14 Septiembre 2012 Seguir en 
Cuando al fin los cuatro asaltantes encontraron el maletín con los $ 77.000 y se dieron a la fuga, una de las víctimas intentó alertar a la Policía. "Me pasé 10 minutos llamando a la comisaría de Lules y todo el tiempo me daba ocupado", aseguró Juan Carlos Beltrán. Su hija, María Fernanda Beltrán, esperó a que su marido recuperara la consciencia. Es que Marcelo Pedraza había recibido un culatazo en la cabeza que lo dejó desmayado en el piso.
En cuanto el hombre consiguió despertarse, ambos subieron a la camioneta y fueron a la comisaría. "Entré y vi el teléfono descolgado; el policía que nos atendió nos dijo que lo dejan así porque siempre llaman para insultar", afirmó ayer a LA GACETA Fernanda, todavía con bronca. Tanto ella como su marido y su papá están convencidos de que los ladrones pertenecen a la fuerza. "Nos llevaron a una rueda de reconocimiento en la Brigada, pero ninguno era porque no eran delincuentes comunes, estos eran policías", insistió la mujer.
En la comisaría de Lules, sin embargo, negaron esa versión. La autoridad máxima de esa dependencia, comisario Jorge Pereyra, se mostró molesto con las víctimas del hecho. "Me brindé por completo a la investigación. Todo el tiempo me puse a disposición de la familia. Me extraña que digan esto ahora cuando yo, que soy el jefe de la comisaría, los llevé en mi auto particular a su casa y luego con el retratista", se quejó. Además de descartar la posibilidad de que los asaltantes pudieran ser miembros de la Policía, recordó que Fernanda Beltrán firmó una declaración donde mencionó que sospecha de su ex marido, quien la habría entregado. "Lo fuimos a buscar, pero no lo encontramos", aclaró el comisario.
Respecto a las llamadas, desmintió que el teléfono haya estado descolgado. "Como hay un 101 que es gratuito, entran las llamadas de los chicos que se ponen a jugar y se colapsan las líneas", argumentó. Y señaló que, en tribunales, la investigación está a cargo de la fiscala Adriana Giannoni.
En cuanto el hombre consiguió despertarse, ambos subieron a la camioneta y fueron a la comisaría. "Entré y vi el teléfono descolgado; el policía que nos atendió nos dijo que lo dejan así porque siempre llaman para insultar", afirmó ayer a LA GACETA Fernanda, todavía con bronca. Tanto ella como su marido y su papá están convencidos de que los ladrones pertenecen a la fuerza. "Nos llevaron a una rueda de reconocimiento en la Brigada, pero ninguno era porque no eran delincuentes comunes, estos eran policías", insistió la mujer.
En la comisaría de Lules, sin embargo, negaron esa versión. La autoridad máxima de esa dependencia, comisario Jorge Pereyra, se mostró molesto con las víctimas del hecho. "Me brindé por completo a la investigación. Todo el tiempo me puse a disposición de la familia. Me extraña que digan esto ahora cuando yo, que soy el jefe de la comisaría, los llevé en mi auto particular a su casa y luego con el retratista", se quejó. Además de descartar la posibilidad de que los asaltantes pudieran ser miembros de la Policía, recordó que Fernanda Beltrán firmó una declaración donde mencionó que sospecha de su ex marido, quien la habría entregado. "Lo fuimos a buscar, pero no lo encontramos", aclaró el comisario.
Respecto a las llamadas, desmintió que el teléfono haya estado descolgado. "Como hay un 101 que es gratuito, entran las llamadas de los chicos que se ponen a jugar y se colapsan las líneas", argumentó. Y señaló que, en tribunales, la investigación está a cargo de la fiscala Adriana Giannoni.
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