Tucumán es la sexta provincia con mayornivel de endeudamiento en la Argentina

El pasivo asciende a $ 2.944,2 millones, de acuerdo con un informe oficial al 30 de setiembre pasado. Efectos de la refinanciación.

23 Noviembre 2003
Desde que se desató la crisis económica en la Argentina, a fines de 2001, las provincias sufrieron el impacto de la salida de la convertibilidad del peso con el dólar uno a uno.
Esa fue una de las razones por las cuales Tucumán experimentó un crecimiento de casi un 131% en su deuda pública, pasando de los $ 1.270 millones (a diciembre de 2001) a los $ 2.944,2 millones. Esta última cifra es el pasivo de Tucumán que registra el Ministerio de Economía, al 30 de setiembre pasado, y con el que el gobernador José Alperovich inició su gestión, hace casi un mes.
El fuerte aumento en el pasivo provincial responde, fundamentalmente, a los compromisos en dólares que asumió la gestión de Antonio Bussi, con los organismos multilaterales de crédito (Banco Mundial y Banco Interamericano de Desarrollo) y por la emisión de una serie externa en títulos (Eurobonos) para refinanciar parte de la deuda. Ninguna de estas obligaciones fue pesificada y ambas fueron contabilizadas por la actual gestión a cotización libre de la moneda norteamericana ($ 2,91 por cada dólar).

El ranking federal
A junio de este año, la Dirección Nacional de Coordinación Fiscal con las Provincias, dependiente del Palacio de Hacienda, elaboró un informe en el que Tucumán aparece como el sexto distrito más endeudado de la Argentina con $ 2.574 millones y sin incluir el pasivo flotante.
Pero la deuda tucumana actual (los $ 2.944,2 millones, según los datos del Estado provincial) representa, en realidad, el 4,3% del total de compromisos que tienen los 24 distritos del país.Con la refinanciación de parte del pasivo provincial (con bancos y por títulos públicos) a 16 años de plazo, con los créditos que otorgó para sacar de circulación los Bonos de Cancelación de Deudas (Bocade) y por el Plan de Financiamiento Ordenado (PFO), el Gobierno nacional se constituyó, en los últimos dos años, en el principal acreedor de Tucumán. A la administración federal, según voceros del Ministerio de Economía provincial, hay que pagarle más del 60% de la deuda.
Los técnicos de esa área del Poder Ejecutivo entienden que la reprogramación de vencimientos del pasivo contribuyó a que la Provincia tenga cierto oxígeno financiero, por lo menos, hasta fines de 2004.
Actualmente se discute si la Nación, como sucedió hasta ahora, atenderá el pago de los servicios de la deuda que vence el año próximo, a través del PFO. Según los cálculos oficiales, Tucumán tiene que afrontar servicios de amortización e intereses de la deuda por alrededor de $ 184 millones, incluyendo organismos multilaterales si la Nación no logra acordar un mayor plazo de pago con el BID y el BM. Esa cifra representaría casi el 15% del presupuesto previsto para 2004.
Para ese año se prevé que la atención de otras obligaciones esenciales del Estado, como el pago de los sueldos a los estatales y los gastos de funcionamiento, podría financiarse con el posible aumento de la recaudación de Rentas (un 26% más que este año) y de los ingresos por coparticipación federal (un 16%).

Las proyecciones
En tanto, el Gobierno tendrá que abonar parte del capital de la deuda a partir de 2005. Por esa razón, los funcionarios que dependen del ministro de Economía, Jorge Jiménez, creen que es imprescindible que la provincia logre, en 2004, no sólo equilibrar las cuentas públicas, sino obtener un superávit fiscal para el próximo ejercicio presupuestario. Con el ahorro que se obtendrá, el Estado podrá cumplir sus compromisos sin inconvenientes.
En ese aspecto, en la Casa de Gobierno descartan un aumento del gasto público para 2004. Esta meta no da margen al Poder Ejecutivo, según sus funcionarios, para incrementar los salarios del sector público, una vieja aspiración de los sindicatos estatales.
Desde ese punto de vista, señalan los técnicos del Ministerio de Economía, Tucumán podría sobrellevar el peso del alto endeudamiento público. Hasta pensar que, en 20 o en 30 años, podría terminar de pagarse el total del pasivo siempre y cuando este y los futuros gobiernos no contraigan nuevos endeudamientos.

"El PE debe evitar nuevos créditos"
"La deuda pública será sustentable en tanto y en cuanto siga creciendo el Producto Bruto Interno (PBI) de Tucumán y en la medida que el Estado no tome nuevos créditos". Esa es la opinión de la investigadora de la UNT, Ana María Cerro.
La economista señaló que el Poder Ejecutivo debe aprovechar el incremento de los ingresos fiscales para que, a partir de 2005, cuando se inicie el pago del capital de la mayor parte del endeudamiento, la administración de José Alperovich pueda hacer frente a esos compromisos. "El Plan de Financiamiento Ordenado (por el que la Nación asume el pago del déficit fiscal y la atención de los servicios de corto plazo) le da cierto oxígeno al Estado provincial para 2004", afirmó Cerro. No obstante, advirtió que el Gobierno debe generar ahorros, sin que crezca el gasto público. En este aspecto, la investigadora de la UNT sostuvo que los gobiernos provinciales tienen ciertos incentivos para aumentar el gasto, por una mayor distribución de la coparticipación y por el crecimiento de la recaudación de Rentas. "La Provincia debe cumplir las metas que acuerda con la Nación para que el superávit que se prevé para el ejercicio del año próximo no sea mal gastado y contribuya a generar la previsión para pagar el capital de la deuda", consideró.
Por otra parte, según Cerro, es necesario e imprescindible que el Gobierno extienda el plazo de pago de la deuda en dólares que mantiene con los organismos multilaterales de crédito y con los acreedores externos. "En esta negociación, el Estado debe tener cuidado con la tasa que se pacta con esos acreedores", sugirió.

El origen de una gran bola de nieve
La deuda pública se convirtió en una bola de nieve, que creció aún más con la crisis económica del país, a fines de 2001. Pero los créditos externos tomados por la gestión de Antonio Bussi no fueron los únicos factores que incrementaron fuertemente el pasivo tucumano. Algunos funcionarios de carrera recordaron otras obligaciones en dólares que tomaron las sucesivas administraciones y que determinaron que hoy la deuda llegue a los $ 2.944 millones. Entre otras son:
Expropiaciones inversas. Estos compromisos datan desde que se reinstauró la democracia en el país, en 1983. Se trata de una deuda de casi U$S 200 millones por juicios iniciados por propietarios de terrenos usurpados y que accionaron contra el Estado provincial (Ley Corbalán).
Juicios por pago de diferencias salariales. Estas causas se remontan a principios de los años 90, cuando en el país se registró la hiperinflación. Esos juicios siguen en curso y, en parte, fueron abonados con la emisión de títulos públicos.
El déficit previsional. La atención del sistema jubilatorio por parte de la Provincia generó una deuda de más de U$S 100 millones (con un interés mensual del 30%) que se frenó cuando se transfirió el sistema a la Nación.
La venta del banco oficial. Según los registros oficiales, por la negociación del ex Banco Provincia, Tucumán asumió un compromiso de U$S 124 millones con el Fondo Fiduciario Federal y por la cartera de deudores.
Créditos externos. El PE obtuvo un préstamo de U$S 100 millones del Banco Mundial y emitió U$S 400 millones en títulos conocidos como Eurobonos para refinanciar aquellas viejas deudas.

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