Reunidos en el living de una casa de Ayacucho al 200, un grupo de vecinos de Barrio Sur festejó ayer el anuncio oficial de dar marcha atrás con la instalación de una estación transformadora de energía en esa cuadra.
Desde sus inicios, la idea de instalar una planta de la empresa EDET en Ayacucho 266 provocó un tenaz rechazo. Por eso las declaraciones del gobernador, José Alperovich, a LA GACETA fueron celebradas como un triunfo por los vecinos. No obstante, advirtieron que no bajarán los brazos hasta que las palabras del mandatario se conviertan en un documento firmado: la derogación de la ordenanza que permitió la construcción de la polémica planta eléctrica. Cecilia Graneros es una de las vecinas que salió a festejar la noticia. "No queremos esta planta en nuestro barrio. Y estamos conformes con la decisión del gobernador, pero queremos que las cosas queden en papeles", subrayó. Sin embargo, aclaró que no están en contra de la iniciativa del Gobierno para mejorar la distribución de energía en la provincia. "En la audiencia pública lo dejamos claro. Entendemos que se necesitan estas plantas transformadoras, pero no estamos de acuerdo con que se instalen en zonas densamente pobladas", concluyó Graneros.
Entre los vecinos estaba el ex fiscal federal Alfredo Terraf,
que vive frente al predio en donde se pretendía erigir la obra. "Nos sentimos reconfortados por su decisión (Alperovich), pero creo que no existe el amor, sino la prueba de amor. Por eso, le pido que a través de los concejales disponga la derogación de la ordenanza por la cual se exceptuó del Código de Planeamiento Urbano a la obra", reclamó Terraf. Pedro Caparrós también reside en esa cuadra y considera que esta iniciativa estuvo mal instrumentada. "Esto vino mal desde el comienzo. Porque el 26 de enero convocaron a una audiencia 'trucha' a la que asistieron sólo los empleados de EDET. A nosotros nunca nos invitaron", advirtió Caparrós.
Por último, María Rodríguez de Estofán resaltó la participación vecinal. "Tenemos que unirnos y defender nuestros derechos, que muchas veces no los conocemos. Vamos a continuar reclamando hasta que retiren los cables subterráneos que pusieron", concluyó la vecina.
Desde sus inicios, la idea de instalar una planta de la empresa EDET en Ayacucho 266 provocó un tenaz rechazo. Por eso las declaraciones del gobernador, José Alperovich, a LA GACETA fueron celebradas como un triunfo por los vecinos. No obstante, advirtieron que no bajarán los brazos hasta que las palabras del mandatario se conviertan en un documento firmado: la derogación de la ordenanza que permitió la construcción de la polémica planta eléctrica. Cecilia Graneros es una de las vecinas que salió a festejar la noticia. "No queremos esta planta en nuestro barrio. Y estamos conformes con la decisión del gobernador, pero queremos que las cosas queden en papeles", subrayó. Sin embargo, aclaró que no están en contra de la iniciativa del Gobierno para mejorar la distribución de energía en la provincia. "En la audiencia pública lo dejamos claro. Entendemos que se necesitan estas plantas transformadoras, pero no estamos de acuerdo con que se instalen en zonas densamente pobladas", concluyó Graneros.
Entre los vecinos estaba el ex fiscal federal Alfredo Terraf,
que vive frente al predio en donde se pretendía erigir la obra. "Nos sentimos reconfortados por su decisión (Alperovich), pero creo que no existe el amor, sino la prueba de amor. Por eso, le pido que a través de los concejales disponga la derogación de la ordenanza por la cual se exceptuó del Código de Planeamiento Urbano a la obra", reclamó Terraf. Pedro Caparrós también reside en esa cuadra y considera que esta iniciativa estuvo mal instrumentada. "Esto vino mal desde el comienzo. Porque el 26 de enero convocaron a una audiencia 'trucha' a la que asistieron sólo los empleados de EDET. A nosotros nunca nos invitaron", advirtió Caparrós.
Por último, María Rodríguez de Estofán resaltó la participación vecinal. "Tenemos que unirnos y defender nuestros derechos, que muchas veces no los conocemos. Vamos a continuar reclamando hasta que retiren los cables subterráneos que pusieron", concluyó la vecina.







