Dos asaltantes asesinaron a un vecino de Villa Luján

Se habría defendido. Los agresores mataron a Aldo Salvioli golpeándole la cabeza con un ancla. Luego entraron a su casa y ataron a su esposa. Se llevaron dinero y objetos

TERRIBLE. Los policías examinan el lugar donde fue atacado Salvioli mientras arreglaba su lancha.
TERRIBLE. Los policías examinan el lugar donde fue atacado Salvioli mientras arreglaba su lancha.
14 Enero 2004
"¡No; no me lo digas! ¡No puede ser, no puede estar muerto!". Miriam Analía Lazarte Ibarra aún conservaba alguna esperanza de que su esposo Aldo Guido Salvioli, de 37 años, sobreviviera al brutal ataque que sufrió ayer, poco después de las 19.30. Pero la noticia que le dio su cuñada Mónica la derrumbó. Salvioli, empleado de la empresa Scania, fue atacado por dos asaltantes que lo mataron golpeándolo con el ancla de la lancha que estaba arreglando.
En la esquina de Azcuénaga y Don Bosco, los Salvioli tienen una despensa. Aldo vivía en Azcuénaga 323 con su esposa. Hace tres días tuvo una de las mayores alegrías: su esposa dio a luz un bebé. "Era su orgullo. No sabés como estaba con esa criatura", dijeron sus amigos.
Salvioli tenía otra pasión, además de la reciente por su hijo: la pesca. Con su hermano habían comprado una lancha, con la que se había ido a pescar el domingo. Pero el motor fallaba, y ayer a la tarde estaba tratando de arreglarlo en un galpón que está frente a su casa, y que conecta con el almacén de sus padres. Allí ocurrió el ataque.
"Siempre que trabajaba ahí estaba con el portón abierto. Lo deben haber agarrado por sorpresa", dijo su amigo Miguel. Los delincuentes habrían preparado el golpe con antelación. Presuntamente eran tres, uno de los cuales se habría quedado en la esquina, a bordo de un automóvil Fiat Uno color bordó. Los dos que agredieron a Salvioli estaban vestido de forma similar: remera y camisa celeste y pantalones azules. Tendrían unos 30 años y uno de ellos tenía el pelo largo, y el otro una cicatriz en la nariz.

En silencio
Los delincuentes, que no habrían llevado armas, o por lo menos no las usaron, tras entrar al galpón, cerraron el portón y se abalanzaron sobre Aldo. Nadie escuchó gritos. Allí le habrían pedido que les entregara el dinero. Se desconoce si ellos sabían si la víctima tenía plata, pero actuaron con mucha energía, exigiéndole que les dé lo que ellos querían. El hombre se habría resistido. "Si él se daba cuenta de que su familia estaba en peligro, les iba a pelear a muerte", explicó -casi relatando lo que en realidad sucedió- Pedro Márquez, otro vecino. A Salvioli lo ataron con una larga cuerda que encontraron en la lancha. Los delincuentes le pasaron la soga por la cabeza, los brazos, el tórax y las piernas para inmovilizarlo. No obstante, Salvioli habría intentado desesperadamente detenerlos. Ante esto, uno de los asesinos tomó el ancla de la lancha, que pesaría unos 15 kilos, y se la descargó en la cabeza a la víctima. Lo dejaron tirado en el piso, dándolo por muerto. Después -con impresionante sangre fría- cruzaron al frente y golpearon la puerta de la casa. Miriam estaba con el bebé. Cuando fue a abrir, ellos empujaron la puerta y la hicieron retroceder. La golpearon y la encerraron en el baño. El bebé lloraba. Los asesinos encerraron a la mujer en el baño y revolvieron la casa. Encontraron $ 1.500, y se llevaron otros objetos, en dos bolsas. Después subieron al auto de la víctima, un Renault Clio verde con vidrios polarizados, patente CMC-178, y escaparon.
Fue en ese momento cuando Salvioli, mortalmente herido, logró abrir el portón del galpón, salió a la calle y se desplomó sobre el césped, en medio de su propia sangre. Su hermano, que estaba parado en la esquina, salió corriendo y a los gritos empezó a pedir una ambulancia, mientras intentaba levantarlo. Cuando lo llevaban al hospital, Aldo murió. El barrio quedó conmocionado. Muchos de los vecinos habían visto crecer a Aldo, como él ahora quería ver crecer a su hijo. No pudo. Dos asesinos se lo impidieron.

OPERATIVOS EXITOSOS
ACUSADO POR UN ROBO.- Personal de la seccional 6ª, al mando de los comisarios René Lescano y Daniel Villarreal, detuvo a Mateo Jiménez (a) "Tutu", de 23 años. Está acusado por el robo que sufrió en su domicilio María Cristina Coman el 4 de enero. Por el hecho aún hay dos prófugos: los peligrosos Jesusito e Ignacito, dos menores de 15 y 16 años.

RECUPERAN UN AUTO.- Un automóvil que había sido robado en inmediaciones de la terminal de ómnibus, fue recuperado por personal de Investigaciones, al mando de los comisarios Jesús Brito y Héctor Carabajal. Se trata del Fiat Duna que le habían robado a Martín Amaya.

PRESUNTA ESTAFA.- Roxana Avila denunció que un hombre la estafó, pidiéndole dinero para conseguirle en alquiler un departamento. Al ver que el trato no se cerraba y luego de que la dueña del inmueble le dijo que ella no conocía el "gestor", lo denunció. Personal de Investigaciones, al mando de los comisarios Jesús Brito y Héctor Cheín, lo arrestó y lo puso a disposición del fiscal Carlos Albaca.

HALLAN UNA MOTO.- Policías de la seccional 3ª, al mando de los comisarios Pablo Pérez y Daniel Villarreal, recuperaron una moto Guerrero Magic 70cc que le habían robado a María José Zelarayán el 5 de enero pasado.

PRESO EN FAMAILLA.- Personal de la comisaría de Famaillá, al mando de los comisarios Carlos Pastor Vallejo y Enrique Tarascio, detuvo a un menor de 15 años, conocido como "Alito" que había robado sillas de una vivienda y luego las vendió. Además recuperaron lo robado.


AGRESIONES DIARIAS
ROBARON EN UNA FUNDACION.- Delincuentes ingresaron a la sede de la fundación ATAF luego de forzar una ventana. Del interior del local, ubicado en la esquina de Perú y Salta, en Yerba Buena, se llevaron un radiograbador y otros objetos.

NO HABIA MORADORES.- Javier Martínez Zavalía, de 30 años, denunció que desconocidos aprovecharon que él no se encontraba en su vivienda, ubicada en calle Santo Domingo al 1.300, en Yerba Buena, y forzaron la entrada. Los ladrones se apoderaron de un equipo de DVD, 4 pares de zapatillas y otros elementos.

ASALTO EN UN CORRALON.- Dos delincuentes armados entraron al corralón de Javier Rolando Naessens, ubicado en calle Vicente Gallo al 1.500, en el barrio Los Plátanos. Los desconocidos se apropiaron de $ 150 y luego se escaparon.

LE LLEVARON LA MOTO.- Víctor Fuentes denunció que mientras iba en una motocicleta Honda CG-125 fue interceptado por dos delincuentes en inmediaciones de "La Bombilla". Los asaltantes lo amenazaron con un arma de fuego, lo hicieron bajar del rodado y se escaparon rápidamente.

DENUNCIO AL SOCIO.- El ciudadano chino Chen Kaioi es propietario del supermercado Los Primos, que funciona en calle Jujuy 1.751. Denunció en la Policía que un socio suyo, identificado como Renfa Kang, también chino, se apropió mientras él no estaba en el local de $ 120.000 y desapareció.

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