En Brasil, 600 campesinos desalojan la finca de Cardoso

"Se evitó una catástrofe".La entrega pacífica de la hacienda familiar de 4.800 hectáreas provocó un conflicto interno en el gobierno. Dos renuncias por incumplimiento de un acuerdo. Los reclamos.

EL FINAL. Los líderes de los campesinos fueron detenidos por las fuerzas de seguridad, a pesar de la promesa oficial de que no los apresarían.
EL FINAL. Los líderes de los campesinos fueron detenidos por las fuerzas de seguridad, a pesar de la promesa oficial de que no los apresarían.
25 Marzo 2002
Brasilia.- Las autoridades brasileñas detuvieron a 16 de los cerca de 600 campesinos del Movimiento de Trabajadores Sin Tierra (MST) que ayer desalojaron pacíficamente una finca de la familia del presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso. Se violaron, de esta manera, los acuerdos alcanzados después de negociar durante la noche la salida de los ocupantes bajo promesa de libertad.
Los detenidos están acusados de invasión de propiedad privada, desobediencia a una orden judicial, retención por la fuerza de los administradores de la finca y robo, anunció el ministro de Justicia, Aloysio Nunes Ferreira.
"La salida fue consensuada y pacífica", aseguró el ministro, en la conferencia de prensa junto al máximo responsable del gabinete de Seguridad Institucional, el general Alberto Cardoso, y del titular de la Reforma Agraria, Raúl Jungmann.
Además, los tres negaron la violación de uno de los acuerdos alcanzados con los invasores, que accedieron a salir de la finca a condición de que no se practicaran detenciones.

Arbitrariedad
Sin embargo, para el coordinador nacional de MST, Joao Paulo Rodrigues, la detención fue arbitraria porque viola los acuerdos alcanzados, mientras, por su parte, dos de los representantes de la administración presentaron su dimisión después de la detención de los campesinos sin tierra, en protesta por el incumplimiento del acuerdo.
"Nunca fue objeto de negociación por nuestra parte este punto", fue la justificación de Jungmann, quien calificó la acción de electoralista, ya que se produce en plena precampaña.
El representante de la administración Gersino da Silva Filho, uno de los renunciantes, había anunciado que el Ministerio de Desarrollo Agrario firmaría hoy un decreto para comprar una hacienda de 4.800 hectáreas, en el municipio de Buritis, en Mina Gerais, para asentar a las 80 familias que reclamaban el pedazo de tierra prometido hace dos años por el Estado.
La salida voluntaria de los Sin Tierra evitó una catástrofe de grandes proporciones, dijo Nunes Ferreira, después de recalcar que el Gobierno estaba decidido a usar la fuerza para expulsar a los invasores de la casa de la familia del presidente Cardoso. (TELAM-SNI)

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