Nueva modalidad delictiva en las avenidas periféricas

Delincuentes en moto sorprenden a automovilistas y los secuestran. Piden refuerzos para el Marti Coll.

TIERRA DE NADIE. Muchas víctimas terminan en un pasaje entre Berho y Panamá, en Villa 9 de Julio.
TIERRA DE NADIE. Muchas víctimas terminan en un pasaje entre Berho y Panamá, en Villa 9 de Julio.
21 Diciembre 2003
Delincuentes tucumanos le dieron forma en los últimos días a una nueva modalidad que conjuga el secuestro express con el asalto liso y llano. Haciendo gala de una absoluta impunidad y una gran osadía, dos motociclistas encañonaron a un joven automovilista y lo obligaron a conducir hasta una peligrosa villa, en la que le robaron todo, al igual que al amigo que lo acompañaba.
El hecho se produjo el jueves a las 19. "Estaba parado en el semáforo de avenida Avellaneda y Sarmiento, y desde una moto uno metió un brazo en el auto; tenía un arma casera en la mano, pero no me apuntó, dijo que siguiera por Juan B. Justo", relató el joven de 19 años, que pidió que no se divulgue su identidad.
Así circularon alrededor de ocho cuadras, hasta la avenida Martín Berho, en Villa 9 de Julio. Por esta arteria anduvieron tres cuadras hasta llegar a un pasaje que la comunica con la calle Panamá, pero que no es accesible para autos.
"Nos sacaron la remera, los zapatos, la billetera, el reloj y el celular. Como yo tenía algo de plata, porque llevaba el auto (un VW Gol) de mi mamá al taller, parece que se conformaron y se fueron", explicó el muchacho. El joven no quiso hacer la denuncia policial.
Los comerciantes de la Esquina Norte tienen diferentes visiones del problema. "Hay muchísimos arrebatos; todos los días hay alguno... Los chicos andan entre los autos con las bolsitas de pegamento, drogándose a cualquier hora, y nadie hace nada", se quejó una quiosquera que recientemente fue asaltada. También dijo que a las automovilistas les rompen los vidrios para robarles la cartera.
Sin embargo, el encargado de un negocio de especies señaló que por la cercanía con la sucursal del Banco Nación, hay mucha vigilancia. Algo similar aportó otra quiosquera, aunque sobre avenida Gobernador del Campo primera cuadra, la dueña de una panadería fue asaltada la semana pasada por ladrones que robaron la balanza electrónica. Todos se negaron a dar sus nombres ante la consulta de LA GACETA.

Impenetrable
La zona a la que el joven asaltado fue llevado, es una de las favoritas de los ladrones de taxis y remises, porque es un sector muy "caliente" al que la Policía entra sólo con muchos refuerzos. Un policía que conoce el terreno, al enterarse del caso, señaló que podría tratarse de esos delincuentes, que tal vez asediados pergeñaron la nueva modalidad. El análisis coincide con la realidad que muestra la seccional 10ª, que según el subcomisario Alfredo Avila viene evitando los atracos a choferes. "Desde que estoy acá, hace dos semanas, tuvimos sólo uno, cuando sé que antes era por lo menos uno por día", afirmó el uniformado.
Con cuatro o cinco uniformados por turno, un auto y una moto, la seccional debe atender la seguridad de alrededor de 70.000 personas que viven en la jurisdicción.

Atacan a automovilistas en el camino de sirga, en Yerba Buena, donde faltan uniformados
Luego de tres años de luchas, los vecinos del barrio Marti Coll, en Yerba Buena, consiguieron que se instale una comisaría en la zona. Pero a tres meses de inaugurada, cuenta con sólo dos policías por turno y, desde el jueves, con una camioneta que aún no funciona porque llegó sin batería a la seccional.
Cerca de allí, sobre el camino de sirga, se detectó recientemente otra nueva modalidad delictiva: delincuentes tiran clavos "miguelito" y abordan a los automovilistas. Una de las víctimas, con la que dialogó LA GACETA, contó que al ver por el retrovisor que se acercaban dos motos, aceleró destrozando la cubierta y la llanta de su vehículo.
Desde que se inauguró la comisaría, la ola de inseguridad en el Marti Coll quedó reducida a su mínima expresión, pero en los últimos días hubo algunos movimientos que encendieron la luz de alarma, según explicó el dirigente vecinal Ramón Santillán. La comisaría, refaccionada por los vecinos y la Municipalidad de Yerba Buena, fue inaugurada en setiembre pasado por el ex gobernador Julio Miranda. "Nos prometió seis policías por turno y un vehículo, porque la comisaría no atiende sólo a nuestro barrio, sino que se amplió su jurisdicción. Pero nunca cumplieron con eso", dijo Santillán.
El subjefe de Policía, comisario general Manuel Melián, informó que con las incorporaciones que se están haciendo en estos días se dispondrá la asignación de más personal para esa seccional.
Santillán contó que en los últimos días hubo un intento de delincuentes de entrar a una casa de familia, y que se produjeron algunos robos menores en casas de la zona."Todavía no pasó nada grave, pero esperamos que se prevenga y que no llegue a pasar", añadió el vecino.

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