29 Diciembre 2003 Seguir en 
Cinco de los doce presos que se quemaron el viernes último durante una pelea en el penal de Villa Urquiza, fueron internados otra vez, ayer por tarde, en el hospital Centro de Salud.
Los internos Marcelo Alderete, Miguel Roy, Mario Molina, Hugo Daveiro y Ariel Iglesias ingresaron al hospital a las 14.10 desde la cárcel, acompañados por una fuerte escolta policial.
Altas fuentes de Institutos Penales dijeron que los presos regresaron al hospital por pedido de sus familiares. "El domingo es día de visitas; cuando llegaron las familias, se impresionaron al verlos", indicaron. "Es que las personas con quemaduras siempre están molestas porque sus heridas les duelen. Nosotros intentamos cuidarlos de la mejor manera; los alojamos en el casino de la cárcel por razones de seguridad y tenían atención médica permanente", aseguraron.
Por su parte, las madres y esposas de los presos le dijeron a LA GACETA que los heridos estaban acostados en colchones mojados, y que tenían las mismas vendas que les pusieron el viernes en el hospital.
Sin servicio de salud
"Los tienen tirados como animales; les dieron de comer un bife crudo y no tienen baño. Para colmo, si bien el sábado los revisó un enfermero, hoy no lo hizo nadie porque los domingos no hay servicio de salud en Villa Urquiza", dijo Lorena Chávez, esposa de Miguel Roy.
En Institutos Penales informaron que, según el personal médico del hospital, cuatro de los heridos están en condiciones de volver a la cárcel de Villa Urquiza. Pero, por pedido de las autoridades penitenciarias, permanecerán internados en la sala de quemados.
Los internos Marcelo Alderete, Miguel Roy, Mario Molina, Hugo Daveiro y Ariel Iglesias ingresaron al hospital a las 14.10 desde la cárcel, acompañados por una fuerte escolta policial.
Altas fuentes de Institutos Penales dijeron que los presos regresaron al hospital por pedido de sus familiares. "El domingo es día de visitas; cuando llegaron las familias, se impresionaron al verlos", indicaron. "Es que las personas con quemaduras siempre están molestas porque sus heridas les duelen. Nosotros intentamos cuidarlos de la mejor manera; los alojamos en el casino de la cárcel por razones de seguridad y tenían atención médica permanente", aseguraron.
Por su parte, las madres y esposas de los presos le dijeron a LA GACETA que los heridos estaban acostados en colchones mojados, y que tenían las mismas vendas que les pusieron el viernes en el hospital.
Sin servicio de salud
"Los tienen tirados como animales; les dieron de comer un bife crudo y no tienen baño. Para colmo, si bien el sábado los revisó un enfermero, hoy no lo hizo nadie porque los domingos no hay servicio de salud en Villa Urquiza", dijo Lorena Chávez, esposa de Miguel Roy.
En Institutos Penales informaron que, según el personal médico del hospital, cuatro de los heridos están en condiciones de volver a la cárcel de Villa Urquiza. Pero, por pedido de las autoridades penitenciarias, permanecerán internados en la sala de quemados.







