Robó durante 10 años libros históricos en Dinamarca

El ladrón trabajó en la Biblioteca Real entre 1960 y 1970. Su viuda se descubrió al tratar de vender las obras. Los ejemplares valen millones de dólares.

13 Diciembre 2003
Copenhague.- "Sucedió como en un thriller de Umberto Eco", dijo el diario "Politiken" luego de que se destapó una serie de robos sin precedentes de miles de libros de valor incalculable de la Biblioteca Real Nacional en la capital danesa.
Tras 25 años sin ningún indicio útil sobre las 3.200 piezas desaparecidas -entre ellas, manuscritos del filósofo Immanuel Kant y varios atlas del siglo XV-, el afán de lujo de la viuda alemana de un bibliotecario y de sus hijos aportó de repente claridad sobre el caso.
La mujer y otros tres sospechosos están en prisión, luego de que en setiembre la prestigiosa casa de subastas londinense Christie?s llamó a Copenhague para averiguar si algunos de los libros antiguos que se le habían ofrecido por tres millones de coronas (547.000 dólares) provenía de la Biblioteca Nacional danesa.
El esposo de la oferente trabajó, entre 1960 y 1970, en esa biblioteca como especialista en temas orientales. A partir del llamado de Christie?s, para los investigadores fue un juego de niños: en casa de la viuda, al norte de Copenhague, la Policía encontró 1.650 libros en 74 cajas: la mitad de las piezas desaparecidas desde hace más de 25 años. En aquel entonces se sospechó de todo el mundo, pero nunca del verdadero ladrón.
Así, desaparecieron de los estantes del centro primeras ediciones de Martín Lutero y de los astrónomos Johannes Kepler y Tycho Brahe. Los periodistas daneses calcularon que el ladrón era un hombre considerado respetable, sincero, intachable y simpático por sus colegas. Este se había llevado al menos un libro valioso -y muchas veces único- por día durante 10 años. La Policía encontró además material robado en casa de un amigo de la viuda en Alemania. En la selección de las obras aplicó un criterio claro: dinero. De acuerdo con los valores actuales, el botín vale entre 25 y 50 millones de dólares, comentó el jefe de la biblioteca, Erland Kolding Nielsen.

Al mercado
El ladrón tuvo los nervios suficientes como para guardar su botín durante casi 20 años, antes de ofrecer al mercado los primeros libros, poco antes de su muerte. Por eso, la policía sólo fijó su atención en ese hecho cuando la viuda alemana y su hijo, su nuera y un conocido se dirigieron con la mercancía a Christie?s.
"Politiken" marcó una importante diferencia entre la historia real ocurrida en Copenhague y la inventada de "El nombre de la rosa" del italiano Eco, en la que también se habla de misteriosas desapariciones de libros en la biblioteca de un monasterio: en el final de la Edad Media los robos ocurrieron porque los libros eran considerados "terriblemente peligrosos". Para el ladrón de Copenhague, en cambio, eran "terriblemente valiosos". (DPA)

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