"Lo haría de nuevo", declaró Breivik y pidió ser liberado

El asesino de 77 personas calificó a su accionar como un sofisticado ataque político. El confeso criminal busca que se lo declare apto mentalmente para ser condenado. Mencionó a dos células terroristas más

EN AUDIENCIA. Breivik leyó ayer una declaración de 13 páginas, que fue interpretada como una propaganda. REUTERS
EN AUDIENCIA. Breivik leyó ayer una declaración de 13 páginas, que fue interpretada como una propaganda. REUTERS
18 Abril 2012
OSLO.- "He llevado a cabo el más sofisticado y espectacular ataque político cometido en Europa desde la II Guerra Mundial. Fueron ataques preventivos para defender al pueblo y al origen étnico de Noruega. Lo haría de nuevo; las ofensas contra mi pueblo son tantas como malas".

Las palabras de Anders Behring Breivik, el noruego antiislamista acusado de matar a 77 personas el 22 de julio de 2011, retumbaron en el recinto de sesiones del tribunal que lo juzga por la masacre. El fanático de 33 años admitió la autoría de los crímenes, se declaró no culpable y dijo que actuó en defensa de su país. "Actué en una situación de urgencia en nombre de mi pueblo, de mi cultura y de mi país. Y por lo tanto pido ser liberado. Una pequeña barbarie es totalmente necesaria para impedir una barbarie mucho más grande", expresó. Su abogado defensor, Geir Lippestad, ya había prevenido que el testimonio sería difícil de tolerar.

Al subir al estrado en la Corte por primera vez, leyó una declaración de 13 páginas durante una hora, haciendo caso omiso a los reclamos de la jueza Wenche Elizabeth Arntzen para que se detuviera. Las víctimas denunciaron que se le estaba permitiendo usar el juicio como inicio de una propaganda a favor de la violencia. "Está haciendo lo que quiere y yo no quiero ser parte de eso", protestó el sobreviviente Hildegunn Fallang.

El asesino invocó a nativos guerreros estadounidenses como Toro Sentado, se enfureció contra el Islam y el "infierno" multicultural y advirtió de "ríos de sangre" en Europa. Insistió en que está en su sano juicio (caso que significaría una pena máxima de 21 años de cárcel), lo que busca insistentemente ante la posibilidad de que sea declarado insano y se lo encierre en una institución por tiempo indefinido. Ser calificado de loco sería "peor que la muerte", dijo. Hay informes que avalan tanto una como otra posición.

"¿Es democrático que el pueblo noruego no haya sido nunca consultado para saber si puede aceptar a tantos extranjeros? Los jóvenes del Partido Laborista no eran niños inocentes sino militantes políticos", aseveró, al referirse al asesinato de 69 personas en un campamento, y sostuvo que sus atentados fueron "basados en la bondad, no en el mal". Mencionó la existencia de otras dos células autónomas y unipersonales, que estarían listas para realizar atentados.

Está previsto que el proceso dure 10 semanas, y que Breivik declare hasta el viernes. Más de 200 personas lo presencian en una sala especialmente construida, y unos 700 supervivientes y familiares de las víctimas lo siguen a través de un circuito cerrado de vídeo por todo el país. No se emite por televisión abierta. (Reuters-DPA-AFP-Télam)

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