BUENOS AIRES.- Por videoconferencia, Cristina Fernández, declaró ayer ante la jueza penal de Italia Elena Scozzarela. Fue en el marco de la denuncia por "difamación" de la presidenta contra el diario Corriere Della Sera, por una nota del 4 de junio de 2008 sobre un supuesto "tour de compras".
Clarin.com recordó que esa publicación, firmada por la periodista Maria Egizia Fiaschetti, decía que cuando Cristina había viajado a Roma para participar de la Cumbre Mundial por la Seguridad Alimentaria, había comprado joyas en el local del diseñador Gianni Bulgari; y que había adquirido sábanas por 1.000 euros en la "blanquería Pratesi". El Gobierno lo desmintió. Luego, la periodista aseguró que ambos negocios confirmaron en su momento la presencia de la mandataria, pero luego se retractaron.
Ayer, según consigna la agencia Télam, Cristina cuestionó la veracidad del artículo, desde el momento en que se aseguraba que ella había arribado a Roma el 31 de mayo de 2008: lo había hecho el 2 de junio.
"Además de contar cosas que no habían ocurrido, esa nota tenía términos muy agraviantes -afirmó-. Estaba escrita con real malicia".
"Desde el título de la nota ("Hambre y Dolce Vita"), había intención de vincular la lucha contra el hambre con la frivolidad, o peor, con la hipocresía y el doble discurso", manifestó. Cristina adelantó que, de ganar el litigio, donará a una entidad de bien público el dinero reclamado como resarcimiento.
CFK, con un cuadro de lumbalgia
La presidenta Cristina Fernández resolvió ayer no asistir a la Cumbre de la Unasur a raíz de un "cuadro de lumbalgia" y en su lugar estará el vicepresidente Amado Boudou. Tampoco asistirán los mandatarios de Brasil, Dilma Rousseff, por problemas de agenda interna, y de Venezuela, Hugo Chávez, que viajó a Cuba para continuar su tratamiento contra el cáncer.







