17 Diciembre 2003 Seguir en 
Emanuel Adolfo Villavicencio, el policía contratado de 19 años, admitió haber disparado contra Alejandro Andrés Argañaraz, pero afirmó que fue en defensa propia. El joven agente contratado está detenido por el crimen ocurrido el domingo a la noche en San José.
Villavicencio habría dicho ayer que estaba con su hermano, un primo y un amigo, junto a cuatro chicas esperando un remise, cuando un muchacho que estaba con un grupo de siete u ocho jóvenes, tocó a una de sus acompañantes.
Así empezaron a insultarse, hasta que pasaron a los golpes. El, supuestamente para calmarlos, hizo un disparo al piso y empezó a recibir una lluvia de piedras, dijo. Hizo otro tiro al aire, y cuando efectuó el tercero le pegaron con una piedra en la sien derecha, por lo que no vio dónde impactó la bala de su pistola calibre 11.25, según le dijo al fiscal Alejandro Noguera. Le había dado a Argañaraz en el abdomen. Lo que no cierra de la versión es que la víctima tiene, además, un disparo en la nuca.
"Los gobernantes no aprenden. Hace 21 años mandaron a chicos de 18 años, sin ninguna experiencia, a una guerra contra los ingleses en Malvinas. Ahora los sacan a combatir la delincuencia en las mismas condiciones", dijo Alberto Espinosa, defensor de Villavicencio, en alusión a la edad y a la falta de capacitación de su defendido.
Práctica de tiro
Villavicencio, según el letrado, hizo un curso de un mes para ingresar a la Policía, y la práctica de tiro consistió en hacer 15 disparos. "Pero lo más importante es que no les dan ninguna preparación psicológica para enfrentar situaciones como esta", agregó. A criterio de Espinosa, a Villavicencio debería acusárselo sólo por homicidio en legítima defensa, o a lo sumo en exceso.
El caso es seguido de cerca por el Gobierno, que quiere saber, a través de la investigación del fiscal Noguera, qué fue lo que realmente sucedió. Eso se conocerá luego de que declaren todos los testigos, y se conozca el resultado de las pericias. Los vecinos afirmaron que se trató de un caso de "gatillo fácil".
Villavicencio habría dicho ayer que estaba con su hermano, un primo y un amigo, junto a cuatro chicas esperando un remise, cuando un muchacho que estaba con un grupo de siete u ocho jóvenes, tocó a una de sus acompañantes.
Así empezaron a insultarse, hasta que pasaron a los golpes. El, supuestamente para calmarlos, hizo un disparo al piso y empezó a recibir una lluvia de piedras, dijo. Hizo otro tiro al aire, y cuando efectuó el tercero le pegaron con una piedra en la sien derecha, por lo que no vio dónde impactó la bala de su pistola calibre 11.25, según le dijo al fiscal Alejandro Noguera. Le había dado a Argañaraz en el abdomen. Lo que no cierra de la versión es que la víctima tiene, además, un disparo en la nuca.
"Los gobernantes no aprenden. Hace 21 años mandaron a chicos de 18 años, sin ninguna experiencia, a una guerra contra los ingleses en Malvinas. Ahora los sacan a combatir la delincuencia en las mismas condiciones", dijo Alberto Espinosa, defensor de Villavicencio, en alusión a la edad y a la falta de capacitación de su defendido.
Práctica de tiro
Villavicencio, según el letrado, hizo un curso de un mes para ingresar a la Policía, y la práctica de tiro consistió en hacer 15 disparos. "Pero lo más importante es que no les dan ninguna preparación psicológica para enfrentar situaciones como esta", agregó. A criterio de Espinosa, a Villavicencio debería acusárselo sólo por homicidio en legítima defensa, o a lo sumo en exceso.
El caso es seguido de cerca por el Gobierno, que quiere saber, a través de la investigación del fiscal Noguera, qué fue lo que realmente sucedió. Eso se conocerá luego de que declaren todos los testigos, y se conozca el resultado de las pericias. Los vecinos afirmaron que se trató de un caso de "gatillo fácil".







