Brasil le pone ritmo al crecimiento argentino
Los expertos consultados por LA GACETA afirman que, en lo que resta del año, el gigante continental experimentará una recuperación que, particularmente, puede mejorar el ánimo en el sector automotriz nacional. La tasa de expansión brasileña no será superior al 3%. Consecuencias de vivir pendientes de lo que pasa en el principal aliado dentro del Mercosur.
12 Agosto 2012 Seguir en 
El ritmo de crecimiento de Brasil es trascendental para la macroeconomía argentina, ya que cuanto más alto sea su nivel de actividad económica mayor será su demanda de exportaciones argentinas y menor será la probabilidad de que haya una avalancha de productos brasileños a nuestro mercado, advierte Economía & Regiones. Se podría decir que el nivel de actividad en el mercado doméstico brasileño también funciona como una protección efectiva para nuestro sector industrial sustituidor de importaciones. En un escenario optimista, esa consultora proyectó que el nivel de actividad económica de Brasil tendría forma de "U" y su crecimiento difícilmente alcanzaría un 3% anual en 2012, lo cual sería apenas superior a la expansión del año pasado y sensiblemente menor al promedio de los últimos años.
La recuperación de las ventas automotrices en Brasil es una buena señal para la Argentina. Según Fenabrave (Federación Nacional de Distribución de Vehículos Automotores), las ventas de automóviles 0 km se expandieron un 22% anual en julio, marcando un record histórico de 351.410 unidades vendidas, y acumulando una suba de 3% en lo que va del año. La comercialización de vehículos nuevos en Brasil acumulaba una merma de 4% anual en mayo, en línea con la desaceleración económica en el país vecino, pero se recuperó rápidamente gracias a las medidas del gobierno de Dilma Rousseff, que incluyeron la reducción de la tasa de interés de referencia, la flexibilización de las condiciones crediticias para la compra de durables y la rebaja del Impuesto al Producto Industrializado para algunos productos, incluyendo a los automotores, indica un reporte del Banco Ciudad de Buenos Aires.
La mayor demanda brasileña impulsará la actividad automotriz local, traccionando a la industria a este lado de la frontera. En el primer semestre del año, la producción de las terminales automotrices argentinas acumula una caída de 15%, en tanto la baja de las ventas a concesionarios es de 1% y la de las exportaciones del 28% anual. La menor producción de las terminales se encuentra estrechamente ligada a la evolución de la demanda externa (se exportan más de la mitad de los autos fabricados), sobre todo del socio del Mercosur, que absorbe el 76% de las exportaciones sectoriales, señala el informe al que accedió LA GACETA. Por ello, la recuperación de la demanda brasileña impactará positivamente sobre la actividad automotriz y, gracias a su encadenamiento con otros sectores, en otros bloques manufactureros.
Según el economista jefe de Abeceb.com, Mariano Lamothe, la economía brasileña está dando indicios de recuperación, y esto es clave para el sector automotriz argentino. "Creo que hacia el último trimestre va a traccionar un poco, y devolverá algo de fuerza al ritmo de producción perdido en la primera mitad del año", señala.
Lamothe no cree que haya una apreciación del real como sucedió en otro momento. "Nos vamos a enfrentar a un Brasil que crecerá al 3% en el segundo semestre", vaticinó.
Fausto Spotorno, economista de la consultora Orlando Ferreres & Asociados, considera que es probable que Brasil empiece a recuperarse, aunque no a la velocidad de otros tiempos. Esto, según dice el experto a LA GACETA, también se reflejará en la expansión de la actividad económica argentina. "El país requiere más estabilidad en su tasa de crecimiento. Cuando uno mira los picos, se da cuenta que el promedio está entre el 3,2% y el 3,3%, pero con fuertes fluctuaciones", remarca Spotorno.
Frente a esa realidad, la Argentina tiene puesto un ojo en Brasil, y el otro en el precio de la soja.
La recuperación de las ventas automotrices en Brasil es una buena señal para la Argentina. Según Fenabrave (Federación Nacional de Distribución de Vehículos Automotores), las ventas de automóviles 0 km se expandieron un 22% anual en julio, marcando un record histórico de 351.410 unidades vendidas, y acumulando una suba de 3% en lo que va del año. La comercialización de vehículos nuevos en Brasil acumulaba una merma de 4% anual en mayo, en línea con la desaceleración económica en el país vecino, pero se recuperó rápidamente gracias a las medidas del gobierno de Dilma Rousseff, que incluyeron la reducción de la tasa de interés de referencia, la flexibilización de las condiciones crediticias para la compra de durables y la rebaja del Impuesto al Producto Industrializado para algunos productos, incluyendo a los automotores, indica un reporte del Banco Ciudad de Buenos Aires.
La mayor demanda brasileña impulsará la actividad automotriz local, traccionando a la industria a este lado de la frontera. En el primer semestre del año, la producción de las terminales automotrices argentinas acumula una caída de 15%, en tanto la baja de las ventas a concesionarios es de 1% y la de las exportaciones del 28% anual. La menor producción de las terminales se encuentra estrechamente ligada a la evolución de la demanda externa (se exportan más de la mitad de los autos fabricados), sobre todo del socio del Mercosur, que absorbe el 76% de las exportaciones sectoriales, señala el informe al que accedió LA GACETA. Por ello, la recuperación de la demanda brasileña impactará positivamente sobre la actividad automotriz y, gracias a su encadenamiento con otros sectores, en otros bloques manufactureros.
Según el economista jefe de Abeceb.com, Mariano Lamothe, la economía brasileña está dando indicios de recuperación, y esto es clave para el sector automotriz argentino. "Creo que hacia el último trimestre va a traccionar un poco, y devolverá algo de fuerza al ritmo de producción perdido en la primera mitad del año", señala.
Lamothe no cree que haya una apreciación del real como sucedió en otro momento. "Nos vamos a enfrentar a un Brasil que crecerá al 3% en el segundo semestre", vaticinó.
Fausto Spotorno, economista de la consultora Orlando Ferreres & Asociados, considera que es probable que Brasil empiece a recuperarse, aunque no a la velocidad de otros tiempos. Esto, según dice el experto a LA GACETA, también se reflejará en la expansión de la actividad económica argentina. "El país requiere más estabilidad en su tasa de crecimiento. Cuando uno mira los picos, se da cuenta que el promedio está entre el 3,2% y el 3,3%, pero con fuertes fluctuaciones", remarca Spotorno.
Frente a esa realidad, la Argentina tiene puesto un ojo en Brasil, y el otro en el precio de la soja.







