11 Enero 2004 Seguir en 
Londres.- El calentamiento global representa una amenaza mucho mayor para el mundo que el terrorismo internacional, afirmó la autoridad científica más importante del gobierno británico. Sir David King, jefe de asesores del gobierno de Tony Blair, criticó duramente la política climática de Estados Unidos en declaraciones aparecidas en la revista norteamericana "Science". El calentamiento de la Tierra, dijo King, es para nosotros un problema mucho mayor que el terrorismo, en el que se ha centrado toda la política exterior de Estados Unidos.
Desde los atentados suicidas del 11 de setiembre de 2001, Estados Unidos lanzó una guerra global contra el terrorismo, con un despliegue militar formidable en Afganistán, y luego en Irak, y gastos multimillonarios en materia de seguridad. El pasado viernes, Estados Unidos redujo el nivel de alerta a "amarillo" (elevado) -tercero de la escala de 5 colores-, tras 21 días de régimen de la alerta "naranja" -el segundo de la escala-, que costó cientos de millones de dólares por día al gobierno federal.
Recientemente, Bush manifestó que debe investigarse más a fondo el tema del calentamiento global, antes de cobrar impuestos punitivos a las industrias por las emisiones de dióxido de carbono. "Sabemos lo suficiente como para ser unánimes en la opinión de que tenemos que enfrentarnos al problema en forma urgente", refutó King, catedrático de Química en la Universidad de Cambridge.
El libre mercado
"Bush confía demasiado en que el libre mercado sea un atractivo económico suficiente como para reducir el dióxido de carbono o en que la industria introduzca por sí misma mayores estándares ecológicos. De este modo, criticó al gobierno de Washington por depender casi exclusivamente de los incentivos del mercado y de las medidas ambientales voluntarias. "Como única superpotencia existente, EE.UU. acostumbra a coordinar la acción internacional", se quejó el científico. "Sin embargo, no ha asumido el desafío de frenar el calentamiento global", continuó. Con los argumentos expuestos por Bush, Washington no ratificó el Protocolo de Kyoto, por el que los gobiernos se comprometen a reducir sustancialmente los gases invernadero que producen el calentamiento global. "Fue un gran error del gobierno estadounidense. Estados Unidos es el principal emisor de estos gases", finalizó el especialista.
El futuro próximo
Los niveles de dióxido de carbono y de otros gases de efecto invernadero en la atmósfera han aumentado de forma continua desde el inicio de la revolución industrial. La concentración de gases se ha incrementado principalmente debido a la utilización de combustibles fósiles, deforestación y otras actividades humanas impulsadas por el crecimiento económico y poblacional. "Si no se actúa inmediatamente, las inundaciones, las sequías, las hambrunas y las enfermedades afectarán a millones de personas en todo el mundo", recalcó el científico. (DPA)
Desde los atentados suicidas del 11 de setiembre de 2001, Estados Unidos lanzó una guerra global contra el terrorismo, con un despliegue militar formidable en Afganistán, y luego en Irak, y gastos multimillonarios en materia de seguridad. El pasado viernes, Estados Unidos redujo el nivel de alerta a "amarillo" (elevado) -tercero de la escala de 5 colores-, tras 21 días de régimen de la alerta "naranja" -el segundo de la escala-, que costó cientos de millones de dólares por día al gobierno federal.
Recientemente, Bush manifestó que debe investigarse más a fondo el tema del calentamiento global, antes de cobrar impuestos punitivos a las industrias por las emisiones de dióxido de carbono. "Sabemos lo suficiente como para ser unánimes en la opinión de que tenemos que enfrentarnos al problema en forma urgente", refutó King, catedrático de Química en la Universidad de Cambridge.
El libre mercado
"Bush confía demasiado en que el libre mercado sea un atractivo económico suficiente como para reducir el dióxido de carbono o en que la industria introduzca por sí misma mayores estándares ecológicos. De este modo, criticó al gobierno de Washington por depender casi exclusivamente de los incentivos del mercado y de las medidas ambientales voluntarias. "Como única superpotencia existente, EE.UU. acostumbra a coordinar la acción internacional", se quejó el científico. "Sin embargo, no ha asumido el desafío de frenar el calentamiento global", continuó. Con los argumentos expuestos por Bush, Washington no ratificó el Protocolo de Kyoto, por el que los gobiernos se comprometen a reducir sustancialmente los gases invernadero que producen el calentamiento global. "Fue un gran error del gobierno estadounidense. Estados Unidos es el principal emisor de estos gases", finalizó el especialista.
El futuro próximo
Los niveles de dióxido de carbono y de otros gases de efecto invernadero en la atmósfera han aumentado de forma continua desde el inicio de la revolución industrial. La concentración de gases se ha incrementado principalmente debido a la utilización de combustibles fósiles, deforestación y otras actividades humanas impulsadas por el crecimiento económico y poblacional. "Si no se actúa inmediatamente, las inundaciones, las sequías, las hambrunas y las enfermedades afectarán a millones de personas en todo el mundo", recalcó el científico. (DPA)







