26 Noviembre 2003 Seguir en 
La sequía en la provincia demora la siembra de soja y maíz, y resiente los cultivos frutihortícolas, entre ellos los cítricos. La falta de humedad también afecta la caña de azúcar, pero los especialistas creen que si llueve este cultivo puede recuperarse perfectamente.
La seca primaveral, que es continuidad de un invierno también sin lluvias y de un verano con bajos niveles de humedad, impacta en la brotación y en el macollaje de las cañas.
"En este momento, la situación no es todavía grave para la caña", aseguró un experto, que trabaja en la zona este de la provincia. Argumentó que las pocas lluvias que se registraron fueron "erráticas y mal distribuidas", lo cual benefició a lotes de manera desigual.
"Las cañas planta (recién sembradas) están sobreviviendo con los propios recursos internos que tienen las semillas. En cambio, las cañas socas (las que ya vienen produciendo) están en situación de estrés hídrico", indicó el experto.
En las zonas central y sur de la provincia también la situación es delicada para la caña. "Faltan lluvias, pero estamos hablando de un cultivo muy resistente, que se normalizará apenas caigan unas gotas", graficó un funcionario del INTA Famaillá.
Rendimientos culturales
Algunos productores creen que los daños, aunque aún leves, ya están instalados. "Si no se recompone la situación podría haber una menor producción de caña porque bajarán los rendimientos culturales", contó un cañero.
Otro agricultor aseguró que si en los próximos siete a 10 días llueve se recuperará todo.
Los cañeros del este temen que aparezca un gusano de suelo, que ataca a la caña especialmente en terrenos más arenosos, como en los cañaverales del este.
"Todavía no se siente esta plaga, pero podría aparecer si no se registran precipitaciones en los próximos días", apuntó un productor.
En general, existe el convencimiento entre los cañeros de que aún es prematuro hablar sobre posibles pérdidas por la falta de humedad. "Falta mucho en la campaña y todo puede variar con unas buenas lluvias. No se puede anticipar lo que podrían ser las pérdidas si todavía el cultivo está en marcha y es recuperable", remarcó el jefe de caña de un ingenio de la provincia.
La seca primaveral, que es continuidad de un invierno también sin lluvias y de un verano con bajos niveles de humedad, impacta en la brotación y en el macollaje de las cañas.
"En este momento, la situación no es todavía grave para la caña", aseguró un experto, que trabaja en la zona este de la provincia. Argumentó que las pocas lluvias que se registraron fueron "erráticas y mal distribuidas", lo cual benefició a lotes de manera desigual.
"Las cañas planta (recién sembradas) están sobreviviendo con los propios recursos internos que tienen las semillas. En cambio, las cañas socas (las que ya vienen produciendo) están en situación de estrés hídrico", indicó el experto.
En las zonas central y sur de la provincia también la situación es delicada para la caña. "Faltan lluvias, pero estamos hablando de un cultivo muy resistente, que se normalizará apenas caigan unas gotas", graficó un funcionario del INTA Famaillá.
Rendimientos culturales
Algunos productores creen que los daños, aunque aún leves, ya están instalados. "Si no se recompone la situación podría haber una menor producción de caña porque bajarán los rendimientos culturales", contó un cañero.
Otro agricultor aseguró que si en los próximos siete a 10 días llueve se recuperará todo.
Los cañeros del este temen que aparezca un gusano de suelo, que ataca a la caña especialmente en terrenos más arenosos, como en los cañaverales del este.
"Todavía no se siente esta plaga, pero podría aparecer si no se registran precipitaciones en los próximos días", apuntó un productor.
En general, existe el convencimiento entre los cañeros de que aún es prematuro hablar sobre posibles pérdidas por la falta de humedad. "Falta mucho en la campaña y todo puede variar con unas buenas lluvias. No se puede anticipar lo que podrían ser las pérdidas si todavía el cultivo está en marcha y es recuperable", remarcó el jefe de caña de un ingenio de la provincia.







