25 Marzo 2002 Seguir en 
"Para un padre no hay nada peor que le maten a un hijo. No pudimos luchar por su vida, tenerlo con nosotros... Nos lo arrancaron". El padre de Luis Daniel Guerrero, el joven de 18 años que fue baleado en la cabeza el 9 de marzo pasado, no encuentra consuelo, a pesar de que hay pruebas de que los sospechosos detenidos serían los homicidas.
Aun cuando el dolor no cesa, el hombre aceptó dialogar con LA GACETA. Pero la peligrosidad de la banda que mató a su hijo es tal que teme por su familia y solicitó que no se brinden detalles sobre su identidad.
"Lucho", como llamaban a la víctima, fue herido de muerte cuando circulaba en su bicicleta con dos amigos. Ocurrió en la ruta 306, en Las Salinas, Los Nogales. Allí su padre tiene una finca y todos los sábados se juntaban a jugar al fútbol.
"Lucho" murió dos días después del ataque, aunque los médicos ya les habían avisado que los daños cerebrales eran irreversibles. "Ese día estaba estrenando la bici. Estaba chocho. Por eso me gustaría que la encuentren, para tenerla yo en la casa... limpita ahí", dijo el hombre gesticulando como si señalara algún lugar privilegiado de su vivienda. Comprarse esa bicicleta no fue una decisión sencilla para él, porque tuvo que vender un cachorrito de mastín napolitano.
El hombre, además, negó que su hijo se haya resistido al asalto. "Los cuatro estos le salieron de la nada en el camino y después de pedirle la bicicleta le apoyaron el revólver en la cabeza y dispararon. ?Lucho? no era de pelear y no hizo nada", se lamentó.
Identificaron a cuatro sospechosos del crimen
Dos días después del crimen, efectivos de la Brigada Norte tenían detenidos a cuatro sospechosos de entre 13 y 18 años. Tres días más tarde, cayeron otros cinco, entre ellos el presunto autor del disparo que terminó con la vida de Luis Guerrero.El viernes los cuatro jóvenes fueron reconocidos por víctimas y testigos, y con ese elemento y las pruebas reunidas por los policías que supervisa el comisario Víctor Hugo Lisandro, la fiscal Teresita Marnero podrá solicitar la prisión preventiva de los sospechosos imputables. Los demás serían internados en institutos para menores.
A pesar de su juventud, algunos de los sospechosos tienen prontuarios que hablan a las claras de su peligrosidad: violación, asaltos a mano armada, tentativa de homicidio y lesiones.
Ese día, antes de atacar a Guerrero, habían asaltado a otras dos personas en esa zona. Con ese dato y con las descripciones que hicieron los amigos de "Lucho", los investigadores lograron dar con ellos en poco tiempo.
Aun cuando el dolor no cesa, el hombre aceptó dialogar con LA GACETA. Pero la peligrosidad de la banda que mató a su hijo es tal que teme por su familia y solicitó que no se brinden detalles sobre su identidad.
"Lucho", como llamaban a la víctima, fue herido de muerte cuando circulaba en su bicicleta con dos amigos. Ocurrió en la ruta 306, en Las Salinas, Los Nogales. Allí su padre tiene una finca y todos los sábados se juntaban a jugar al fútbol.
"Lucho" murió dos días después del ataque, aunque los médicos ya les habían avisado que los daños cerebrales eran irreversibles. "Ese día estaba estrenando la bici. Estaba chocho. Por eso me gustaría que la encuentren, para tenerla yo en la casa... limpita ahí", dijo el hombre gesticulando como si señalara algún lugar privilegiado de su vivienda. Comprarse esa bicicleta no fue una decisión sencilla para él, porque tuvo que vender un cachorrito de mastín napolitano.
El hombre, además, negó que su hijo se haya resistido al asalto. "Los cuatro estos le salieron de la nada en el camino y después de pedirle la bicicleta le apoyaron el revólver en la cabeza y dispararon. ?Lucho? no era de pelear y no hizo nada", se lamentó.
Identificaron a cuatro sospechosos del crimen
Dos días después del crimen, efectivos de la Brigada Norte tenían detenidos a cuatro sospechosos de entre 13 y 18 años. Tres días más tarde, cayeron otros cinco, entre ellos el presunto autor del disparo que terminó con la vida de Luis Guerrero.El viernes los cuatro jóvenes fueron reconocidos por víctimas y testigos, y con ese elemento y las pruebas reunidas por los policías que supervisa el comisario Víctor Hugo Lisandro, la fiscal Teresita Marnero podrá solicitar la prisión preventiva de los sospechosos imputables. Los demás serían internados en institutos para menores.
A pesar de su juventud, algunos de los sospechosos tienen prontuarios que hablan a las claras de su peligrosidad: violación, asaltos a mano armada, tentativa de homicidio y lesiones.
Ese día, antes de atacar a Guerrero, habían asaltado a otras dos personas en esa zona. Con ese dato y con las descripciones que hicieron los amigos de "Lucho", los investigadores lograron dar con ellos en poco tiempo.






