11 Mayo 2012 Seguir en 
CÓRDOBA.- Las principales granjas avícolas sorprendieron al ofrecer los primeros huevos con fecha de vencimiento. Aunque la medida no se relaciona con los requerimientos del Senasa, apunta a abrir nuevos mercados, como por ejemplo el de Europa, donde la legislación lo exige. Llegados desde Entre Ríos y Santa Fe, antes de ser empaquetados los huevos reciben la impresión a través de impresoras especiales que funcionan a chorro de tinta. "Senasa no incluyó el sellado de las cáscaras de huevo como una condición para vender en la Argentina. Las empresas que lo están llevando a cabo lo hacen para sumar valor agregado al producto. Es una forma de diferenciarse de la competencia", explicó Miguel Peinado, titular de la Cámara de Productores Avícolas de Córdoba. La trazabilidad de los huevos permite seguir los rastros del producto una vez que abandonó el punto de venta. Se estima que, en buenas condiciones de refrigeración, un huevo fresco se mantiene comestible durante 28 días.







