Tucumán no puede ser de las provincias más caras

El empresario afirma que urge abaratar los costos y adecuarlos a los de la Nación. Pide facilidades para la radicación del capital extranjero.

23 Noviembre 2003
El comerciante del sector del calzado Manuel Carlos Ortega cree que los próximos cuatro años son clave para Tucumán.

- ¿Cuándo empezó la crisis económica?
- Antes de la devaluación, en 2000, cuando hubo una caída real de los precios por falta de consumo. Lo mismo pasó con la producción y, automáticamente, creció el desempleo. Todo esto se agravó con la salida de la convertibilidad. Desde entonces, se incrementó el desempleo y la pérdida del capital de trabajo. Además, desapareció el crédito tanto desde el punto financiero con el de los proveedores.

- ¿Cómo es la situación hoy?
- Hay mejoras, pero no lo son lo suficiente como para salir adelante, más si se tiene en cuenta que la economía está estancada. La clase media, prácticamente, dejó de existir y la alta sólo consume bienes de primera calidad. Entonces, sólo hay movimiento en el mercado de los autos y departamentos caros o bien, hacia abajo, en el de los productos de marcas no reconocidas, porque el segmento medio está paralizado. Esto afecta mucho al comercio, porque la rentabilidad se ve disminuida por la caída de los precios, lo que produce un aumento de los gastos en lo que a porcentajes se refiera. Hoy, la necesidad pasa porque haya un incremento del consumo; incluso existe la necesidad de reinvertir por parte de las empresas.

- Muchos expertos se quejan porque el gobierno nacional aún no definió un modelo económico. ¿Qué opina?
- No hay un modelo definitivo. Si bien se está trabajando principalmente en el área social, en seguridad y en salud, desde el punto de vista de un solución económica nos estamos defendiendo con las pequeñas ventanas que nos deja entrever el gobierno nacional. En estos últimos meses, en el caso del comercio hubo variantes en el empleo y en el consumo que dependían de las estaciones climáticas y de jornadas clave como el Día de la Madre o del Padre, y no por las necesidades reales de consumo que tiene el público.

- En el caso de la provincia, a los empresarios les da alguna garantía un gobernador que viene del mundo de los negocios?
- Lo ideal sería que Tucumán sea considerada como una gran empresa, como una familia. Sabemos cuál es la realidad, sólo espero que sepan hacer las cosas. Me agrada la participación en áreas clave del gobierno de personas con experiencia y que no proceden de la política. Hay que mejorar no sólo la economía, sino estructuras fundamentales, como el turismo y la salud. En ellas debe estar gente que sepa independientemente del signo político, más cuando se trata de recuperar una provincia herida de muerte. Tenemos que darles garantías a los capitales, sobre todo a los extranjeros, para poder proyectar a Tucumán al país y al mundo.

- Desde el punto de vista impositivo y como comerciante, ¿qué cambios exige al nuevo gobierno?
- La Federación Económica de Tucumán (FET) está trabajando en eso. El comercio necesita acomodar los costos y que los impuestos, tasas y contribuciones se adecuen a lo que ocurre en la Nación, para que no sigamos diciendo que Tucumán es una de las provincias más caras del país. Pero insisto: Tucumán debe ser como una empresa, a la que hay que querer; debemos ponernos la camiseta. No hay que buscar sólo los intereses personales. Esto va no sólo para los funcionarios, sino también para la parte privada. Hay que reinvertir en la provincia, crear fuentes de trabajo, levantar el consumo y, por ende, mejorar la recaudación.

- ¿Cuánto afecta al comercio el deterioro de la capital?
- No sólo influye el deterioro de las calles, sino también los vendedores ambulantes y las mercadería de contrabando. Esto ocasiona una pérdida incalculable por la caída de la recaudación; son millones de pesos que por esta razón no tributan.

- ¿Cuáles son los desafíos para los próximos cuatro años?
- Recuperar el centro del NOA. Salta hoy nos superado desde todo punto de vista: en el municipal, por la mejora de la capital; en infraestructura, por potenciar espectáculos nacionales e internacionales; en el turismo, y en el impositivo, por una mayor recaudación tributaria. Además, es una provincia más barata. Santiago del Estero misma tiene más ingresos que Tucumán por turismo sólo con la difusión de las Termas de Río Hondo. Hay que tener mucha visión, tiempo, esfuerzo y reinvertir. Todas las áreas son importantes y hay que darles la importancia que tiene en función de cómo participan en el Producto Bruto Interno (PBI).

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