Los encerraron una hora y media en una cámara frigorífica mientras robaban el hotel

Cinco empleados fueron reducidos por al menos tres asaltantes, que se llevaron dinero y armas que estaban dentro de una caja fuerte. Uno de los delincuentes se registró el lunes en el "América" como huésped. Usó un falso nombre, según afirmó la Policía

A INVESTIGAR. La Policía revisará las imágenes de una cámara en la calle y buscará rastros en la habitación donde se alojó el pasajero. LA GACETA / FOTO DE OSVALDO RIPOLL
A INVESTIGAR. La Policía revisará las imágenes de una cámara en la calle y buscará rastros en la habitación donde se alojó el pasajero. LA GACETA / FOTO DE OSVALDO RIPOLL
22 Noviembre 2012

Se registró el lunes en el hotel como Marcelo Calderón. Dio un domicilio de la ciudad de Santa Fe y tuvo escaso contacto con los empleados durante los dos días en los que estuvo alojado. Más que un huésped, fue un eslabón importante en el asalto que ayer a la madrugada sufrió el "Hotel América", ubicado en calle Santiago del Estero 1.064, frente a la plaza Alberdi. Rubén Martínez estaba en el mostrador del negocio cuando llegaron dos supuestos clientes. El recepcionista tiene 50 años y cubre el turno noche en el hotel. Pensó que estaban por alojarse y se preparó para registrarlos. Los miró atentamente cuando los hombres sacaron armas, lo encañonaron y lo redujeron.

Eran las 3.30. César Guzmán (54), encargado del turno noche, escuchó un ruido que le llamó la atención y, curioso, se acercó hasta el lobby. Se encontró con Martínez que estaba en el suelo mientras le apuntaban. El encargado también fue reducido.

Un nombre falso

Para entonces, se había sumado a los dos asaltantes el hombre que el 19 se había alojado en el hotel. Los empleados lo describieron como una persona de unos 35 a 40 años, de mediana estatura. Los investigadores creen que usó una identidad falsa en el registro. El supuesto Marcelo Calderón había registrado su domicilio en la calle Hurlingham de la ciudad de Santa Fe. Por la tonada, era de otra provincia, según dijeron los empleados, aunque descartaron que sea porteño o cordobés. "Era una mezcla de santiagueño con correntino", describieron.

Entre el lobby del "América" y el salón del restaurante del hotel hay una puerta que los separa. Solamente quedaban tres cocineros en el lugar (que ya había cerrado), quienes también fueron reducidos. Los tres asaltantes tenían cintas de embalar, y las usaron para atar de pies y manos a los cinco empleados.

En una cámara frigorífica ubicada en la cocina, las víctimas fueron maniatadas y encerradas. Permanecieron allí poco más de una hora y media, hasta que lograron liberarse de las cintas y abrir las puertas de la cámara. Ya no quedaban rastros de los ladrones, y afuera nadie se había percatado de lo que había pasado. Recién entonces dieron aviso a la Policía. Eran cerca de las 6, y ya estaba amaneciendo.

Conjeturas

Lo que pasó durante esa hora y media en la que los empleados estuvieron encerrados son solamente conjeturas e hipótesis de la Policía, ya que nadie dijo haber visto ni oído algo. Ni siquiera las otras personas que se alojaron en el hotel pudieron brindar algún dato que sirviera para la investigación.

En la oficina de la administración, que está ubicada al lado del lobby del "América", estaba la caja fuerte. Mide aproximadamente un metro y medio de alto y unos 40 centímetros de ancho, según mencionaron fuentes policiales que actuaron en el lugar.

Hasta allí llegaron los asaltantes, quienes abrieron un boquete de una forma similar a la letra L en la puerta de la caja fuerte. Se llevaron dinero y tres revólveres (dos calibre 38 y el tercero de calibre 22). No hay cifras oficiales del botín, ya que los propietarios les informaron a los investigadores que debían realizar el arqueo de caja, aunque trascendió que se trataría de una suma importante. Oficialmente, en la causa sólo había declarado hasta ayer el recepcionista, quien dijo desconocer lo que había en la caja fuerte.

La investigación fue comisionada a la sección Robos y Hurtos, a cargo de los comisarios Miguel Luna y Víctor Juárez, por disposición de la fiscalía de Instrucción de la III° Nominación. Los policías creen que los ladrones utilizaron un soplete chico para abrir la caja fuerte. Por eso, una de las conjeturas es que podrían haber actuado al menos dos personas más, que ingresaron al hotel cuando los tres asaltantes dominaron la escena.

Los delincuentes habrían actuado aproximadamente durante una hora y luego escaparon, aunque se desconoce en qué vehículo se movilizaban. Hay una sola cámara de seguridad en la esquina de José Colombres y Santiago del Estero, pero no llegaría a captar la puerta del hotel. Sin embargo, es una de las pruebas que podría tener la Policía para tratar de saber cómo llegaron y se marcharon del lugar.

Ropa en la habitación

En un cuarto del primer piso del hotel, donde se alojó el hombre que dijo llamarse Marcelo Calderón, los investigadores hallaron unas prendas de vestir. Junto a la ropa de cama, personal de Laboratorio de la Policía Científica las analiza, tratando de encontrar algún pelo u otro rastro genético que permita extraer el ADN del asaltante.

También intervinieron los especialistas en huellas dactilares de la Policía, que tomaron muestras en la habitación. La investigación es supervisada por los jefes de la Dirección General de Investigaciones, José Luis Salas y Humberto Ruezgas.

Cinco víctimas y tres ladrones

El falso huésped

El lunes, un hombre de unos 35 a 40 años se registró en el hotel "América" dando un nombre falso y fijando domicilio en Santa Fe.

En la madrugada

A las 3.30 de ayer, dos hombres ingresaron al hotel y redujeron al recepcionista en el lobby, luego de amenazarlo con armas de fuego.

Los cómplices

Con la ayuda del falso huésped, los ladrones redujeron a otros cuatro empleados, y encerraron a todos en una cámara frigorífica del bar.

Las pruebas

Los delincuentes se llevaron dinero y armas de una caja fuerte. Buscan huellas dactilares y rastros de ADN en la habitación que usó el falso huésped.

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