Recorridos

18 Noviembre 2012
- Día 1.- El martes visitamos el hospital Obarrio para ver si realmente ocurría lo que planteaban algunas de las denuncias anónimas que recibimos en la redacción: que los pacientes adictos no recibían el tratamiento adecuado y que pese a estar internados para desintoxicarse seguían drogándose allí, sin controles. Los testimonios recogidos confirmaron las denuncias. Además, encontramos el caso del joven que sufrió una intoxicación aguda. Logramos hablar con él, después de pedirle permiso a su madre. También comprobamos que las consignas policiales ordenadas por la Justicia no siempre se cumplen. La mayoría de los jóvenes entrevistados, que debían estar con un policía al lado, no lo estaban. Asimismo, vimos algunos sectores del nosocomio en mal estado y sin la higiene necesaria.

- Día 2.- El jueves volvimos a recorrer el hospital. En esta oportunidad pudimos hablar con un médico y enfermeros que afirmaron que el hospital está desbordado por el problemas de las adicciones. Vimos otra vez cómo los pacientes, con o sin custodia, se manejan con total libertad por el predio, incluso pueden entrar y salir del hospital sin problemas.

- Día 3.- El viernes concurrimos al hospital para hablar con los directores, Gabriel González y María Estela Suárez. Ellos negaron la existencia de irregularidades. Además, dijeron que no se abrió ninguna investigación en el nosocomio por el caso del joven que terminó intoxicado. "Eso está en manos de la Justicia", señalaron. Dijeron que se trata de un caso problemático. Comentaron que el hospital está en un proceso de remodelación y no nos permitieron recorrer los distintos pabellones. Solamente nos mostraron desde lejos las nuevas construcciones que se hicieron.

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