28 Diciembre 2003 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Familiares del padre del empresario Jorge "Corcho" Rodríguez, que se encuentra secuestrado desde el martes pasado, confían en su inminente liberación pese al hermetismo total del caso impuesto por la justicia y la Policía Federal.
Allegados a las investigaciones informaron que el fiscal federal Jorge Sica, titular de la Oficina Antisecuestros creada en el ámbito de la Procuración General de la Nación que trabaja en la zona norte del Gran Buenos Aires, dispuso el estricto secreto sumarial del caso.
Se supo, pese a la disposición judicial, que el empresario Jorge Rodríguez sería quien lleva adelante -personalmente- las negociaciones con los secuestradores de su padre.
Trascendió que los secuestradores, en una primera comunicación con la familia Rodríguez, habrían solicitado unos 900.000 dólares por el rescate de la víctima, cifra que luego redujeron sustancialmente.
Fuentes ligadas a la investigación informaron a DyN que en los últimos días los secuestradores se comunicaron con la familia de Ernesto Rodríguez y pese a rechazar el dinero ofrecido por ella -entre 70.000 y 80.000 dólares- "no dieron por cerradas las negociaciones".
Según los voceros consultados por DyN en el nuevo llamado los secuestradores habrían quedado en mantener el contacto.
Los voceros revelaron que por estas horas se estaría en la etapa de definición no sólo sobre el monto del rescate sino también su forma de pago.El padre del empresario fue secuestrado el 23 de diciembre entre las 7 y las 8, a pocos metros de su casaquinta "El Despertar", situada a la altura del kilometro 41,500, de la Autopista del Oeste. El auto que conducía Ernesto Rodríguez fue interceptado por otro vehículo, un Renault Clío del que descendieron dos hombres armados que, tras reducir al matrimonio, ascendieron al rodado y se hicieron cargo del volante.
Los secuestradores se llevaron al matrimonio pero a las pocas cuadras liberaron a la mujer.
Fuentes vinculadas a la investigación señalaron que en las últimas horas recibieron denuncias de varios presos que dijeron tener datos sobre la banda, entre ellos uno que se encuentra alojado en una Unidad Penitenciaria de Ezeiza y otro en el interior del país.
De todas formas, las versiones fueron tomadas con cautela por los investigadores porque, como suele suceder en estos casos, algunos presos dicen tener datos para tratar de mejorar su situación procesal.
Se supo que el fiscal federal a cargo de la causa Jorge Sica investiga el caso junto a personal de la división Delitos Complejos de la Policía Federal y de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). (DyN)
Allegados a las investigaciones informaron que el fiscal federal Jorge Sica, titular de la Oficina Antisecuestros creada en el ámbito de la Procuración General de la Nación que trabaja en la zona norte del Gran Buenos Aires, dispuso el estricto secreto sumarial del caso.
Se supo, pese a la disposición judicial, que el empresario Jorge Rodríguez sería quien lleva adelante -personalmente- las negociaciones con los secuestradores de su padre.
Trascendió que los secuestradores, en una primera comunicación con la familia Rodríguez, habrían solicitado unos 900.000 dólares por el rescate de la víctima, cifra que luego redujeron sustancialmente.
Fuentes ligadas a la investigación informaron a DyN que en los últimos días los secuestradores se comunicaron con la familia de Ernesto Rodríguez y pese a rechazar el dinero ofrecido por ella -entre 70.000 y 80.000 dólares- "no dieron por cerradas las negociaciones".
Según los voceros consultados por DyN en el nuevo llamado los secuestradores habrían quedado en mantener el contacto.
Los voceros revelaron que por estas horas se estaría en la etapa de definición no sólo sobre el monto del rescate sino también su forma de pago.El padre del empresario fue secuestrado el 23 de diciembre entre las 7 y las 8, a pocos metros de su casaquinta "El Despertar", situada a la altura del kilometro 41,500, de la Autopista del Oeste. El auto que conducía Ernesto Rodríguez fue interceptado por otro vehículo, un Renault Clío del que descendieron dos hombres armados que, tras reducir al matrimonio, ascendieron al rodado y se hicieron cargo del volante.
Los secuestradores se llevaron al matrimonio pero a las pocas cuadras liberaron a la mujer.
Fuentes vinculadas a la investigación señalaron que en las últimas horas recibieron denuncias de varios presos que dijeron tener datos sobre la banda, entre ellos uno que se encuentra alojado en una Unidad Penitenciaria de Ezeiza y otro en el interior del país.
De todas formas, las versiones fueron tomadas con cautela por los investigadores porque, como suele suceder en estos casos, algunos presos dicen tener datos para tratar de mejorar su situación procesal.
Se supo que el fiscal federal a cargo de la causa Jorge Sica investiga el caso junto a personal de la división Delitos Complejos de la Policía Federal y de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). (DyN)







