Resumen para apurados
- Unas 1.200 familias fueron evacuadas esta semana en Ciudad del Este, Paraguay, debido a las inundaciones provocadas por la crecida del río Paraná ante el fenómeno del "Súper Niño".
- El río Paraná alcanzó los 122 metros e Itaipú abrió compuertas; las autoridades temen igualar el récord de 2014, mientras el temporal también afecta el noreste argentino.
- Expertos advierten que este evento del Niño será uno de los más intensos en décadas, amenazando con más desbordes, cortes fronterizos y daños en la región de la Triple Frontera.
Unas 1.200 familias han sido evacuadas esta semana por inundaciones en Ciudad del Este, la segunda más poblada de Paraguay y castigada por las lluvias del fenómeno del “Súper Niño”, informó ayer el alcalde de la zona.
Las precipitaciones causaron la crecida del río Paraná.
“En 2014 la crecida llegó a 125 metros (sobre el nivel del mar). Nuestra preocupación es que vuelva a alcanzar ese registro. Estamos alertas”, dijo el alcalde Pedro Acuña.
Entonces, las inundaciones obligaron a la evacuación de 1.200 familias en Ciudad del Este.
Con más de 325.000 habitantes, la urbe está en la triple frontera con Brasil y Argentina, donde también opera la central hidroeléctrica Itaipú, construida sobre el río Paraná y condominio paraguayo-brasileño.
El registro hidrométrico en Ciudad del Este marcó ayer 122 metros.
Las autoridades desplegaron un operativo de evacuación y distribución de ayuda a los afectados, dijo Acuña. Varias decenas de viviendas quedaron sumergidas y algunos propietarios se negaron a abandonarlas.
“Todo sucedió muy rápido porque no para de llover”, señaló Antonio del Puerto, director de Comunicaciones de Ciudad del Este, mientras recorría en bote un área anegada.
A unos 16 kilómetros al norte, la represa Itaipú mantiene abiertas sus compuertas para aliviar el caudal.
En Argentina
Del otro lado de la frontera, en el noreste de Argentina, las crecidas en los ríos Paraná, Iguazú y Uruguay provocaron decenas de evacuaciones, traslado de ganado, restricciones en puentes y cierre de pasos fronterizos fluviales, según informaron autoridades locales.
En las Cataratas del Iguazú, las crecidas multiplicaron por 10 el caudal promedio y obligaron a cerrar temporalmente algunos circuitos.
La Garganta del Diablo, el mayor salto de agua, permanece cerrado preventivamente desde agosto.
Las lluvias que azotan a la zona fronteriza están relacionadas con el “Súper Niño”, un fenómeno que eleva la temperatura de la superficie del océano Pacífico y altera los patrones de vientos y precipitaciones en el planeta.
Los expertos prevén que el actual evento sea uno de los más intensos en décadas. (AFP)










