ni el entendimiento del acusado. Según dijo, Meiwes fue consciente de que estaba llevando a cabo un acto criminal y por ello dio gran importancia a que la víctima de diera su consentimiento.
Meiwes confesó haber matado, descuartizado y comido gran parte de los órganos de un ingeniero berlinés, un año mayor que él y que, según dijo, le había dado el consentimiento para ello. Grabó el acto en video. Según Stolpmann, el acusado describió lo ocurrido a un conocido con las siguientes palabras: "es un sentimiento extraordinario ser el dominador de otro y cortarlo en porciones".
El psiquiatra consideró que el caníbal tenía problemas en sus relaciones y que, al comerse al ingeniero, además de conseguir esa unión indivisible con alguien, quería "dar el golpe de su vida". Stolpmann aseguró además que desde el principio Meiwes había planeado tener más víctimas y afirmó que en la grabación de video se puede oír cómo Meiwes dice: "el próximo tiene que ser más joven, no tan gordo".
La sentencia será leída la próxima semana. Como el canibalismo no está tipificado como delito en el Código Penal alemán, Meiwes es juzgado por asesinato con móvil sexual. (Reuter)
El psiquiatra Georg Stolpmann contradijo así al acusado, el informático Armin Meiwes, de 42 años, quien en el proceso afirmó que si cometió el crimen fue para unirse para siempre a otra persona. Stolpmann es el segundo experto que atestigua que Meiwes es completamente imputable, aunque señaló que sufre una anomalía psíquica grave. De las estimaciones de los expertos depende si el acusado será ingresado en un psiquiátrico o si sólo puede ser condenado a una pena de prisión. Bajo anomalía psíquica grave se entiende un amplio espectro de alteraciones, como problemas de personalidad, neurosis o desviaciones sexuales, que podrían influir en la imputabilidad de un crimen.
Consciente
Sin embargo, Stolpmann consideró que fue "un acto planeado, preparado y dirigido hacia el fin", y señaló que en ello no se vio afectado ni la capacidad de autocontrol ni el entendimiento del acusado. Según dijo, Meiwes fue consciente de que estaba llevando a cabo un acto criminal y por ello dio gran importancia a que la víctima de diera su consentimiento.
Meiwes confesó haber matado, descuartizado y comido gran parte de los órganos de un ingeniero berlinés, un año mayor que él y que, según dijo, le había dado el consentimiento para ello. Grabó el acto en video. Según Stolpmann, el acusado describió lo ocurrido a un conocido con las siguientes palabras: "es un sentimiento extraordinario ser el dominador de otro y cortarlo en porciones".
El psiquiatra consideró que el caníbal tenía problemas en sus relaciones y que, al comerse al ingeniero, además de conseguir esa unión indivisible con alguien, quería "dar el golpe de su vida". Stolpmann aseguró además que desde el principio Meiwes había planeado tener más víctimas y afirmó que en la grabación de video se puede oír cómo Meiwes dice: "el próximo tiene que ser más joven, no tan gordo".
La sentencia será leída la próxima semana. Como el canibalismo no está tipificado como delito en el Código Penal alemán, Meiwes es juzgado por asesinato con móvil sexual. (Reuter)







