Salió de la celda caminando despacio, como si no le debiera nada a nadie. Delante de todos los policías y, a plena luz del día, cruzó la puerta principal del edificio, llegó a la calle, le hizo señas a un taxi, subió en el asiento trasero y el chofer aceleró con rumbo desconocido sin saber que su ocasional pasajero era un preso en fuga. Parece un chiste de mal gusto, pero fue real. Así se escapó, el jueves a las 15, un detenido que estaba alojado en la Brigada de Investigaciones Norte, con sede en San Martín 250 de Yerba Buena.
Todavía no se aplacó el escándalo por la "corrupción policial" del personal de esa dependencia, que pidió una coima de $ 30.000 a un agricultor chaqueño, y ahora un preso se escapó en las narices de los guardias, que no vieron nada o "miraron para otro lado". Carlos Alberto Díaz, conocido como "Carlitos", estaba detenido por "tentativa de homicidio" desde julio de 2006, cuando le dio cuatro puñaladas a Francisco Ramón Ávila. Fue una pelea por drogas, ocurrida en el barrio San José II.
Ávila había quedado herido, pero se salvó tras un tiempo de internación en el hospital Padilla. Sin embargo, tres años después, en junio de 2009, el hermano de "Carlitos" lo mató a balazos.
Entre la gente
Para huir de la Brigada Norte, "Carlitos" eligió el mejor momento: el horario de visitas. Todos los martes y jueves, entre las 14 y las 16, los familiares llegan al edificio para conversar con los detenidos durante esas dos horas.
Hasta la semana pasada, el comisario Jorge Pereyra era el jefe de la Brigada Norte. Pero quedó detenido y fue alojado en el penal de Villa Urquiza con otros nueve policías por el escándalo de coima al chaqueño Juan José Vallejos. En su reemplazo en la Brigada Norte asumió el comisario Francisco Picón, que antes había estado como jefe de Zona 1 de la Regional Sur.
Ahora, el comisario Picón tendrá que dar explicaciones al fiscal de turno, Washington Navarro Dávila (Fiscalía de Instrucción de la V° Nominación) por la fuga de un detenido.
La celda vacía
Como si fuese una burla, los policías de la Brigada Norte se enteraron de que "Carlitos" faltaba en su celda recién una hora y media después. Alrededor de las 15.30, sobre el filo del tope horario de visitas, llegaron apuradas dos mujeres (familiares) a la sede de la Brigada Norte y pidieron hablar con el detenido Díaz. Al dirigirse a la celda, los policías descubrieron que ya no estaba. Mientras tanto, "Carlitos" ya empezaba a gozar de "libertad" al huir en un taxi de Yerba Buena.
Durante la madrugada del viernes, "Carlitos" debió haber estado exultante por semejante hazaña. No soportó contener la alegría de estar "libre" y se comunicó por teléfono con un allegado para relatarle en detalle cómo se había fugado de la Policía. Eran las 4, cuando "Carlitos" de 28 años, hizo la llamada. Antes de cortar, dijo que estaba brindando.
Todavía no se aplacó el escándalo por la "corrupción policial" del personal de esa dependencia, que pidió una coima de $ 30.000 a un agricultor chaqueño, y ahora un preso se escapó en las narices de los guardias, que no vieron nada o "miraron para otro lado". Carlos Alberto Díaz, conocido como "Carlitos", estaba detenido por "tentativa de homicidio" desde julio de 2006, cuando le dio cuatro puñaladas a Francisco Ramón Ávila. Fue una pelea por drogas, ocurrida en el barrio San José II.
Ávila había quedado herido, pero se salvó tras un tiempo de internación en el hospital Padilla. Sin embargo, tres años después, en junio de 2009, el hermano de "Carlitos" lo mató a balazos.
Entre la gente
Para huir de la Brigada Norte, "Carlitos" eligió el mejor momento: el horario de visitas. Todos los martes y jueves, entre las 14 y las 16, los familiares llegan al edificio para conversar con los detenidos durante esas dos horas.
Hasta la semana pasada, el comisario Jorge Pereyra era el jefe de la Brigada Norte. Pero quedó detenido y fue alojado en el penal de Villa Urquiza con otros nueve policías por el escándalo de coima al chaqueño Juan José Vallejos. En su reemplazo en la Brigada Norte asumió el comisario Francisco Picón, que antes había estado como jefe de Zona 1 de la Regional Sur.
Ahora, el comisario Picón tendrá que dar explicaciones al fiscal de turno, Washington Navarro Dávila (Fiscalía de Instrucción de la V° Nominación) por la fuga de un detenido.
La celda vacía
Como si fuese una burla, los policías de la Brigada Norte se enteraron de que "Carlitos" faltaba en su celda recién una hora y media después. Alrededor de las 15.30, sobre el filo del tope horario de visitas, llegaron apuradas dos mujeres (familiares) a la sede de la Brigada Norte y pidieron hablar con el detenido Díaz. Al dirigirse a la celda, los policías descubrieron que ya no estaba. Mientras tanto, "Carlitos" ya empezaba a gozar de "libertad" al huir en un taxi de Yerba Buena.
Durante la madrugada del viernes, "Carlitos" debió haber estado exultante por semejante hazaña. No soportó contener la alegría de estar "libre" y se comunicó por teléfono con un allegado para relatarle en detalle cómo se había fugado de la Policía. Eran las 4, cuando "Carlitos" de 28 años, hizo la llamada. Antes de cortar, dijo que estaba brindando.







