26 Diciembre 2003 Seguir en 
Le costó tomar la determinación de irse a jugar al exterior, pero confiesa que no le quedaba otra salida porque no tenía una oferta tentadora en nuestro país. Como uno de los tantos tucumanos que son embajadores de nuestro deporte, Carlos Chaile regresó a su Bella Vista querido para pasar las Fiestas de fin de año junto a su familia.
El zaguero central que surgió de las inferiores de Ferro Carril Oeste, tras su paso por el fútbol suizo, desde junio se encuentra jugando en Austria. "Esta temporada no comenzó bien para mí. Es que en Suiza no tenía la continuidad que pretendía. Por eso es que decidí aceptar una oferta de un club austríaco. Allí caí con el pie derecho porque terminé como titular y con una excelente perspectiva para el 2004", dijo el defensor quien está militando en FC Super Fund, uno de los equipos más prestigiosos de ese país.
Trató de hacer un paralelismo entre nuestro fútbol y el austríaco. Chaile comentó: "los campeonatos de allá tienen el nivel de la Primera B Nacional de acá. Aunque la gran diferencia radica en lo económico. No por el monto que un futbolista puede llegar a cobrar, sino porque son puntuales a la hora del pago. Allí hay una ley que estipula que club que no paga en término se va al descenso, y se lo cumple a rajatabla", expresó.
Comenta que al principio le costó demasiado adaptarse al idioma. "Allá se habla el alemán. En lo personal me ayudaron mucho los dos años de escuela que tuve en Suiza. Esto me permite desenvolverme con normalidad. No ocurre lo mismo con Marcela, mi señora, a quien le cuesta adaptarse a esta nueva vida. Cuando regresemos irá a una escuela para aprender el idioma", comentó.
Un día común de Chaile en Austria comienza muy temprano. "Es que a las 9.30 tengo el primer entrenamiento del día. Esto se prolonga hasta el mediodía. Luego, a las 15, vuelvo a la práctica. Cerca de las 17.30 regreso a casa. Allí, a las 18, todo el mundo se instala en sus casas, porque se acaba toda la actividad comercial. Sólo permanecen abiertos algunos restaurantes y bares. No es extraño observar a mucha gente cenando a esa hora", expresó.
Le cuesta aceptar que sólo las malas noticias de Argentina llegan a Europa. "La gente de allá le cuesta entender como un país de la riqueza del nuestro tenga tantos problemas económicos. La desnutrición en Tucumán fue un tema que fue muy explotado por la prensa de Europa. Me dolió que se haya conocido a mi provincia por estos hechos lamentables. Me gustaría que las cosas pronto comenzaran a revertirse. Observo una actitud optimista de la gente que me permite ver con otros ojos el futuro", manifestó.
Su idea es permanecer dos o tres años en Austria y luego regresar a la Argentina. "Una de las cuentas pendientes que me queda cumplir es volver a Tucumán y poder jugar en uno de los clubes grandes, algo que no lo pude cumplir antes porque me fui muy chico a Buenos Aires. Quisiera terminar mi carrera futbolística en mi provincia", dijo.
El zaguero central que surgió de las inferiores de Ferro Carril Oeste, tras su paso por el fútbol suizo, desde junio se encuentra jugando en Austria. "Esta temporada no comenzó bien para mí. Es que en Suiza no tenía la continuidad que pretendía. Por eso es que decidí aceptar una oferta de un club austríaco. Allí caí con el pie derecho porque terminé como titular y con una excelente perspectiva para el 2004", dijo el defensor quien está militando en FC Super Fund, uno de los equipos más prestigiosos de ese país.
Trató de hacer un paralelismo entre nuestro fútbol y el austríaco. Chaile comentó: "los campeonatos de allá tienen el nivel de la Primera B Nacional de acá. Aunque la gran diferencia radica en lo económico. No por el monto que un futbolista puede llegar a cobrar, sino porque son puntuales a la hora del pago. Allí hay una ley que estipula que club que no paga en término se va al descenso, y se lo cumple a rajatabla", expresó.
Comenta que al principio le costó demasiado adaptarse al idioma. "Allá se habla el alemán. En lo personal me ayudaron mucho los dos años de escuela que tuve en Suiza. Esto me permite desenvolverme con normalidad. No ocurre lo mismo con Marcela, mi señora, a quien le cuesta adaptarse a esta nueva vida. Cuando regresemos irá a una escuela para aprender el idioma", comentó.
Un día común de Chaile en Austria comienza muy temprano. "Es que a las 9.30 tengo el primer entrenamiento del día. Esto se prolonga hasta el mediodía. Luego, a las 15, vuelvo a la práctica. Cerca de las 17.30 regreso a casa. Allí, a las 18, todo el mundo se instala en sus casas, porque se acaba toda la actividad comercial. Sólo permanecen abiertos algunos restaurantes y bares. No es extraño observar a mucha gente cenando a esa hora", expresó.
Le cuesta aceptar que sólo las malas noticias de Argentina llegan a Europa. "La gente de allá le cuesta entender como un país de la riqueza del nuestro tenga tantos problemas económicos. La desnutrición en Tucumán fue un tema que fue muy explotado por la prensa de Europa. Me dolió que se haya conocido a mi provincia por estos hechos lamentables. Me gustaría que las cosas pronto comenzaran a revertirse. Observo una actitud optimista de la gente que me permite ver con otros ojos el futuro", manifestó.
Su idea es permanecer dos o tres años en Austria y luego regresar a la Argentina. "Una de las cuentas pendientes que me queda cumplir es volver a Tucumán y poder jugar en uno de los clubes grandes, algo que no lo pude cumplir antes porque me fui muy chico a Buenos Aires. Quisiera terminar mi carrera futbolística en mi provincia", dijo.







