18 Enero 2004 Seguir en 
Habían planificado el viaje por semanas. Y tenían todo listo. Pero cuando se disponían a emprender el camino hacia sus vacaciones a Salta fueron sorprendidos por dos delincuentes y terminaron maniatados, amordazados, aterrorizados, amargados y sin vacaciones. Los asaltantes les sacaron plata, electrodomésticos, joyas y hasta se subieron en la camioneta de las víctimas y partieron.
El atraco sucedió ayer a la mañana en una casa de Yerba Buena. Eran las 8.30. La víctima, el ingeniero Jorge Vignares, de 27 años, estaba en el fondo de su vivienda de pasaje Fleming 2.651, terminando de preparar los bolsos para el viaje, cuando de repente sintió que lo encañonaban.
"Los ladrones entraron por el portón y sorprendieron a mi suegra, que estaba subiendo a la camioneta con mi hija de dos años. Las amenazaron con un arma y les ordenaron que entraran a la casa", relató el ingeniero.
Adentro de la vivienda, estaban la esposa de Vignares, Laura, y su bebé de siete meses. Todos fueron maniatados con cordones de zapatillas y amordazados. "Actuaron con total tranquilidad y tenían todo planificado a la perfección. Estaban bien vestidos, tenían la cara descubierta y llevaban pistolas", describieron.
Ninguna de las víctimas fue golpeada, pero pasaron momentos de terror. En un comienzo, los amenazaron para que les entregaran el dinero que llevaban para el viaje: $1.500, según fuentes policiales. "Estuvieron 45 minutos revolviendo la casa y sacaron joyas, ropa, un televisor, un equipo de música, una video y otros elementos", detalló el ingeniero, quien valuó todo lo que se llevaron en más de $ 10.000.
Las víctimas no se resistieron en ningún momento, aunque los asaltantes se pusieron nerviosos cuando la nena de dos años se puso a llorar de miedo. "Teníamos terror de que nos golpearan o nos dispararan. Eran muy violentos", comentaron.
Antes de irse, los delincuentes cargaron todo lo robado en la camioneta Blazer verde oscura de la víctima. Luego cortaron el cable del teléfono y se escaparon.
Por la tarde de ayer, la Policía, al mando del comisario Víctor Lisandro, encontró a los ladrones, que iban en la camioneta por la avenida Solano Vera al 3.000. Luego de una violenta persecución, los efectivos dispararon a una de las ruedas del vehículo. Los delincuentes se bajaron del rodado y se subieron a un Renault 19 bordó que los acompañaba. Los ladrones lograron huir, dejando la camioneta.
Sospechas
Las víctimas y la Policía creen que el asalto fue una "entregada", ya que los ladrones conocían a la perfección los movimientos de la zona y que Vignares planeaba viajar. Las principales sospechas recaerían sobre la empleada doméstica de la casa, quien ayer pidió permiso para salir y no volvió nunca más. Además, la mujer sería familiar de un hombre que estuvo preso por asaltos, según fuentes policiales.
Vignares dijo que está harto de la inseguridad que hay en la zona y contó que ya le desvalijaron la casa en otra oportunidad.
El atraco sucedió ayer a la mañana en una casa de Yerba Buena. Eran las 8.30. La víctima, el ingeniero Jorge Vignares, de 27 años, estaba en el fondo de su vivienda de pasaje Fleming 2.651, terminando de preparar los bolsos para el viaje, cuando de repente sintió que lo encañonaban.
"Los ladrones entraron por el portón y sorprendieron a mi suegra, que estaba subiendo a la camioneta con mi hija de dos años. Las amenazaron con un arma y les ordenaron que entraran a la casa", relató el ingeniero.
Adentro de la vivienda, estaban la esposa de Vignares, Laura, y su bebé de siete meses. Todos fueron maniatados con cordones de zapatillas y amordazados. "Actuaron con total tranquilidad y tenían todo planificado a la perfección. Estaban bien vestidos, tenían la cara descubierta y llevaban pistolas", describieron.
Ninguna de las víctimas fue golpeada, pero pasaron momentos de terror. En un comienzo, los amenazaron para que les entregaran el dinero que llevaban para el viaje: $1.500, según fuentes policiales. "Estuvieron 45 minutos revolviendo la casa y sacaron joyas, ropa, un televisor, un equipo de música, una video y otros elementos", detalló el ingeniero, quien valuó todo lo que se llevaron en más de $ 10.000.
Las víctimas no se resistieron en ningún momento, aunque los asaltantes se pusieron nerviosos cuando la nena de dos años se puso a llorar de miedo. "Teníamos terror de que nos golpearan o nos dispararan. Eran muy violentos", comentaron.
Antes de irse, los delincuentes cargaron todo lo robado en la camioneta Blazer verde oscura de la víctima. Luego cortaron el cable del teléfono y se escaparon.
Por la tarde de ayer, la Policía, al mando del comisario Víctor Lisandro, encontró a los ladrones, que iban en la camioneta por la avenida Solano Vera al 3.000. Luego de una violenta persecución, los efectivos dispararon a una de las ruedas del vehículo. Los delincuentes se bajaron del rodado y se subieron a un Renault 19 bordó que los acompañaba. Los ladrones lograron huir, dejando la camioneta.
Sospechas
Las víctimas y la Policía creen que el asalto fue una "entregada", ya que los ladrones conocían a la perfección los movimientos de la zona y que Vignares planeaba viajar. Las principales sospechas recaerían sobre la empleada doméstica de la casa, quien ayer pidió permiso para salir y no volvió nunca más. Además, la mujer sería familiar de un hombre que estuvo preso por asaltos, según fuentes policiales.
Vignares dijo que está harto de la inseguridad que hay en la zona y contó que ya le desvalijaron la casa en otra oportunidad.







