13 Enero 2004 Seguir en 
Cada seccional policial guarda la historia de algún menor transgresor. Sólo en la capital, hay un total de 43 menores que duermen en calabozos de comisarías y no reciben ningún tipo de tratamiento específico para recuperarse. Son como cualquier preso mayor de edad. Todo lo contrario a lo que establece la ley del patronato de menores, en la que se fija que los chicos que hayan cometido un delito quedarán alojados en establecimientos especiales y bajo tratamientos adecuados.En Tucumán, no hay programas especiales para tratar a los menores transgresores o para prevenir la delincuencia infantil, según informaron las autoridades.
La psicóloga Mirta Liliana Medina, subdirectora de la Dirección de Familia y Minoridad, explicó que recién en marzo próximo la Provincia lanzará el primer programa en serio para tratar y prevenir la transgresión de menores.
"Vamos a trabajar en los barrios marginales, como La Bombilla, El Sifón o el 11 de Marzo, que son principales expulsores de chicos que delinquen. Esta es una problemática social que necesita profundos análisis", dijo la experta. Según la licenciada, la delincuencia juvenil no se soluciona deteniendo a los menores, sino tratando a la familia de cada chico, que debe contener a los pequeños para que no tengan que salir a robar. "Además, estamos tratando de reconstruir los 12 institutos para menores abandonados y con problemas legales, ya que presentan un estado caótico", añadió.
Condiciones infrahumanas
Un móvil policial se detuvo ayer al mediodía en la puerta del Area de Minoridad. Descendieron del vehículo tres menores riéndose, como desafiando a la autoridad. No es la primera vez que son detenidos y quedaron alojados en esa dependencia, de pasaje Bascary 2.832. En un pequeño calabozo, conviven 24 chicos de entre 12 y 17 años. En su mayoría fueron autores de robos y asaltos, y hay dos que hasta cometieron asesinatos, según informaron dos agentes de esa dependencia que no quisieron identificarse.
Antes, los menores que llegaban a esa área quedaban internados sólo por un día hasta que después eran trasladados al Instituto Roca. "Pero el Roca está desbordado. Tiene más de 20 internos y no da abasto, porque, además, está en refacción hace más de un año", explicó uno de los oficiales.
Ante esa realidad, los chicos que cometen delitos y que un juez considera que deben ser detenidos, son alojados en el Area de Minoridad y en todas las seccionales de la capital. "Los internos de aquí, en su mayoría, son irrecuperables. Son reincidentes y a veces se encuentran hermanos o primos. Pueden pasar hasta un año detenidos aquí", detallaron.
Los menores apresados allí tienen un solo baño y reciben la comida que les envían desde el penal de Villa Urquiza. "Viven en condiciones infrahumanas. Duermen hasta dos por cama. Hay mucha violencia porque están todos juntos", recalcó Ramón, padre de uno de los internos, que a diario va hasta el lugar para llevarle el almuerzo a su hijo. Los oficiales que cuidan a los chicos detallaron que los menores están internados como presos; no reciben tratamientos especiales, ni estudian. "Este lugar no está preparado para alojar a tantos chicos. Aquí nunca podrán recuperarse", resumieron los agentes.
El encierro no sirve para reencauzarlos
La trabajadora social Graciela Salazar no cree que el problema de la delincuencia de menores se solucione encerrándolos en calabozos de comisarías.
"La provincia debe encarar serios programas para atender esta problemática en base a un análisis profundo multicausal y no sólo de seguridad. Es necesario comprender que estos pequeños son el resultado de un círculo perverso de exclusión y no son totalmente culpables de sus actos", explicó.
Aclaró que los menores transgresores viven en medio de la violencia familiar, del entorno en que viven y de la escuela a la que asisten.
Según informó la experta, la nueva doctrina pretende dar protección integral al menor que delinque. "Los chicos no deben ir a comisarías comunes porque allí no reciben contención social y no pueden recuperarse de las conductas transgresoras", advirtió.
Salazar opina que enviar a los menores a instituciones siempre es malo porque no se cumplen los roles parentales. "Deben crecer en el seno de una familia, propia o sustituta", especificó.Salazar explicó que la grave situación social genera una imposibilidad de cubrir necesidades básicas de trabajo, salud, alimentos, vivienda y educación y que esto alienta a individuos de los sectores más vulnerables de la sociedad a cometer delitos y además genera violencia.
OPERATIVOS EXITOSOS
ROBARON UNA BICICLETA.- Un adolescente de 23 años y un menor de 14 fueron detenidos por personal de la sección Robos y Hurtos, al mando de los comisarios Jesús Brito y Julio López, acusados por robarle una bicicleta a un joven en Barrio Sur.
IRACUNDO.- Un hombre que -según el informe oficial- agredió a policías y rompió el vidrio de un patrullero fue arrestado por personal de la seccional 6ª, al mando de los comisarios René Lescano y Daniel Villarreal. El hombre habría estado causando desórdenes en inmediaciones de La Bombilla. Cuando fueron a detenerlo se resistió y luego se escapó en una camioneta. Los policías lo persiguieron y finalmente lo rodearon cuando llegaba a su casa, en Villa Mariano Moreno. Allí -no sin poco esfuerzo- lo detuvieron y lo identificaron como Sergio Andina, de 39 años.
QUINIELA CLANDESTINA.- Oficiales de la Regional Este, al mando del comisario general Guillermo del Lugo, detuvieron a un hombre que estaba levantando quiniela clandestina en Alderetes. Al sospechoso, que quedó a disposición del jefe de Policía, se le secuestraron anotaciones y dinero.
PERSECUCION EN EL SUR.- Dos jóvenes que habrían robado bicicletas en Alberdi fueron detenidos por personal de la Regional Sur, al mando del comisario general Máximo Gómez. La víctima, Rosa Fenoglio, le avisó a la Policía, y varios uniformados los persiguieron y los detuvieron en la localidad de Donato Alvarez. Fueron identificados como Diego Arnedo, de 23 años, y Sergio Díaz, de 20, a quienes se les secuestraron dos bicicletas, según la Policía.
PAREJA DETENIDA.- Un joven y quien sería su novia fueron detenidos ayer luego de que el domingo -según la investigación- le arrebataron la cadena a una mujer en San Pedro de Colalao. La víctima, Angela Soria, llegó a tomarle algunos números de la patente a la moto en la que se movilizaban los ladrones. Personal de la Regional Norte, al mando del comisario general Alfredo Jiménez, interceptó ayer a dos sospechosos en Vipos. La moto en la que iban respondía a las características de la denunciada. Según la Policía, a Sebastián Carrazana y a una joven de 15 años se les secuestró la cadena de Soria, según el informe oficial.
AGRESIONES DIARIAS
BARRIO COPIAT.- Miguel Manino, del barrio Copiat, denunció que mientras estaba en su domicilio ingresaron varios hombres armados, que lo amenazaron y le quitaron $ 220.
POR LA FUERZA.- José Luis Costanti estaba en su casa, ubicada en los monoblocks de la esquina de Gobernador del Campo y Salas y Valdés, cuando delincuentes entraron por la fuerza. Luego de reducirlo, le robaron $ 200.
NO PUDO PAGAR LA DEUDA.- Olga Moreira iba hacia la casa de su modista dispuesta a pagarle los $ 120 que le debía. Pero el pago debió posponerse. Dos hombres la interceptaron en la esquina de Lavaisse y Alberdi, la encañonaron y le quitaron el dinero.
ROBO EN EL HOSPITAL OBARRIO.- Susana Palavecino de Varangut, directora del hospital Obarrio, denunció que desconocidos levantaron una chapa del techo e ingresaron a la sala de los menores. Desde allí robaron una heladera y provocaron desórdenes.
LES QUITARON SUS MOTOCICLETAS.- Dos hombres fueron asaltados por delincuentes que les quitaron sus motocicletas. Alejandro Godoy debió entregar su Honda XR 250 en San Martín al 2.800, tras ser amenazado por dos ladrones. En tanto, a José Dorado lo amenazaron en San Miguel y Delfín Gallo, y le robaron su Honda C-90.
BARRIO AUTOPISTA SUR.- Dos hombres armados entraron en el domicilio de Paola Leiva, en el barrio Autopista Sur. Luego de reducir a la mujer revolvieron la casa y se llevaron $ 200.
AMENAZADOS Y GOLPEADOS.- En calle San Martín al 2.700 vive Pedro Rivadeneira. Hasta allí llegaron tres delincuentes fuertemente armados, que ingresaron violentamente. Amenazaron a la familia, golpearon a Rivadeneira y comenzaron a recorrer la casa. Los hombres obtuvieron un botín de $ 1.200, además de un teléfono celular.
La psicóloga Mirta Liliana Medina, subdirectora de la Dirección de Familia y Minoridad, explicó que recién en marzo próximo la Provincia lanzará el primer programa en serio para tratar y prevenir la transgresión de menores.
"Vamos a trabajar en los barrios marginales, como La Bombilla, El Sifón o el 11 de Marzo, que son principales expulsores de chicos que delinquen. Esta es una problemática social que necesita profundos análisis", dijo la experta. Según la licenciada, la delincuencia juvenil no se soluciona deteniendo a los menores, sino tratando a la familia de cada chico, que debe contener a los pequeños para que no tengan que salir a robar. "Además, estamos tratando de reconstruir los 12 institutos para menores abandonados y con problemas legales, ya que presentan un estado caótico", añadió.
Condiciones infrahumanas
Un móvil policial se detuvo ayer al mediodía en la puerta del Area de Minoridad. Descendieron del vehículo tres menores riéndose, como desafiando a la autoridad. No es la primera vez que son detenidos y quedaron alojados en esa dependencia, de pasaje Bascary 2.832. En un pequeño calabozo, conviven 24 chicos de entre 12 y 17 años. En su mayoría fueron autores de robos y asaltos, y hay dos que hasta cometieron asesinatos, según informaron dos agentes de esa dependencia que no quisieron identificarse.
Antes, los menores que llegaban a esa área quedaban internados sólo por un día hasta que después eran trasladados al Instituto Roca. "Pero el Roca está desbordado. Tiene más de 20 internos y no da abasto, porque, además, está en refacción hace más de un año", explicó uno de los oficiales.
Ante esa realidad, los chicos que cometen delitos y que un juez considera que deben ser detenidos, son alojados en el Area de Minoridad y en todas las seccionales de la capital. "Los internos de aquí, en su mayoría, son irrecuperables. Son reincidentes y a veces se encuentran hermanos o primos. Pueden pasar hasta un año detenidos aquí", detallaron.
Los menores apresados allí tienen un solo baño y reciben la comida que les envían desde el penal de Villa Urquiza. "Viven en condiciones infrahumanas. Duermen hasta dos por cama. Hay mucha violencia porque están todos juntos", recalcó Ramón, padre de uno de los internos, que a diario va hasta el lugar para llevarle el almuerzo a su hijo. Los oficiales que cuidan a los chicos detallaron que los menores están internados como presos; no reciben tratamientos especiales, ni estudian. "Este lugar no está preparado para alojar a tantos chicos. Aquí nunca podrán recuperarse", resumieron los agentes.
El encierro no sirve para reencauzarlos
La trabajadora social Graciela Salazar no cree que el problema de la delincuencia de menores se solucione encerrándolos en calabozos de comisarías.
"La provincia debe encarar serios programas para atender esta problemática en base a un análisis profundo multicausal y no sólo de seguridad. Es necesario comprender que estos pequeños son el resultado de un círculo perverso de exclusión y no son totalmente culpables de sus actos", explicó.
Aclaró que los menores transgresores viven en medio de la violencia familiar, del entorno en que viven y de la escuela a la que asisten.
Según informó la experta, la nueva doctrina pretende dar protección integral al menor que delinque. "Los chicos no deben ir a comisarías comunes porque allí no reciben contención social y no pueden recuperarse de las conductas transgresoras", advirtió.
Salazar opina que enviar a los menores a instituciones siempre es malo porque no se cumplen los roles parentales. "Deben crecer en el seno de una familia, propia o sustituta", especificó.Salazar explicó que la grave situación social genera una imposibilidad de cubrir necesidades básicas de trabajo, salud, alimentos, vivienda y educación y que esto alienta a individuos de los sectores más vulnerables de la sociedad a cometer delitos y además genera violencia.
OPERATIVOS EXITOSOS
ROBARON UNA BICICLETA.- Un adolescente de 23 años y un menor de 14 fueron detenidos por personal de la sección Robos y Hurtos, al mando de los comisarios Jesús Brito y Julio López, acusados por robarle una bicicleta a un joven en Barrio Sur.
IRACUNDO.- Un hombre que -según el informe oficial- agredió a policías y rompió el vidrio de un patrullero fue arrestado por personal de la seccional 6ª, al mando de los comisarios René Lescano y Daniel Villarreal. El hombre habría estado causando desórdenes en inmediaciones de La Bombilla. Cuando fueron a detenerlo se resistió y luego se escapó en una camioneta. Los policías lo persiguieron y finalmente lo rodearon cuando llegaba a su casa, en Villa Mariano Moreno. Allí -no sin poco esfuerzo- lo detuvieron y lo identificaron como Sergio Andina, de 39 años.
QUINIELA CLANDESTINA.- Oficiales de la Regional Este, al mando del comisario general Guillermo del Lugo, detuvieron a un hombre que estaba levantando quiniela clandestina en Alderetes. Al sospechoso, que quedó a disposición del jefe de Policía, se le secuestraron anotaciones y dinero.
PERSECUCION EN EL SUR.- Dos jóvenes que habrían robado bicicletas en Alberdi fueron detenidos por personal de la Regional Sur, al mando del comisario general Máximo Gómez. La víctima, Rosa Fenoglio, le avisó a la Policía, y varios uniformados los persiguieron y los detuvieron en la localidad de Donato Alvarez. Fueron identificados como Diego Arnedo, de 23 años, y Sergio Díaz, de 20, a quienes se les secuestraron dos bicicletas, según la Policía.
PAREJA DETENIDA.- Un joven y quien sería su novia fueron detenidos ayer luego de que el domingo -según la investigación- le arrebataron la cadena a una mujer en San Pedro de Colalao. La víctima, Angela Soria, llegó a tomarle algunos números de la patente a la moto en la que se movilizaban los ladrones. Personal de la Regional Norte, al mando del comisario general Alfredo Jiménez, interceptó ayer a dos sospechosos en Vipos. La moto en la que iban respondía a las características de la denunciada. Según la Policía, a Sebastián Carrazana y a una joven de 15 años se les secuestró la cadena de Soria, según el informe oficial.
AGRESIONES DIARIAS
BARRIO COPIAT.- Miguel Manino, del barrio Copiat, denunció que mientras estaba en su domicilio ingresaron varios hombres armados, que lo amenazaron y le quitaron $ 220.
POR LA FUERZA.- José Luis Costanti estaba en su casa, ubicada en los monoblocks de la esquina de Gobernador del Campo y Salas y Valdés, cuando delincuentes entraron por la fuerza. Luego de reducirlo, le robaron $ 200.
NO PUDO PAGAR LA DEUDA.- Olga Moreira iba hacia la casa de su modista dispuesta a pagarle los $ 120 que le debía. Pero el pago debió posponerse. Dos hombres la interceptaron en la esquina de Lavaisse y Alberdi, la encañonaron y le quitaron el dinero.
ROBO EN EL HOSPITAL OBARRIO.- Susana Palavecino de Varangut, directora del hospital Obarrio, denunció que desconocidos levantaron una chapa del techo e ingresaron a la sala de los menores. Desde allí robaron una heladera y provocaron desórdenes.
LES QUITARON SUS MOTOCICLETAS.- Dos hombres fueron asaltados por delincuentes que les quitaron sus motocicletas. Alejandro Godoy debió entregar su Honda XR 250 en San Martín al 2.800, tras ser amenazado por dos ladrones. En tanto, a José Dorado lo amenazaron en San Miguel y Delfín Gallo, y le robaron su Honda C-90.
BARRIO AUTOPISTA SUR.- Dos hombres armados entraron en el domicilio de Paola Leiva, en el barrio Autopista Sur. Luego de reducir a la mujer revolvieron la casa y se llevaron $ 200.
AMENAZADOS Y GOLPEADOS.- En calle San Martín al 2.700 vive Pedro Rivadeneira. Hasta allí llegaron tres delincuentes fuertemente armados, que ingresaron violentamente. Amenazaron a la familia, golpearon a Rivadeneira y comenzaron a recorrer la casa. Los hombres obtuvieron un botín de $ 1.200, además de un teléfono celular.







