22 Diciembre 2003 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Los restos de sangre que aparecieron en la casa de la asesinada María Marta García Belsunce tampoco pertenecen al vigilador privado Juan Ramón Ortiz, quien se sometió voluntariamente al análisis del ADN genético.
Fuentes vinculadas a la causa confirmaron esa información que aún no ha sido oficializada por parte de la fiscalía de San Isidro, a cargo de Diego Molina Pico, que investiga el homicidio de la mujer en su casa del country Carmel mediante seis balazos en la cabeza.
Ortiz trabajaba de vigilador en el country Carmel y al menos por los resultados de las pericias de sangre ha quedado desvinculado del caso, al igual que sucedió días atrás con el vecino Nicolás Pachelo y la masajista Beatriz Michelini, a quienes también los resultados dieron negativos.
Ellos tres son los únicos que accedieron a dejarse extraer sangre y someterse a los estudios del ADN genético en la Asesoría Pericial de la bonaerense Suprema Corte de Justicia, ya que el viudo, los hermanos, cuñados y amigos de la asesinada se niegan a ello.
Tanto a Pachelo como al cuerpo de los guardias del country, los familiares los marcaron desde el principio como posibles sospechosos de María Marta García Belsunce, y a partir de estas
Fuentes vinculadas a la causa confirmaron esa información que aún no ha sido oficializada por parte de la fiscalía de San Isidro, a cargo de Diego Molina Pico, que investiga el homicidio de la mujer en su casa del country Carmel mediante seis balazos en la cabeza.
Ortiz trabajaba de vigilador en el country Carmel y al menos por los resultados de las pericias de sangre ha quedado desvinculado del caso, al igual que sucedió días atrás con el vecino Nicolás Pachelo y la masajista Beatriz Michelini, a quienes también los resultados dieron negativos.
Ellos tres son los únicos que accedieron a dejarse extraer sangre y someterse a los estudios del ADN genético en la Asesoría Pericial de la bonaerense Suprema Corte de Justicia, ya que el viudo, los hermanos, cuñados y amigos de la asesinada se niegan a ello.
Tanto a Pachelo como al cuerpo de los guardias del country, los familiares los marcaron desde el principio como posibles sospechosos de María Marta García Belsunce, y a partir de estas







