17 Enero 2004 Seguir en 
BAGDAD.- Día a día se comprueba que son más los soldados de los Estados Unidos que decidieron quitarse la vida en Irak. El comandante de las tropas de tierra norteamericanas, general Ricardo Sánchez confirmó ayer 21 miembros del Ejército y de la Infantería de Marina se suicidaron desde el 20 marzo de 2003, fecha en que comenzó la guerra.
Sánchez aclaró que los EE.UU empezaron a tomar medidas especiales para luchar contra este fenómeno, informó la agencia de noticia alemana DPA. Cuando al general se le preguntó sobre el derribo de helicópteros militares estadounidenses por parte de insurgentes iraquíes respondió: "diariamente cambiamos nuestra táctica, para poner fin a esos perjuicios".
Las Fuerzas Armadas estadounidenses, por otra parte, iniciaron una investigación por los informes que dicen que los soldados norteamericanos cometieron abusos contra prisioneros iraquíes en un centro de detención.
La zona del Golfo sigue siendo un foco de tensiones. Por eso el administrador de los Estados Unidos en Irak, Paul Bremer, viajó a Washington para entrevistarse con George Bush. Mientras volaba a su país de origen, una bomba accionada a distancia mató al menos a una persona en Bagdad y dejó varios heridos, entre ellos dos niños. La bomba, que se encontraba escondida en una bolsa de plástico, hirió a tres civiles y a un traductor iraquí. En tanto, en la Casa Blanca, Bremer y Bush analizaron la manera de salvar el plan original que preveía la entrega del poder en julio a un nuevo gobierno iraquí.
Los religiosos chiítas se oponen a esta propuesta y exigen elecciones generales este mismo año. Quieren que el pueblo decida quiénes los gobernarán y no que los Estados Unidos lo determinen.
Armas prohibidas, no
El secretario de Estado de los Estados Unidos, Colin Powell pidió al presidente sirio Bashar al -Assad que siga los pasos del líder libio, Muammar Gaddafi y que abandone los programas de armas prohibidas. "De esa manera, se fortalecerán los lazos con occidente", indicó Powell.
"Deberían seguir el ejemplo de otras naciones en la región, en especial Libia. Estamos preocupados con algunas políticas de Siria sobre al apoyo que vienen brindando al terrorismo", expresó. Siria, en cambio, niega haber comprado armas nucleares, químicas o biológicas, pero asegura que su enemigo Israel sí las tiene. (Télam y Reuter)
Sánchez aclaró que los EE.UU empezaron a tomar medidas especiales para luchar contra este fenómeno, informó la agencia de noticia alemana DPA. Cuando al general se le preguntó sobre el derribo de helicópteros militares estadounidenses por parte de insurgentes iraquíes respondió: "diariamente cambiamos nuestra táctica, para poner fin a esos perjuicios".
Las Fuerzas Armadas estadounidenses, por otra parte, iniciaron una investigación por los informes que dicen que los soldados norteamericanos cometieron abusos contra prisioneros iraquíes en un centro de detención.
La zona del Golfo sigue siendo un foco de tensiones. Por eso el administrador de los Estados Unidos en Irak, Paul Bremer, viajó a Washington para entrevistarse con George Bush. Mientras volaba a su país de origen, una bomba accionada a distancia mató al menos a una persona en Bagdad y dejó varios heridos, entre ellos dos niños. La bomba, que se encontraba escondida en una bolsa de plástico, hirió a tres civiles y a un traductor iraquí. En tanto, en la Casa Blanca, Bremer y Bush analizaron la manera de salvar el plan original que preveía la entrega del poder en julio a un nuevo gobierno iraquí.
Los religiosos chiítas se oponen a esta propuesta y exigen elecciones generales este mismo año. Quieren que el pueblo decida quiénes los gobernarán y no que los Estados Unidos lo determinen.
Armas prohibidas, no
El secretario de Estado de los Estados Unidos, Colin Powell pidió al presidente sirio Bashar al -Assad que siga los pasos del líder libio, Muammar Gaddafi y que abandone los programas de armas prohibidas. "De esa manera, se fortalecerán los lazos con occidente", indicó Powell.
"Deberían seguir el ejemplo de otras naciones en la región, en especial Libia. Estamos preocupados con algunas políticas de Siria sobre al apoyo que vienen brindando al terrorismo", expresó. Siria, en cambio, niega haber comprado armas nucleares, químicas o biológicas, pero asegura que su enemigo Israel sí las tiene. (Télam y Reuter)







