El Senasa admite que los controles sobre las exportaciones de cítricos deben revisarse

Reconocen que "algo falló". Una misión viajará el martes a España para intentar que se destrabe la restricción a la fruta argentina. Implicancias

CONTUNDENTE. Casamiquela mantuvo diálogos con los citricultores en el encuentro realizado en la Rural.
CONTUNDENTE. Casamiquela mantuvo diálogos con los citricultores en el encuentro realizado en la Rural.
21 Noviembre 2003
Las autoridades nacionales del Senasa sostienen que hay consenso con los gobiernos de las provincias productoras de cítricos respecto de que la prohibición de España sobre el ingreso de la fruta argentina se debe atacar en lo inmediato, pero que también merece una revisión de los controles sanitarios que se efectúan en las producciones.
Así lo señaló ayer a LA GACETA Carlos Casamiquela, vicepresidente del Senasa, quien visitó la provincia acompañado por el director del Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo de Plagas (Sinavimo), Pablo Cortese. Los funcionarios, que se entrevistaron brevemente con el gobernador José Alperovich, debatieron en la Sociedad Rural con funcionarios de la región y con citricultores tucumanos sobre los posibles pasos a seguir frente a la restricción española. Presidieron el encuentro el ministro de Desarrollo Productivo, José Manuel Paz, y el secretario el área, Guillermo Canteros. También participaron funcionarios de las áreas de Producción de provincias del NOA.
Casamiquela anunció que el martes próximo viajará una misión técnica a España, integrada por Cortese y por Gustavo Idígoras, de la Secretaría de Agricultura de la Nación. "Ellos viajarán con el objetivo de completar toda la información técnica que hace falta, porque nosotros tenemos información aún parcial por parte de España", indicó. Admitió que la medida afecta a negocios por U$S 150 millones que genera el ingreso de cítricos a España, a 35.000 puestos de trabajo en la provincia y al valor agregado de toda la citricultura. "Tiene implicancias sanitarias, por un lado, pero tal vez las más importantes sean las del punto de vista social, económico y político", apuntó.

Repeticiones
El vicepresidente del Senasa explicó que España informó, en principio, de 83 intercepciones de cítricos de Argentina y de Brasil. "Ahora sabemos que son 50 de Brasil y 32 o 34 de la Argentina. Pero también sabemos que alguna de esas partidas están repetidas en su numeración, con lo cual, según nuestra visión, son 23", añadió. La restricción española afectó a entre 900 y 1.000 toneladas de cítricos. "Hay intercepciones en limones, y en naranjas del NOA y del NEA. Son sobre mancha negra, sobre cancro y sobre sarna", dijo Casamiquela.
Comentó que los citricultores sugirieron, en consonancia con la opinión del Senasa, que hay que ajustar y revisar los procedimientos y los procesos de control en los empaques. "En el puerto es muy difícil y en el campo tiene otro tipo de problemática", añadió. "Con los productores tenemos que revisar cuán duros o cuán blandos fueron los controles. Ahora hay un hecho contundente, y hay que revisar qué pasa con los controles", subrayó.
Según el funcionario, la misión a España buscará más información. "La información que hoy tenemos de España no hace mención a la trazabilidad, y esta es una cuestión que queremos instalar en la discusión, porque se rechazaron partidas y nosotros estamos certificando unidades de producción", diferenció. "Si estamos certificando unidades de producción, queremos que España sea respetuosa y trabaje sobre el mismo sistema, acordado con ellos. Eso está convenido con la Unión Europea, y con España también, porque es miembro del bloque", dijo.
"Algo falló; seamos sensatos: ningún control, por más estricto que sea, puede impedir que pase algo, en volúmenes de 400.000 toneladas. Cualquier mecanismo de control o de barreras tiene un porcentual de fallas. Trabajar a cero es virtualmente imposible", concluyó Casamiquela.

Conformidad de los citricultores
Uno de los planteos que los citricultores tucumanos formularon a los representantes del Senasa fue que se promueva la reestructuración del Consejo Regional del NOA (Corenoa). "Se está generando una visión entre todos de fortalecer el Corenoa, de darle una formalidad diferente, de estructurarlo como ámbito de decisiones políticas y de políticas-técnicas, y de recrear el grupo técnico de la entidad. Queremos empezar a diseñar juntos una eventual agenda que comenzaríamos a ejecutar en 15 días", señaló Carlos Casamiquela, vicepresidente del Senasa.
Los citricultores que participaron de la reunión con las autoridades del organismo de control sanitario quedaron conformes con el encuentro. Algunos manifestaron su confianza en las gestiones que pueda desarrollar Casamiquela. "Es un hombre que proviene del Alto Valle de Río Negro, donde también hubo algunos problemas sanitarios, y por lo tanto conoce en carne propia la situación de las economías regionales", se escuchó decir en una pausa del cónclave, que se realizó en la sede de la Sociedad Rural.
Los citricultores admitieron que podrían endurecerse a partir de ahora las supervisiones sanitarias. "Las inspecciones ya eran bastante duras, al punto de que en los empaques no se comenzaba la actividad hasta que no llegaran los inspectores, aunque estos se demoraran", contó un empresario. Precisamente, Casamiquela reconoció que, antes de conocerse la decisión de España, el sector le hizo mención de que estaban preocupados "porque decían que los controles eran muy duros, y nosotros no tenemos esa visión".
Un productor sostuvo que hay un problema de competencia con España, "porque se hicieron envíos a otros países y, casualmente, en ningún otro caso se encontraron cítricos con enfermedades".

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