17 Mayo 2012 Seguir en 
POSADAS.- Una mujer de Misiones logró impedir que su nieto recién nacido termine en manos de una pareja de Buenos Aires, que lo había comprado. Denunció ante el juez de Paz de su pueblo, Aristóvulo del Valle, y luego ante la Policía, que su hija y su concubino habían vendido al niño.
La investigación se disparó el lunes, cuando Silvia, de 17 años, regresó a la casa de su madre sin el bebé que había dado a luz el sábado en una clínica privada de Oberá. "El lunes a la mañana la llamé para saber si le daban el alta, y cuando pregunté por el bebé me dijeron que tenía que quedar internado por algunos problemitas. Me pareció raro y comencé a sospechar que iban a vender a mi nieto", explicó Carmen, que tiene 44 años y es madre de nueve chicos, según publicó el diario "Clarín".
La joven madre argumentó que, acosada por la pobreza, no puede criar al niño, y contó que fue su pareja quien se contactó con un abogado de Oberá para dar en adopción a Franco a cambio de una suma de dinero.
Carmen tomó valor y primero acudió al Juzgado de Paz del pueblo en busca de ayuda y desde allí la derivaron a la Comisaría de la Mujer. Con los datos que aportó junto a su hija, la Policía inició una investigación y pudo hallar a la pareja bonaerense que ultimaba los detalles para regresar a Ensenada con el bebé. El procedimiento se realizó en un hotel de la ciudad de Oberá.
Según Clarín.com, el matrimonio tenía en su poder el certificado de nacido vivo, donde fueron asentados correctamente los datos de los padres biológicos. El pequeño Franco Manuel había nacido el sábado a las 9, en una clínica privada de Oberá. Los investigadores establecieron que la pareja bonaerense pagó la internación y la cesárea, pero no pudieron establecer la suma de dinero que entregaron para quedarse con el bebé. Los padres adoptivos y el biológico estuvieron detenidos algunas horas y luego la Justicia dispuso que quedaran en libertad aunque imputados del delito de tentativa de usurpación de identidad. (Clarin.com)
La investigación se disparó el lunes, cuando Silvia, de 17 años, regresó a la casa de su madre sin el bebé que había dado a luz el sábado en una clínica privada de Oberá. "El lunes a la mañana la llamé para saber si le daban el alta, y cuando pregunté por el bebé me dijeron que tenía que quedar internado por algunos problemitas. Me pareció raro y comencé a sospechar que iban a vender a mi nieto", explicó Carmen, que tiene 44 años y es madre de nueve chicos, según publicó el diario "Clarín".
"Cuando Silvia volvió´, terminó admitiendo que su pareja, que tiene 34 años, había entregado al bebé a un matrimonio de Buenos Aires a cambio de dinero", agregó. Además, el hombre les dio el certificado de nacido vivo, documento necesario para inscribir al pequeño en el Registro de las Personas, como si fuera propio.
La joven madre argumentó que, acosada por la pobreza, no puede criar al niño, y contó que fue su pareja quien se contactó con un abogado de Oberá para dar en adopción a Franco a cambio de una suma de dinero.
Carmen tomó valor y primero acudió al Juzgado de Paz del pueblo en busca de ayuda y desde allí la derivaron a la Comisaría de la Mujer. Con los datos que aportó junto a su hija, la Policía inició una investigación y pudo hallar a la pareja bonaerense que ultimaba los detalles para regresar a Ensenada con el bebé. El procedimiento se realizó en un hotel de la ciudad de Oberá.
Según Clarín.com, el matrimonio tenía en su poder el certificado de nacido vivo, donde fueron asentados correctamente los datos de los padres biológicos. El pequeño Franco Manuel había nacido el sábado a las 9, en una clínica privada de Oberá. Los investigadores establecieron que la pareja bonaerense pagó la internación y la cesárea, pero no pudieron establecer la suma de dinero que entregaron para quedarse con el bebé. Los padres adoptivos y el biológico estuvieron detenidos algunas horas y luego la Justicia dispuso que quedaran en libertad aunque imputados del delito de tentativa de usurpación de identidad. (Clarin.com)







