Un preso murió al recibir varios puntazos en la cárcel

Declaración judicial.La víctima, de 33 años, fue agredida aparentemente a traición. Sus familiares responsabilizaron a las autoridades del penal por el poco control en el lugar.

02 Enero 2004
Igual que lo que sucede en muchas películas, un hombre fue asesinado el martes a la mañana durante un recreo en el penal de Villa Urquiza. Julio Ramón Toro (foto) sufrió golpes en la cabeza y un corte desde abajo del cuello hasta la cintura, que finalmente motivaron su deceso pocos minutos después. Cerca de las 10 del 30 de diciembre, dos guardiacárceles advirtieron que la pelea entre tres internos estaba tornándose más densa. Según informaron fuentes del penal, cuando los efectivos quisieron intervenir, era demasiado tarde: Toro ya había muerto, víctima de golpes, puñaladas, y un corte en el torso. Aún son desconocidas las causas de esta situación. Los dos principales sospechosos fueron identificados como Mauricio Heredia y Andrés Fernández Loira Andrés, ambos de 25 años. Este último había sido trasladado hacía poco a Tucumán desde el penal de Sierra Chica de Buenos Aires.
Recién a las 15 la noticia les llegó a los familiares de Toro. "No se nos informó de nada; sólo nos entregaron el cuerpo cerca de la noche", relató Elena Toro, viuda de la víctima. La mujer, conmocionada, buscaba explicaciones. "Sólo quiero que todo esto se aclare, porque él dejó dos chicos de 7 y 11 años, que ahora no tienen ayuda ni consuelo", expresó.

Negativa
Los dos acusados declararon ese mismo día ante el secretario Daniel Clemente, de la fiscalía X. Ambos, según trascendió, habrían negado cualquier vinculación con el homicidio de Toro. Sin embargo -y a pesar de un pacto de silencio entre varios de los internos- algunos habrían sindicado a Heredia y a Fernández Loira como los autores del ataque. La agresión se habría consumado con una de las conocidas "puntas carcelarias", que habría desaparecido tras el episodio. A Toro lo habrían atacado a traición, rápidamente, y sin que pudiera hacer nada para defenderse.
Toro, de 33 años, hacía uno que estaba interno en el Penal, según dijeron sus familiares, procesado por portación de armas. Su prima, María del Carmen Toro, considera que son muchos los puntos oscuros en este episodio. "Nos avisaron muy tarde que había fallecido, y cuando fuimos a buscarlo al hospital Padilla, donde nos habían dicho que estaba, ya se lo habían llevado", contó la mujer, quien se quejó de que ninguna autoridad dio la cara. "Dicen que los presos quedan en la cárcel para reformarse y que allí los cuidan, pero no parece cierto", agregó.
El conflicto se habría originado en una pelea por el dominio en un sector de la cárcel. El caso quedará ahora en manos del fiscal y del secretario de Feria, Carlos Albaca y Emilio Salazar, respectivamente. Ellos deberán seguir tomando declaración para intentar esclarecer todo.

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