23 Mayo 2002 Seguir en 
En múltiples oportunidades hemos destacado que la falta de iluminación de cualquier sector de la ciudad, si bien constituye un problema en todo tiempo, mucho más lo es en la época actual, caracterizada por la inseguridad. La falta de luz, como es obvio, facilita la tarea de los delincuentes que tanto abundan en las calles tucumanas, y que desarrollan una incesante tarea de atraco a los transeúntes y de asalto a los domicilios.
Por ello es que las deficiencias en este particular rubro deben ser solucionadas urgentemente por la autoridad municipal. Hacerlo no es sino llenar la contraprestación que espera justificadamente el vecindario, ya que por ese servicio abona a la comuna una tasa específica.
Un ilustrativo ejemplo del problema existe en el barrio Oeste I, entre las calles 3 y 4 (altura Italia al 4.200). Ese vecindario carece de luz desde hace nada menos que un año y medio, a pesar de las múltiples solicitudes que ha presentado ante el organismo municipal. No puede admitirse tamaña demora para solucionar una irregularidad que debió atenderse sin dilaciones.
Por ello es que las deficiencias en este particular rubro deben ser solucionadas urgentemente por la autoridad municipal. Hacerlo no es sino llenar la contraprestación que espera justificadamente el vecindario, ya que por ese servicio abona a la comuna una tasa específica.
Un ilustrativo ejemplo del problema existe en el barrio Oeste I, entre las calles 3 y 4 (altura Italia al 4.200). Ese vecindario carece de luz desde hace nada menos que un año y medio, a pesar de las múltiples solicitudes que ha presentado ante el organismo municipal. No puede admitirse tamaña demora para solucionar una irregularidad que debió atenderse sin dilaciones.







