Negaron haber asesinado a Salvioli

El automóvil borravino. Se realizó un nuevo operativo en Yerba Buena. Hallaron ropa con manchas de sangre en un canal. Ordenarán que se hagan distintas pericias genéticas. Prueba.

RUMBO A TRIBUNALES. Los sospechosos ingresan a un vehículo en la playa de estacionamiento de la Dirección de Investigaciones.
RUMBO A TRIBUNALES. Los sospechosos ingresan a un vehículo en la playa de estacionamiento de la Dirección de Investigaciones.
16 Enero 2004
Los hermanos Rubén y Raúl Moreno Martínez, detenidos por el brutal homicidio del tornero Aldo Guido Salvioli, fueron presentados ayer en Tribunales, aunque se negaron a declarar. Sin embargo, sus primeras palabras marcaron con certeza la estrategia que tendrá de aquí en adelante la causa: "nosotros no tenemos nada que ver con esto".
Ambos hombres, de 28 y 25 años, ya tendrían antecedentes penales, según informó la Policía. En realidad, quien carga con mayores sospechas es Rubén ya que el retrato hablado que realizó la esposa de Salvioli, Miriam, se le parece bastante. Si bien aún no está estipulada, en algún momento se realizaría una rueda de reconocimiento.
Hasta el momento, la Justicia cuenta con varias pruebas para intentar determinar si los hermanos tuvieron o no participación en el homicidio, ocurrido el martes en la casa de los padres de Salvioli, en Villa Luján. En la casa de los sospechosos, ubicada en el barrio Islas Malvinas de Villa Carmela, los investigadores encontraron ropas con manchas pardo-rojizas (que podrían ser de sangre) y una cámara fotográfica que pertenecería a Salvioli. Otro de los puntos que permitirá saber si alguno de los detenidos fue uno de los que atacó a Salvioli serán las pericias de ADN. En las uñas de la víctima se encontraron restos de piel de los homicidas (lo que demuestra que hubo una fuerte pelea) y en el piso había cabellos que no pertenecían a Salvioli, y que podrían ser de los asesinos. Todo ese material será peritado. Si la comparación resulta positiva, no harán falta otras pruebas. El caso, al terminar la feria judicial, recaerá en la fiscal III de Instrucción, Teresita Marnero.

La acusación
Hasta el momento el caso está calificado como robo agravado seguido de homicidio, un delito por el cual los acusados podrían ser condenados a prisión perpetua.
Salvioli trabajaba en Scania y se sospecha que los delincuentes lo habrían seguido el martes a la mañana, cuando él fue al banco junto a su esposa, aunque no retiró dinero. De la casa de Salvioli se habrían llevado unos $ 1.500. Al hombre lo torturaron y luego lo mataron pegándole con un martillo en la cabeza.En tanto el fiscal Carlos Albaca y el secretario Emilio Salazar, le solicitaron ayer al juez Alfonso Zottoli otra orden de allanamiento a pedido de los comisarios Jesús Brito y Julio López, de Investigaciones. Es que para los policías, aún falta detener a un tercer sospechoso. Este hombre sería conocido como "Gaby", según trascendió. En la casa allanada no se encontró nada, pero en un canal cercano, los policías hallaron ropa con manchas de sangre, que serán peritadas.
Algunos testigos advirtieron que los dos homicidas tenían el apoyo de una tercera persona que, en el interior de un automóvil color borravino, habría estado en las inmediaciones de la casa de Salvioli. A los hermanos Moreno Martínez, que ayer fueron representados por la defensora oficial Estela Giffoniello en su presentación en Tribunales, les secuestraron un automóvil Renault 11 de idéntico color del que habían visto los vecinos en Villa Luján.

Allanan la casa de un policía


La Justicia ordenó ayer el allanamiento a la casa de un policía, sobre quien pesan sospechas por el desmantelamiento del auto de Aldo Salvioli, que fue encontrado el miércoles en un camino vecinal de San José.
El oficial Luis Marcelo Flores fue quien halló el automóvil en el denominado "Camino del 14" y lo llevó hasta la comisaría, pero luego -informaron en la Policía- incurrió en varias contradicciones al tratar de explicar cómo había hecho para trasladar más de un kilómetro un vehículo que no tenía ruedas. Habría dicho que un remisero le prestó las ruedas, pero no supo identificar a ese chofer y no sabía dónde vivía. Los policías están casi seguros de que los elementos que le faltaban al vehículo no se los habían llevado los asesinos.
El auto, según Flores, apareció desmantelado. Pero sus superiores desconfiaron y solicitaron una orden de allanamiento. Durante el operativo no se secuestró nada pero, preventivamente, el oficial fue pasado a disponibilidad, según se informó oficialmente.

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