Cuidar la salud bucal es muy caro porque los insumos mantienen precios en dólares

Un implante vale U$S 1.000. Muchos odontólogos tuvieron que resignarse a dejar de trabajar con materiales de primera línea, para volver a utilizar productos que se consideraban obsoletos

24 Noviembre 2003
Desde que el peso dejó de valer un dólar, a los argentinos les cuesta mucho más caro mantener la salud y la estética bucal. Una simple obturación, que es la práctica más frecuente, cuesta unos $ 60 sin obra social. Quienes tienen la cobertura básica a menudo deben pagar un plus de hasta $ 20, según pudo averiguar LA GACETA.
La realidad indica que muchos odontólogos deben realizar proezas para poder seguir trabajando. No son pocos los que cerraron sus consultorios o meditan esa posibilidad.
"Tengo ganas de poner un vivero, porque esta profesión ha dejado de ser rentable -confesó una dentista-. Una colega mía ha tenido que internarse en la Maternidad para tener familia, porque la mayoría de nosotros no tiene obra social".
Uno de los recursos para bajar los costos es utilizar materiales alternativos. Antes se usaban mucho las resinas, pero ahora se volvió a la amalgama, que es un material menos estético. Quienes desean un mejor resultado recurren a la resina autopolimerizable, sin silicato, que cuesta un 50% menos que la resina importada. Esta valía entre $ 70 y $ 80, y subió a $ 200 y $ 250 la caja, según la marca.

Utilidad mínima
"Si uno trabaja con obras sociales jamás puede utilizar materiales de buena calidad, porque no dan los costos -adujo otro profesional-. Por ejemplo, el Subsidio de Salud paga $ 12 por una extracción y hay que esperar 4 o 5 meses para cobrarla. De ese monto hay que descontar lo que nos cobra el Círculo Odontológico y los impuestos; quedan $ 9". Si además se deducen los insumos que requiere esta cirugía menor (una sola ampolla de anestesia cuesta $ 2,50), la utilidad sería de unos $ 6. Aparte, están los costos fijos del consultorio, como alquiler, amortización de equipos, luz, agua y secretaria.
El 95% de los materiales que se usan en odontología son importados. Vienen de Alemania, Suiza y Estados Unidos. Gran parte de estos insumos hoy se venden a valor dólar, multiplicando el precio por la cotización del día.

Baja en dólares
La situación sería peor si no fuera porque hay empresas extranjeras que están subvencionando a la Argentina. Algunos materiales importados cuestan más baratos en nuestro país que en el exterior. Por ejemplo, un adhesivo para obturación que en los catálogos de Estados Unidos está a 120 dólares, aquí se vende a $ 80. "Antes estaba a 50 o 60 pesos-dólares, o sea que no aumentó tanto. Pero esto no va a durar mucho -advirtió un proveedor-. Lo mismo sucede con los implantes. No cuestan en dólares lo mismo que costaban antes, sino menos. Incluso están otorgando largas formas de pago, porque de otro modo esas compañías se tendrían que ir".
El precio subvencionado dio lugar a la habitual "viveza criolla". Hubo casos de odontólogos que comenzaron a "exportar", es decir que compraban en el país a precio subvencionado y luego enviaban a Chile y a otros países para obtener una ganancia.

Subieron los implantes
Una práctica menos frecuente como el implante (inserción de una pieza artificial permanente en el maxilar) representa el futuro de la odontología, pero por ahora resulta inaccesible para la mayoría. Los materiales para implantes cuestan hasta U$S 400, si son importados, mientras que el costo de la práctica odontológica depende de la complejidad del caso. Si antes de la devaluación un implante podía costarle al paciente entre $ 800 y $ 900, hoy deberá pagar entre $ 1.100 y $1.300.
Han aparecido en el mercado implantes nacionales, que cuestan desde $ 200 y se están aplicando con buenos resultados, pero no se sabe todavía qué promedio de vida útil tendrán. La aplicación de estos puede costar unos $ 400.

Nuevo fraccionamiento
El proveedor Mario Castillo comentó que para hacer los insumos más accesibles para los odontólogos, se están fraccionando los volúmenes originales en otros más chicos. Por ejemplo, de productos que venían de 40 gramos ahora salieron envases de 10. Otros fabricantes traen la materia prima de afuera y elaboran el producto en el país. Hoy la industria nacional del rubro resurgió e incluso está exportando.
Hay nuevas opciones. Por ejemplo, resinas europeas que se envasan en Brasil, a menor costo. La gama de precios abarca desde los U$S 17 hasta los U$S 80. "Por ese lado, las cosas han comenzado a mejorar. Pero el problema más grave es la anestesia -remarcó Castillo-, porque no permiten importarla. Quedaron dos laboratorios en el país y no abastecen bien el mercado interno. Les conviene más exportar. Pedimos 200 cajas y nos mandan 40. Si protestaran los círculos odontológicos, conseguirían que se permita ingresar anestesia importada".
En opinión de Castillo, las cosas "se han ido acomodando lentamente, en relación a cómo estaban a fines de 2001, y los dentistas se dan cuenta de que ahora tienen más alternativas", dijo.
Con respecto a los equipos, se vendían muchos modelos importados, pero ahora reaparecieron los nacionales. "Había para elegir entre 20 o 30 tipos de equipos, de distintas nacionalidades -recordó- La industria nacional ahora está fabricando y exportando". Según calculó el empresario, instalar un consultorio completo, en promedio, cuesta unos $ 12.000, incluyendo compresor y aparato de rayos.

Una práctica de excelencia está reñida con la economía
El arancel que pagan las obras sociales por las prácticas odontológicas no varió más que un 10% o un 20%, en general, mientras que los dentistas deben afrontar costos mucho mayores que antes de la devaluación.
Numerosos profesionales consultados por este diario coincidieron en que a veces no es posible usar materiales de menor calidad y en esos casos preferirían no realizar el trabajo.
"Cada material está indicado para cada situación. Si la economía nos va a dictar el tipo de obturación a realizar, estamos mal -señaló el odontólogo Sergio Kancyper-. Si usamos el material más barato para cada situación, estamos haciendo mal las cosas. No podemos dejar de esterilizar, de reemplazar los guantes... Sería terrible que no se lo hiciera".
Con respecto a las prótesis removibles, las más costosas son las de materiales (acrílico y dientes) importados. Cuestan $ 500 a $ 600.
Las de acrílico y dientes nacionales valen la mitad, unos $ 300, aunque en el mercado informal que representa el trato directo del paciente con un mecánico dental, se puede conseguir un precio aún más bajo.
"Antes no estaban tan lejos los precios de un diente o un acrílico nacional y uno importado. Ahora, hay grandes diferencias", señaló un odontólogo.

Una carrera costosa
La de odontólogo es una de las carreras universitarias más costosas. Como contrapartida, no resulta de las más rentables en la Argentina, a diferencia de lo que sucede en países del mundo desarrollado.
Algunos dentistas tucumanos que tienen contacto con colegas de los Estados Unidos, comentaron que allá no pueden creer que aquí se cobre U$$ 350 por un implante.
"Para los dentistas estadounidenses resulta inconcebible, porque es el mismo implante que allá cuesta U$S 1.000, con los mismos materiales y a cargo de un profesional que tiene el mismo nivel académico que uno norteamericano", destacó un odontólogo de nuestro medio.

Produccion periodistica:
Ricardo Reinoso

Tamaño texto
Comentarios