20 Enero 2004 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Los dos jóvenes argentinos que habían sido detenidos en Brasil por haber pagado con un billete de 100 dólares falso en un supermercado de la ciudad de Florianópolis, fueron liberados ayer y podrán volver al país.
El juez federal de Florianópolis Celso Wigges absolvió a Andrés Cano (21) y a Tomás Ciarrocchi (22), quienes desde hace 11 días estaban detenidos por presunto tráfico de moneda falsa.
Wigges consideró que los argentinos desconocían que el billete con el que intentaron pagar era falso. "El juez se convenció de su inocencia y decretó la absolución inmediata mandando a archivar el proceso", informó el abogado Ivo Carioni.
Cano aseguró que recibieron un buen trato de la Policía, pero sorprendió al elogiar a la "gente de adentro" en referencia a los otros detenidos. "Nos ayudaron en todo momento. Estamos bien; no sé qué decir, no sé qué hacer, la Policía era medio jodida, pero la gente adentro se portó diez puntos", sostuvo. "Cuando entramos no entendíamos nada; pensábamos que era un tema de rutina: no podíamos creerlo, llegamos a esto por mala leche y la ley es así acá", sostuvo el joven.
También agradeció al cónsul argentino Valdo Palmai por la atención que puso en el seguimiento del caso, a los medios, a sus familiares y amigos. Los jóvenes habían sido detenidos cuando intentaron pagar en un supermercado con un billete de 100 dólares que, según declararon, había sido comprado de buena fe en Buenos Aires. De hecho, sólo uno de los cuatro billetes de 100 dólares que tenían en su poder resultó falso, un dato que los favoreció.
Hasta el viernes, los jóvenes compartieron una celda común con dos colombianos y dos mujeres brasileñas, pero hacia el fin de semana fueron trasladados a celdas individuales, gracias a una gestión del canciller Rafael Bielsa, ante su par brasileño, Celso Amorim.
"Una agonía"
En Buenos Aires, la noticia de la absolución de los jóvenes fue recibida con desbordante alegría por sus familiares; en particular por Rossana Carballeda, madres de Ciarrocchi. La mujer confesó que los días de espera por la liberación de los chicos habían sido una agonía.
Ayer se supo que un artesano argentino de 49 años está detenido desde hace un mes en Florianópolis por intentar pagar con dólares falsos y un matrimonio estuvo ocho horas demorado por la misma causa en Camboriú. Alejandro Martínez, el artesano, fue detenido el 20 de diciembre último cuando intentó cambiar 400 dólares falsos. Por carecer de recursos, este hombre no pudo contratar a un abogado brasileño, cuyos honorarios ascienden al menos a los 1.400 dólares, por lo que su caso quedó postergado. En las últimas horas Héctor y su esposa Fabiana, ambos de 25 años, fueron demorados por la policía en Camboriú, cuando intentaron pagar con dólares aparentemente falsos en un local de ropa deportiva. (DyN-Télam)
Gravísimas penas
En Argentina, al igual que en Brasil, si se detecta a una personas pagando con un billete (dólar o peso) falso, se debe dar intervención a la Policía que, en un primer momento detendría al portador, ya que se trata de un delito federal (falsificación de moneda, que tiene penas de tres a quince años de prisión). Luego será el juez el que decida si la persona sigue detenida o no. Pero en algunos bancos, para evitar el trámite policial, se sella el billete apócrifo para que salga de circulación y no se hace la denuncia.
El juez federal de Florianópolis Celso Wigges absolvió a Andrés Cano (21) y a Tomás Ciarrocchi (22), quienes desde hace 11 días estaban detenidos por presunto tráfico de moneda falsa.
Wigges consideró que los argentinos desconocían que el billete con el que intentaron pagar era falso. "El juez se convenció de su inocencia y decretó la absolución inmediata mandando a archivar el proceso", informó el abogado Ivo Carioni.
Cano aseguró que recibieron un buen trato de la Policía, pero sorprendió al elogiar a la "gente de adentro" en referencia a los otros detenidos. "Nos ayudaron en todo momento. Estamos bien; no sé qué decir, no sé qué hacer, la Policía era medio jodida, pero la gente adentro se portó diez puntos", sostuvo. "Cuando entramos no entendíamos nada; pensábamos que era un tema de rutina: no podíamos creerlo, llegamos a esto por mala leche y la ley es así acá", sostuvo el joven.
También agradeció al cónsul argentino Valdo Palmai por la atención que puso en el seguimiento del caso, a los medios, a sus familiares y amigos. Los jóvenes habían sido detenidos cuando intentaron pagar en un supermercado con un billete de 100 dólares que, según declararon, había sido comprado de buena fe en Buenos Aires. De hecho, sólo uno de los cuatro billetes de 100 dólares que tenían en su poder resultó falso, un dato que los favoreció.
Hasta el viernes, los jóvenes compartieron una celda común con dos colombianos y dos mujeres brasileñas, pero hacia el fin de semana fueron trasladados a celdas individuales, gracias a una gestión del canciller Rafael Bielsa, ante su par brasileño, Celso Amorim.
"Una agonía"
En Buenos Aires, la noticia de la absolución de los jóvenes fue recibida con desbordante alegría por sus familiares; en particular por Rossana Carballeda, madres de Ciarrocchi. La mujer confesó que los días de espera por la liberación de los chicos habían sido una agonía.
Ayer se supo que un artesano argentino de 49 años está detenido desde hace un mes en Florianópolis por intentar pagar con dólares falsos y un matrimonio estuvo ocho horas demorado por la misma causa en Camboriú. Alejandro Martínez, el artesano, fue detenido el 20 de diciembre último cuando intentó cambiar 400 dólares falsos. Por carecer de recursos, este hombre no pudo contratar a un abogado brasileño, cuyos honorarios ascienden al menos a los 1.400 dólares, por lo que su caso quedó postergado. En las últimas horas Héctor y su esposa Fabiana, ambos de 25 años, fueron demorados por la policía en Camboriú, cuando intentaron pagar con dólares aparentemente falsos en un local de ropa deportiva. (DyN-Télam)
Gravísimas penas
En Argentina, al igual que en Brasil, si se detecta a una personas pagando con un billete (dólar o peso) falso, se debe dar intervención a la Policía que, en un primer momento detendría al portador, ya que se trata de un delito federal (falsificación de moneda, que tiene penas de tres a quince años de prisión). Luego será el juez el que decida si la persona sigue detenida o no. Pero en algunos bancos, para evitar el trámite policial, se sella el billete apócrifo para que salga de circulación y no se hace la denuncia.







