Un crimen que horrorizó a Aguilares

Se concretará el juicio. El nene de 4 años fue secuestrado de la puerta de su casa. Lo violaron y lo mataron a golpes. Hay un solo detenido, al que el resultado de la pericia de ADN le dio positivo

“LO EXTRAÑO TODOS LOS DIAS”. Rosana y su hermano rezan en la gruta que se levantó donde hallaron al nene.
“LO EXTRAÑO TODOS LOS DIAS”. Rosana y su hermano rezan en la gruta que se levantó donde hallaron al nene.
09 Enero 2004
José María Avila tenía cuatro años y toda la vida por delante. Le gustaba jugar con sus amiguitos de barrio Independencia de Aguilares. Pero hoy hace ya un año que alguien decidió que José María debía morir. El cuerpo del pequeño apareció el domingo 12 de enero de 2003, semienterrado bajo una pila de arena, en el patio de una casa en construcción ubicada a cuatro cuadras de la suya.
Rosana Avila, la madre, está agobiada. "Lo extraño", dijo a LA GACETA. La mujer afirmó que durante este año lo único que hizo fue luchar para que el asesinato de José María no quede impune. Al nene se lo llevaron de la puerta de la casa. Después lo violaron y lo torturaron. Lo mataron a golpes y le metieron por la fuerza una piedra en la boca. Luego, tiraron el cadáver. Aguilares se vio conmovida por uno de los hechos más espantosos que se recuerden. Según Rosana, la causa estaría hoy prácticamente esclarecida. "La pericia de ADN de uno de los sospechosos dio positivo en más de un 99 %", indicó. El principal acusado es Antonio Ignacio Gorosito, de 39 años. En su casa se encontró un calzoncillo en el que había manchas de sangre y de semen, según indicaron fuentes judiciales. La prenda habría sido la que tenía puesta el pequeño cuando lo secuestraron. "Aún hay algunos puntos por aclarar, pero no mucho más. Gorosito niega todo, dice ser inocente. Si él no habla, nadie más lo hará. Un año después de los sucesos, no creo que vaya a aparecer algún testigo", aseguró, resignada, Rosana.
El caso pasó por manos de las fiscales Eva Frías y Cecilia Tasquer. "Sé que la doctora Frías dice que soy una desagradecida, pero tuvo la causa durante meses y no pasó nada. La doctora Tasquer en tres meses me dio un nombre y las pruebas contra el principal sospechoso. Al principio todo fue muy lento", afirmó la mujer.
Hoy a las 20.30, el pueblo de Aguilares se reunirá en la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, en frente de la plaza, para recordar con una misa a José María. "Yo quiero que el que hizo esto sea condenado. Mi hijo descansará tranquilo, porque yo le prometí que se iba a castigar a quien lo mató, y voy a cumplir", dijo Rosana. La madre del nene sabe que ahora tiene que estar más fuerte que nunca. "Seguramente este año empezará el juicio, y yo tengo que estar preparada para escuchar cosas horribles. Pero no voy a dudar en mirar a los ojos al que mató a mi bebé", indicó.

Las secuelas
Rosana y su esposo Julio tienen otros dos hijos. Francisco ya tiene siete años, y Brian, tres. "El mayor maduró mucho después de que lo que pasó. Cuida mucho al más chico, no lo deja que se aleje de la casa. Sé que sufre por todo esto", relató Rosana. "El me dice que está bien, pero yo no le creo. Toda la familia sufrió muchísimo con esto", agregó. Rosana criticó la actuación policial. "Cuando desapareció mi hijo, nadie lo buscó. Sólo aparecieron cuando ya estaba muerto. De eso no me voy a olvidar", dijo. Al mismo tiempo agradeció el apoyo que le dio siempre el pueblo de Aguilares. "Me contuvieron cuando más lo necesité", expresó. Rosana contó que para las fiestas de fin de año se acostó poco después de la medianoche. "Estuve con mis hijos. Después me fui a dormir. No tenía fuerzas ni ganas de estar en una fiesta. ¿Usted cree que yo estoy en condiciones de festejar algo?", preguntó. El silencio fue la única respuesta.

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