Se reducen los stocks para bajar los costos

El comercio trabaja con márgenes de utilidad chicos y con una rotación de capital mínima. Ante ello, los empresarios prefieren realizar compras pequeñas

24 Noviembre 2003
El colapso del sistema financiero, que derivó en el corralito, en la desconfianza hacia los bancos y en la suba de las tasas determinó, entre otros problemas, la restricción del crédito. Ante ese panorama, la premisa para todos los negocios y empresas fue bajar los costos operativos.
"La primera variable de ajuste a la que se recurrió fue el stock, en particular en el caso del comercio", expresó el secretario de la Federación Económica de Tucumán, Ricardo Fernández. "Como no existían posibilidades de sostener ese stock se lo tuvo que vender para poder afrontar compromisos evitar el alto costo financiero", agregó.
La situación no ha variado demasiado respecto de 2002, a pesar de que este año el nivel de la actividad muestra una cierta recuperación. "Los consumidores siguen con un poder adquisitivo menguado; el comercio trabaja con mínimos márgenes de utilidad para seguir vendiendo. Entonces, la rotación de capital es mínima y no se pueden tomar créditos porque la mayoría de las pequeñas y medianas empresas no califican para acceder a los préstamos debido al endeudamiento bancario e impositivo que tienen", graficó el gerente de ventas de una casa de electrodomésticos y muebles.
Las PyME comerciales se financian con la poca caja que tienen, lo cual, además, es una costumbre que quedó de la época de los bonos. La cuasimoneda -que llegó a constituir el 90% de la caja diaria- no servía para hacer pagos con cheques y conseguir de ese modo unos días de plazo para pagar a los proveedores. Los comerciantes se acostumbraron a cambiar los bonos por efectivo, y a pagar al contado a sus proveedores, en más de un caso, hasta por anticipado. "Los comercios, al no tener un gran stock, usan las pequeñas compras para un stock crítico, al cual traen en 48 horas desde Córdoba, Santa Fe o Buenos Aires", dijo Fernández.

Grandes cadenas
Pero el problema del achicamiento de los stocks no atañe exclusivamente a las PyME comerciales sino también a las grandes cadenas de supermercados, de casas de electrodomésticos o de otros rubros. En recientes declaraciones a la prensa porteña, Alberto Grimoldi (h), dueño de una de las fábricas de calzado más importante de la Argentina, admitió que mediante un sistema informático, de desarrollo propio de la empresa, la firma logró reducir sus stocks en un 30% entre 2003 y 2003, y pudo destinar el dinero inmovilizado -unos $ 4 millones- a los proveedores. El programa informático hace un seguimiento de cada zapato desde que llega a los depósitos hasta que se vende. Conecta el depósito con los pedidos de los clientes, arma los despachos y envía un e-mail al comprador avisándole el momento en que sus zapatos están en camino.
José Domínguez, ejecutivo de Carrefour, comentó que esa cadena de supermercados también cuenta con un programa que realiza un seguimiento de los productos desde que ingresan a Carrefour y Norte hasta que se venden, se descartan o, incluso, son robados. Cada noche, el sistema evalúa las ventas de las sucursales y envía el pedido de reposición al centro de distribución. Con esta metodología se logró reducir el almacenamiento de productos de 30 a sólo 14 días.

En el mundo
El empresario del transporte Julián Lenis sostuvo que la reducción de stocks en las empresas es un fenómeno mundial provocado por el desarrollo de las comunicaciones y de la informática. "Hoy, por Internet se accede de inmediato a los proveedores. En vez de invertir en mercadería estacionada, las empresas invierten en servicios rápidos para el traslado o en otras prestaciones. Es es lo que se llama el justing time. Pero no todas las firmas pueden ponerlo en práctico sino sólo aquellas que trabajan en forma ordenada y con buenos sistemas informáticos. Esto les permite bajar el precio relativo de los productos", subrayó el empresario del transporte de cargas.

Tamaño texto
Comentarios