Cortan el diálogo por la salida al mar de Bolivia

El presidente Lagos se molestó por la forma en que su colega boliviano lleva adelante la demanda

12 Enero 2004
Santiago de Chile.- El presidente de Chile, Ricardo Lagos, se molestó con la forma en que su colega boliviano, Carlos Mesa, está llevando la demanda para lograr la salida al mar de su país, y ya no lo considera un interlocutor válido.
Según un reportaje que publica el diario "La Tercera", de Santiago de Chile, el intento de poner la reivindicación de una salida al mar en los foros internacionales y el apoyo solicitado a varios países es considerado una deslealtad por el mandatario chileno.
Las palabras de Mesa -con respecto a que Bolivia tiene con Chile "relaciones de paz, pero no de amistad"- colmaron la paciencia de Lagos y lo llevaron a terminar con la actitud de ser políticamente correcto con Bolivia, según testimonia un miembro del gabinete citado por el periódico.
El lunes pasado, Lagos mostraba un notorio enojo por el mensaje leído por televisión por Mesa, en el que sostuvo que el problema marítimo boliviano se convirtió, en octubre, en un elemento potencial de desestabilización de la región.
Lagos entendió que su par boliviano acusaba a Chile de ser causante de las movilizaciones sociales que derrocaron a Gonzalo Sánchez de Lozada y que, además, instaba a los países de la región a intervenir en favor de La Paz. El mandatario chileno señaló, en ese momento: "la historia nos dice que si se quiere hacer una negociación en serio, hay que partir hablando con Perú".

Desde 1904
El Tratado de Límites de 1904 selló la mediterraneidad de Bolivia, tras la Guerra del Pacífico (1879-83), en que este país luchó al lado de Perú contra Chile. Sin embargo, el Tratado de 1929 con Perú establece que Lima debe aprobar la eventual cesión -de Chile a Bolivia- de terrenos que fueron peruanos.
La indignación de Lagos se hizo más evidente aún con la negativa a mantener una reunión bilateral con Mesa. El encuentro había sido solicitado tres veces por los bolivianos,
Allegados a Lagos afirmaron que, en su fuero interno, el gobernante es partidario de alcanzar una solución a la mediterraneidad de ese país, como darle el control y jurisdicción de un puerto chileno y ofrecer grandes concesiones comerciales.
Sin embargo, las últimas actitudes de Mesa, más el reciente abandono que hizo su gobierno de los diálogos para un Tratado de Libre Comercio asimétrico en favor de Bolivia, llevaron a Lagos a concluir que continuar negociaciones con su colega altiplánico conlleva un riesgo demasiado alto. (DPA)

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