24 Diciembre 2003 Seguir en 
La situación del polémico fiscal Héctor Abraham Musi en torno del escándalo de las 4x4 no estaría marcada sólo por el hecho de que un subalterno suyo haya firmado más de 20 oficios truchos entregando irregularmente vehículos robados o contrabandeados.
Hay tres causas en las que está la que parece ser su firma. Una de ellas, a la que tuvo acceso ayer LA GACETA, se originó en Córdoba cuando la Justicia Federal de esa provincia recibió un oficio solicitando la entrega de una camioneta que estaba secuestrada allí. El pedido lleva una firma que sería la de Musi.
"Un ardid doloso"
Lo llamativo del caso es que cuando la jueza Cristina Garzón de Lascano le pidió un informe a Musi sobre la causa por la que hacía el pedido, este le habría contestado formalmente que se trataba de una investigación por supuestas estafas reiteradas en la que aparece como imputado Miguel Angel Dilascio. En los argumentos, desde Tucumán se respondió que el acusado habría vendido la camioneta pedida mediante un ardid doloso.
La causa, según confirmó LA GACETA, realmente existe. Pero la presunta estafa no se dio con la venta de un vehículo, sino con la entrega de planchas de títulos públicos en una "cueva" que pertenecería al acusado. Por ello, el juez federal Felipe Terán estima que se usó una causa existente para justificar un pedido irregular, modificando la esencia del delito que se investigaba. Y el responsable sería Musi, ya que las firmas y los sellos parecen ser los suyos. Al respecto, cabe destacar que cuando en octubre la jueza Lascano le pidió a Musi que aclarara si las firmas eran de él o estaban falsificadas, él se llamó a silencio y no las negó.
Las copias de esos expedientes están en poder también de la Comisión de Juicio Político de la Legislatura, que analiza el pedido de destitución el fiscal Musi que formuló Terán para poder interrogarlo y, posiblemente, imputarlo en la causa.
Hay tres causas en las que está la que parece ser su firma. Una de ellas, a la que tuvo acceso ayer LA GACETA, se originó en Córdoba cuando la Justicia Federal de esa provincia recibió un oficio solicitando la entrega de una camioneta que estaba secuestrada allí. El pedido lleva una firma que sería la de Musi.
"Un ardid doloso"
Lo llamativo del caso es que cuando la jueza Cristina Garzón de Lascano le pidió un informe a Musi sobre la causa por la que hacía el pedido, este le habría contestado formalmente que se trataba de una investigación por supuestas estafas reiteradas en la que aparece como imputado Miguel Angel Dilascio. En los argumentos, desde Tucumán se respondió que el acusado habría vendido la camioneta pedida mediante un ardid doloso.
La causa, según confirmó LA GACETA, realmente existe. Pero la presunta estafa no se dio con la venta de un vehículo, sino con la entrega de planchas de títulos públicos en una "cueva" que pertenecería al acusado. Por ello, el juez federal Felipe Terán estima que se usó una causa existente para justificar un pedido irregular, modificando la esencia del delito que se investigaba. Y el responsable sería Musi, ya que las firmas y los sellos parecen ser los suyos. Al respecto, cabe destacar que cuando en octubre la jueza Lascano le pidió a Musi que aclarara si las firmas eran de él o estaban falsificadas, él se llamó a silencio y no las negó.
Las copias de esos expedientes están en poder también de la Comisión de Juicio Político de la Legislatura, que analiza el pedido de destitución el fiscal Musi que formuló Terán para poder interrogarlo y, posiblemente, imputarlo en la causa.







