"Aquí no hay irregularidades", dijo la subdirectora

La doctora Suárez aseguró que se toman recaudos para que no ingrese droga al hospital

18 Noviembre 2012
"No voy a hacer declaraciones", fue la primera respuesta que recibimos al consultarle a la subdirectora del hospital Obarrio, María Estela Suárez, acerca de las denuncias sobre supuestas irregularidades en el nosocomio.

Después de la contestación cortante, llegó una llamada del Ministerio de Salud a la redacción de nuestro diario, a través de la cual nos convocaban a una entrevista con Suárez y el director del Obarrio, Gabriel González. Durante el encuentro, ambos se disculparon por el trato brindado telefónicamente y nos atendieron de forma amable.

Suárez y González negaron totalmente la existencia de anormalidades dentro del Obarrio. Lo primero que desmintieron es que el paciente Jorge S. terminó internado en coma por una sobredosis con pastillas y otras sustancias que habrían sido consumidas mientras atravesaba una instancia de desintoxicación en el hospital.

"El joven sufrió un cuadro de infección respiratoria", señaló Suárez, y dijo desconocer el parte médico que indicaba que el paciente había sido trasladado al hospital Padilla por una presunta intoxicación con sustancias (documento que se encuentra en la causa judicial).

"El caso de este paciente es muy problemático; todo está ahora en manos de la Justicia. Pueden averiguar ahí", nos sugirieron. "No ordenamos ninguna investigación interna por este hecho", señaló la subdirectora al ser consultada sobre las denuncias.

Los directivos refutaron también los dichos de otros pacientes del nosocomio, quienes aseguran que es fácil obtener drogas en los alrededores del hospital mientras están internados allí. "Aquí no consume nadie, tomamos todos los recaudos para evitar que las sustancias ingresen a nuestra institución. La vigilancia policial funciona muy bien. Muchos de nuestros pacientes tienen custodia permanente. Cuando reciben visitas nos encargamos de controlar bien que no les traigan sustancias a los internos", especificó.

Lo que sí reconocieron es que en los últimos años aumentaron en forma exponencial las consultas e internaciones por adicciones, a tal punto que hoy la mitad de las camas de este hospital psiquiátrico están ocupadas por adictos (hay 120 internados). "Sí estamos preparados para atender esta problemática", dijo, aunque aclaró que no se trata de un espacio de rehabilitación para consumidores, sino de desintoxicación.

Cuando se les consultó a las autoridades sobre el descuido que presenta la unidad 5, donde funciona el Servicio de alcoholismo y adicciones, respondieron: "el hospital está inserto en un proyecto de remodelación y estamos construyendo un nuevo edificio para este servicio". "Actualmente hay partes del hospital viejas, pero de ninguna manera nuestros pacientes están en habitaciones en condiciones indignas", resaltó Suárez. Sin embargo, ante el requerimiento de visitar ese espacio en el que hubo denuncias de irregularidades, los directores no lo permitieron. "Tendríamos que pedir autorización", se excusaron.

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