"Por los robos, hay días en que dejaría la citricultura"

Los productores de limón dicen que se mantiene el nivel de inseguridad en el sector. Admiten, sin embargo, que aún no plantearon el problema a las nuevas autoridades.

27 Noviembre 2003
"Lo más grave que afecta a la citricultura tucumana son los robos; los ladrones asuelan las quintas de manera infernal; inclusive, acompañados por niños. Realmente, si tuviese otra alternativa, abandonaría la citricultura por la amargura que me provocan los robos". Esta confesión, que evidencia una grave crisis en una de las principales actividades productivas de la provincia, fue formulada nada menos que por el presidente de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC), Enrique Prado.
En diálogo con LA GACETA, el citricultor expuso la carga emotiva que representa para él, el hecho de llegar a la propiedad y ver que fue víctima de delitos.
Según el dirigente, las sustracciones alcanzan a todo tipo de bienes: fruta, equipos de riego, maquinarias, alambrados, etcétera. "Esto ocurre en todas las fincas con limones; los ladrones entran con carros para llevar la mercadería. Son familias enteras que entran a robar", remarcó Prado.
Ya hace tiempo que los citricultores se vienen quejando por ser el blanco de una creciente ola de inseguridad en el sector rural de la provincia.
Meses atrás, el industrial Vicente Lucci denunció el daño que estos delitos provocan a la actividad y luego fue la propia asociación que nuclea a los empresarios del sector la que insistió en exponer la situación y en pedir a las autoridades mayor seguridad.

Sin contactos oficiales
La citricultura tucumana genera unos U$S 250 millones anuales y en el sector trabajan unas 35.000 personas. Prado admitió que la ATC no planteó el problema de los robos a las nuevas autoridades de la provincia. "A los nuevos responsables de la seguridad se los ve firmes, pero aún no hemos hablado con ellos", indicó el empresario.
Pese a los reclamos, el problema no fue resuelto. Según los productores, los robos de los que son objeto los citricultores alcanzan al resto de las actividades rurales. "Es frecuente ver gente en carros robando caña para darles de comer a sus caballos. Esto no puede ser. Actúan con total impunidad, a la vista de cualquiera", comentó un cañero.
El empresario citricultor Carlos Trapani coincidió con Prado respecto de la sensación de inseguridad permanente que afecta a la actividad que produce los mejores limones del mundo.
"En este momento no nos están robando mucha fruta porque tenemos pocos limones, y los que hay son de tamaño reducido", aclaró. Sin embargo, recalcó que en su empresa fue víctima de varios delitos. "Nos robaron un tablero de motor de bomba; también parte de un motor de riego; una bomba inyectora, etcétera", relató Trapani.
El citricultor sostuvo que en el sector sienten gran inseguridad y dejó en claro que las denuncias policiales que se formulan no dan muchos resultados.
"Siempre que hacemos alguna denuncia, los responsables prometen averiguar. Pero luego todo queda en la nada", añadió Trapani.

Tamaño texto
Comentarios