13 Enero 2004 Seguir en 
BAGDAD.- Días después de haber descubierto medio centenar de proyectiles sospechosos, tropas danesas de la coalición liderada por Estados Unidos localizaron otras 50 granadas de mortero que podrían contener algún gas venenoso. El hallazgo se produjo en El Feyara, una remota aldea del sudeste iraquí fronteriza con Irán.
Podría ser esta la primera evidencia de la posesión de armas de destrucción masiva por parte del derrocado régimen de Saddam Hussein. Precisamente, ese fue el argumento utilizado por EE.UU. para invadir Irak, pese a los reparos de la ONU y de los inspectores internacionales. Según expertos de la ONU, podrían ser armas que datan de la guerra entre Irak e Irán -hace casi dos décadas-, que Saddam había obtenido gracias a los esfuerzos de EE.UU. y de Gran Bretaña, que lo habían apoyado en su campaña contra la república islámica.
Gas mostaza
Expertos norteamericanos visitarían hoy el sitio para confirmar la naturaleza del líquido detectado en el interior de las granadas. Pruebas preliminares indican que se trata de gas mostaza, dijo un oficial danés. En el área, que ha sido cerrada ante el peligro de contaminación, se han encontrado arsenales de armamento convencional, por lo que no se descarta que permanezcan escondidas más armas cargadas con productos químicos o bacteriológicos.
Según fuentes danesas, el hallazgo se produjo por casualidad, durante un rastreo de rutina de la zona. "Vimos tres proyectiles que habían aflorado a la superficie, seguramente debido a las últimas lluvias", relató un oficial. Poco después encontraron una plancha de cemento enterrada en el barro, y debajo de ella decenas de granadas guardadas en bolsas de plástico. Los efectivos advirtieron que se trataba de "algo especial", ya que los arsenales convencionales que habían descubierto hasta entonces en esta área desértica estaban enterrados sin ningún cuidado. Todo indica que las granadas posiblemente estuvieron destinadas a la guerra iraní-iraquí de la década de 1980. (Especial)
Bush planeaba la invasión desde que asumió
Washington.- George W. Bush quería invadir Irak y derrocar a Saddam Hussein desde que asumió la presidencia de Estados Unidos, en enero de 2001, declaró el ex secretario del Tesoro, Paul O?Neill. "Desde el comienzo existió la convicción de que Saddam era una mala persona, por lo que Bush consideró opciones militares varios meses antes de los atentados del 11 de setiembre de 2001 contra las Torres Gemelas y la sede del Pentágono", afirmó el ex funcionario.
"La idea de prevención, de que Estados Unidos tenga el derecho unilateral de hacer lo que quiera, es un salto demasiado grande por parte del actual gobierno", dijo O?Neill al programa "60 minutos", de la CBS, en declaraciones aún no emitidas pero de las que fueron anticipados algunos pasajes este fin de semana.
O?Neill concedió la entrevista ante la próxima aparición del libro "El precio de la lealtad", del periodista Ron Suskind, quien consultó como fuente principal al funcionario desplazado por Bush en diciembre de 2002, a causa de sus críticas a la política impositiva. O?Neill dijo que le había sorprendido el hecho de que ningún asesor le preguntara al presidente por qué se debía invadir Irak. "Bush les dijo solamente: encuéntrenme un modo de hacer esto", relató. (Télam)
Podría ser esta la primera evidencia de la posesión de armas de destrucción masiva por parte del derrocado régimen de Saddam Hussein. Precisamente, ese fue el argumento utilizado por EE.UU. para invadir Irak, pese a los reparos de la ONU y de los inspectores internacionales. Según expertos de la ONU, podrían ser armas que datan de la guerra entre Irak e Irán -hace casi dos décadas-, que Saddam había obtenido gracias a los esfuerzos de EE.UU. y de Gran Bretaña, que lo habían apoyado en su campaña contra la república islámica.
Gas mostaza
Expertos norteamericanos visitarían hoy el sitio para confirmar la naturaleza del líquido detectado en el interior de las granadas. Pruebas preliminares indican que se trata de gas mostaza, dijo un oficial danés. En el área, que ha sido cerrada ante el peligro de contaminación, se han encontrado arsenales de armamento convencional, por lo que no se descarta que permanezcan escondidas más armas cargadas con productos químicos o bacteriológicos.
Según fuentes danesas, el hallazgo se produjo por casualidad, durante un rastreo de rutina de la zona. "Vimos tres proyectiles que habían aflorado a la superficie, seguramente debido a las últimas lluvias", relató un oficial. Poco después encontraron una plancha de cemento enterrada en el barro, y debajo de ella decenas de granadas guardadas en bolsas de plástico. Los efectivos advirtieron que se trataba de "algo especial", ya que los arsenales convencionales que habían descubierto hasta entonces en esta área desértica estaban enterrados sin ningún cuidado. Todo indica que las granadas posiblemente estuvieron destinadas a la guerra iraní-iraquí de la década de 1980. (Especial)
Washington.- George W. Bush quería invadir Irak y derrocar a Saddam Hussein desde que asumió la presidencia de Estados Unidos, en enero de 2001, declaró el ex secretario del Tesoro, Paul O?Neill. "Desde el comienzo existió la convicción de que Saddam era una mala persona, por lo que Bush consideró opciones militares varios meses antes de los atentados del 11 de setiembre de 2001 contra las Torres Gemelas y la sede del Pentágono", afirmó el ex funcionario.
"La idea de prevención, de que Estados Unidos tenga el derecho unilateral de hacer lo que quiera, es un salto demasiado grande por parte del actual gobierno", dijo O?Neill al programa "60 minutos", de la CBS, en declaraciones aún no emitidas pero de las que fueron anticipados algunos pasajes este fin de semana.
O?Neill concedió la entrevista ante la próxima aparición del libro "El precio de la lealtad", del periodista Ron Suskind, quien consultó como fuente principal al funcionario desplazado por Bush en diciembre de 2002, a causa de sus críticas a la política impositiva. O?Neill dijo que le había sorprendido el hecho de que ningún asesor le preguntara al presidente por qué se debía invadir Irak. "Bush les dijo solamente: encuéntrenme un modo de hacer esto", relató. (Télam)







