Blair dice que renunciará si se prueba que mintió ante un juez

Severas acusaciones. Negó haber revelado el nombre de un experto en armamento iraquí, que luego apareció muerto. Un informe "inflado" por el gobierno británico

EN EL BANQUILLO. Blair acusa al Partido Conservador y a la prensa de utilizar el caso Kelly en su contra.
EN EL BANQUILLO. Blair acusa al Partido Conservador y a la prensa de utilizar el caso Kelly en su contra.
12 Enero 2004
Londres.- El primer ministro británico, Tony Blair, aseguró ayer que renunciará a su cargo si se comprueba que mintió en la investigación judicial independiente por la muerte del experto en armamento iraquí y asesor gubernamental David Kelly.
"Por supuesto, lo haré. Estas son acusaciones muy serias, que el Partido Conservador y algunos sectores de la prensa están utilizando en mi contra", dijo Blair al ser consultado por la cadena BBC sobre si abandonaría el cargo si se comprueba que mintió frente al juez que investiga el caso.
El juez británico James Hutton, quien tiene a su cargo la investigación judicial por la muerte del científico y ex experto de armas iraquíes, piensa anunciar a fines de enero las conclusiones del caso. Los críticos de Blair lo acusan de mentir sobre el caso Kelly, cuando negó categóricamente haber participado de una reunión secreta en Downing Street, durante la cual se decidió dar a conocer, solapadamente, el nombre del científico a la prensa.
Kelly fue hallado muerto en julio pasado, cerca de su casa en Oxfordshire, al norte de Londres, tras un escándalo entre el gobierno británico y la BBC, por el informe sobre armamento iraquí.
El experto en armas dijo poco antes de morir que las autoridades británicas habían "inflado" dicho reporte, base de la argumentación de Blair para justificar el ataque contra Irak.

Bien escondidas
Por otra parte, el primer ministro británico consideró como posible que las presuntas armas de destrucción masiva iraquíes no sean encontradas nunca y luego insistió en que la decisión de invadir Irak fue correcta, en base a los informes de inteligencia que afirmaban que el derrocado dictador Saddam Hussein almacenaba este tipo de armas. Sin embargo, las armas no estaban donde las fuentes militares pensaban, y quizás jamás sean halladas, apuntó.
A pesar de todo, Blair sigue creyendo en la existencia del arsenal de destrucción masiva iraquí. "Quizás no sea sorprendente que en un país con el doble de superficie de Gran Bretaña no se encuentre el escondite de las armas", señaló.
Blair reiteró que el Grupo de Vigilancia para Irak (ISG) creado por EEUU sí halló evidencias de planes armamentísticos secretos. En su discurso de Navidad dirigido a las tropas británicas estacionadas en Irak, Blair había afirmado indirectamente que el ISG encontró laboratorios clandestinos para la fabricación de estas armas. Sin embargo, el administrador de EEUU en Irak, Paul Bremer, aclaró después que el dato no era correcto. (DPA-Télam-SNI)

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