15 Mayo 2012 Seguir en 
SALTA.- Un hombre de 75 años sobrevivió milagrosamente luego de caer con su caballo por un precipicio de unos 100 metros de profundidad, cerca de la localidad de Campo Quijano, en la zona cordillerana de Salta. El baquiano Calixto Farfán sólo sufrió politraumatismos leves como consecuencia de la caída.
El episodio ocurrió el domingo, alrededor de las 22, cuando Farfán regresaba a su casa, a unos 12 kilómetros de Campo Quijano, localidad en la que vende queso de cabra y carne de cabrito. El hombre montaba un caballo y llevaba otros tres con la mercadería.
En esas circunstancias, el caballo que montaba el hombre se resbaló y ambos cayeron por un precipicio situado en el paraje El Alisal. Tras la caída, el jinete quedó atascado entre unas piedras, en el fondo del precipicio.
Juan Sulca, de 20 años, nieto de Farfán, notó que llegaron a la casa solos los tres caballos de carga, por lo que salió en búsqueda de su abuelo. Poco después de recorrer el sendero habitual, el joven escuchó los pedidos de auxilio de su abuelo desde las profundidades del abismo, por lo que pidió ayuda a través de su teléfono celular.
Policías y bomberos iniciaron las tareas a las 0.30 de la madrugada de ayer, y recién a las 5 pudieron trasladar al baquiano en helicóptero al hospital San Bernardo, de la ciudad de Salta, donde se recupera de los politraumatismos sufridos. (NA)
El episodio ocurrió el domingo, alrededor de las 22, cuando Farfán regresaba a su casa, a unos 12 kilómetros de Campo Quijano, localidad en la que vende queso de cabra y carne de cabrito. El hombre montaba un caballo y llevaba otros tres con la mercadería.
En esas circunstancias, el caballo que montaba el hombre se resbaló y ambos cayeron por un precipicio situado en el paraje El Alisal. Tras la caída, el jinete quedó atascado entre unas piedras, en el fondo del precipicio.
Juan Sulca, de 20 años, nieto de Farfán, notó que llegaron a la casa solos los tres caballos de carga, por lo que salió en búsqueda de su abuelo. Poco después de recorrer el sendero habitual, el joven escuchó los pedidos de auxilio de su abuelo desde las profundidades del abismo, por lo que pidió ayuda a través de su teléfono celular.
Policías y bomberos iniciaron las tareas a las 0.30 de la madrugada de ayer, y recién a las 5 pudieron trasladar al baquiano en helicóptero al hospital San Bernardo, de la ciudad de Salta, donde se recupera de los politraumatismos sufridos. (NA)







