Entre el acuerdo y el colapso

El apoyo internacional llegará condicionado.

23 Mayo 2002
Por Angel Anaya

Desde el momento de su regreso hasta el lunes, cuando se reúna con los gobernadores, Eduardo Duhalde está empeñado en transmitir a sus ministros y legisladores la inexorable consigna europea de que no habrá apoyo material alguno de la comunidad internacional mientras no se concrete el acuerdo con el Fondo Monetario. Pero el ambicioso objetivo presidencial -descripto dramáticamente por el canciller Carlos Ruckauf- tropezó de inmediato con otra de las grandes fallas de la burocracia oficial: la comisión de Legislación Penal de Diputados ordenó tardíamente imprimir el dictamen sobre subversión económica y, en consecuencia, su debate y esperada aprobación por la Cámara, previsto para ayer, pende ahora de un delgado hilo reglamentario.
Entretanto, el ministro Roberto Lavagna ha estado recibiendo en Washington otro desalentador mensaje sobre la urgencia que el FMI plantea para llegar a un acuerdo antes del receso del verano boreal, es decir, el 21 de junio. El clima conflictivo y de expectativas que acecha al Gobierno, ha sido la causa de que el acto y paro de la CGT de Hugo Moyano, pareciera poco más que otra mancha del tigre, mientras en la City crecía el negocio de vender por veinte pesos lugares en las colas del dólar.

Quiere irse
El peligro mayor, sin embargo, pasa en estas horas por las difíciles relaciones entre el Banco Central y el Ministerio de Economía, donde el presidente de aquel, Mario Blejer, está tratando de imponer condiciones a su continuidad que difícilmente se le puedan aceptar.
Una fuente muy próxima al viceministro de Economía, Enrique Devoto, estima que el titular del BCRA estaría buscando pretextos para regresar a Washington, donde sigue viviendo su familia desde que fue designado en el FMI hace cuatro años.
Aparte del conflicto coyuntural entre Lavagna y Blejer sobre el corralito y sus alternativas, el máximo responsable del BCRA está planteando un resguardo de inmunidad legal consecuente con la autonomía y el régimen de otros organismos extranjeros semejantes. A la par de esa situación que remite a experiencias anteriores sobre el manejo oportunista de la política monetaria, en la Corte Suprema espera una apelación del ex presidente Pedro Pou reivindicando ese cargo, del que fue virtualmente removido por Fernando de la Rúa tras el regreso de Domingo Cavallo al Palacio de Hacienda.

Explicación
Lo más desconcertante de la realidad argentina, y sobre lo cual Duhalde no pudo responder satisfactoriamente en Madrid, es la fragilidad de las relaciones del Gobierno central con la mayoría de los Estados provinciales a cargo de correligionarios justicialistas.
Se trata de otro capítulo de la crisis histórica que está devorando al radicalismo y ha convertido al PJ en un partido típicamente federalista donde los líderes de algunos distritos -Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Santa Cruz y Salta, entre otros- tratan de tomar distancia para no ser arrastrados, en el menos malo de los casos, por las graves dificultades y la relativa capacidad ejecutiva del poder central. Se ha podido saber ahora que la cuestión fue tema de la conversación reservada que el Presidente mantuvo con el premier español José María Aznar, para explicarle las razones de sus dificultades.

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