08 Enero 2004 Seguir en 
Buenos Aires.- El cadáver descuartizado de un adolescente de 15 años fue hallado en una casa de Loma Hermosa. Por el crimen fue detenido el dueño de la vivienda, quien confesó que había matado a la víctima cuando se resistió a un robo y que después no supo qué hacer con el cadáver.
No obstante, los investigadores tienen acreditado que víctima y victimario se conocían y creen que el móvil fue algún tipo de venganza o ajuste de cuentas.
El detenido, identificado como Héctor Giménez, tiene 21 años, antecedentes psiquiátricos por su adicción a las drogas y también está imputado de un robo a mano armada cometido el martes. El cuerpo desmembrado del chico, identificado sólo como Nahuel, fue hallado debajo de una cama, donde fue encontrado por el padre de Giménez. El hombre revisó la habitación de su hijo en búsqueda de drogas y encontró debajo de la cama las bolsas con olor a putrefacción y decidió llamar a la Policía.
Dentro de bolsas negras estaban los miembros seccionados que, según las sospechas de los investigadores, Giménez tenía preparadas para ir tirando de a poco, para deshacerse del cadáver. El detenido confesó que mató al adolescente hace dos días, cuando intentó asaltarlo, y luego, como no sabía qué hacer con el cuerpo, comenzó a mutilarlo. El cuerpo de Nahuel tenía seccionados los brazos a la altura de los hombros y los pies a la altura de los tobillos.
Los médicos determinaron que el chico de 15 años murió ahorcado y que, una vez muerto, le quebraron algunas costillas -"como si le hubiesen saltado encima", graficó uno de los investigadores-, y le seccionaron los miembros. Los peritos secuestraron en la casa un hacha con la que se presumen pudo haber cortado alguno de los miembros. (Télam)
No obstante, los investigadores tienen acreditado que víctima y victimario se conocían y creen que el móvil fue algún tipo de venganza o ajuste de cuentas.
El detenido, identificado como Héctor Giménez, tiene 21 años, antecedentes psiquiátricos por su adicción a las drogas y también está imputado de un robo a mano armada cometido el martes. El cuerpo desmembrado del chico, identificado sólo como Nahuel, fue hallado debajo de una cama, donde fue encontrado por el padre de Giménez. El hombre revisó la habitación de su hijo en búsqueda de drogas y encontró debajo de la cama las bolsas con olor a putrefacción y decidió llamar a la Policía.
Dentro de bolsas negras estaban los miembros seccionados que, según las sospechas de los investigadores, Giménez tenía preparadas para ir tirando de a poco, para deshacerse del cadáver. El detenido confesó que mató al adolescente hace dos días, cuando intentó asaltarlo, y luego, como no sabía qué hacer con el cuerpo, comenzó a mutilarlo. El cuerpo de Nahuel tenía seccionados los brazos a la altura de los hombros y los pies a la altura de los tobillos.
Los médicos determinaron que el chico de 15 años murió ahorcado y que, una vez muerto, le quebraron algunas costillas -"como si le hubiesen saltado encima", graficó uno de los investigadores-, y le seccionaron los miembros. Los peritos secuestraron en la casa un hacha con la que se presumen pudo haber cortado alguno de los miembros. (Télam)






